¿Es ‘Grease’ una película de Navidad?

El mítico titulo de Travolta y Newton-John vuelve a la parrilla navideña

Hizo furor cuando entonces: entre los adolescentes de finales de los años setenta. Quien esto suscribe aún no había siquiera hecho la Primera Comunión, pero vivió el fenómeno ‘Grease’ en casa bajo el inusual entusiasmo de los hermanos mayores. La película protagonizada en 1978 por un jovencísimo John Travolta y su enamorada en la ficción -bellísima a rabiar siempre- Olivia Newton-John enseguida se convirtió en un fenómeno sociológico a nivel mundial.

Los personajes principales del metraje -Danny Zuko y Sandy Olsson- vivieron una historia de amor enmelada de pureza. Enganchó no sólo por la estética pop del largometraje -1 hora y 51 minutos- sino, sobre todo, por la envolvente banda sonora: todas sus canciones forman parte del patrimonio cultural internacional (no sólo reservado en esta ocasión para melómanos especialistas en la materia).

Temas como ‘Hopelessly Devoted to You’, ‘Sandy’ o ‘You’re the One That I Want’ sitúan a ‘Grease’ entre el cine adolescente y el cine romántico, dos géneros que calzan con facilidad si se tiene en cuenta que la adolescencia y el enamoramiento van de la mano con sentimientos a flor de piel. ‘Grease’ fue un fenómeno de masas que jamás envejeció con el paso de los años, de las décadas, de las modas y las tendencias cinematográficas.

‘Grease’ gusta a todo tipo de público, de ayer y de hoy. Es un producto eminentemente musical muy amable. Sin embargo cabe preguntarse si se trata de una película de Navidad, de idónea emisión durante las Pascuas. Y el interrogante no salta a bote pronto. No se trata de una cuestión eventualmente caprichosa. Ni mucho menos.

Ya son muchos años los que canales punteros como TVE o Tele 5, por presentar dos ejemplos ilustrativos, apuestan por ‘Grease’ para los días señalados de Navidad. Y cabría analizar el porqué de esta mantenida elección programática. La respuesta no cae de sopetón sobre su propio peso. Estamos forzados a determinar nuestra propia hipótesis.

Bien es cierto que los mensajes de fondo -e incluso la moraleja final- sí sostienen una cierta armonía para con los postulados tanto del espíritu navideño como los propios del comienzo del año nuevo: léanse: la preeminencia del amor puro, el valor de ser uno mismo, el tesoro de la amistad, la alegría implícita de la música, la inocencia de lo auténtico, la apuesta por la esperanza…

Quizá también la naturaleza de tratarse -cinematográficamente hablando- de todo un clásico, por el que además no hace mella el calendario. Y un último subrayado: en 2018 ha cumplido cuarenta años. Las hipótesis sobre su colocación en la programación navideña tan sólo presenta sesgos tentativos. La 1 de TVE la emitió este pasado martes 1 de enero de 2019 en su sesión de sobremesa. Y, como así siempre ha sucedido, el índice de audiencia fue altísimo.