Acaban con una red de 40 miembros dedicada a robos con fuerza en Andalucía

Todos los integrantes, que llevaban 12 años delinquiendo, trabajaban legalmente para empresas dedicadas a cultivar productos agrícolas

La Guardia Civil ha desarticulado, en el marco de la operación ‘Fitosis’, una organización criminal internacional, que comenzó las sustracciones en el año 2006, dedicada al robo con fuerza que actuaba a lo largo de toda la geografía andaluza y que estaba compuesta por 40 miembros de nacionalidad rumana. Hasta la fecha se han esclarecido 81 delitos.

Las pesquisas se iniciaron el pasado año cuando los investigadores comprobaron cómo se habían cometidos varios robos de productos fitosanitarios en naves situadas en la comarca de Antequera utilizando el mismo modus operandi, por lo que establecieron una línea de investigación encaminada a la localización de los autores de los mismos. Esto les llevó a varias localidades de la provincia de Sevilla, donde se asentaba una amplia población de origen rumano dedicados a trabajar en la recolección de productos del campo.

Todos los miembros del grupo criminal trabajaban legalmente para distintas empresas dedicadas a cultivar productos agrícolas, ocultando de esta manera sus actividades ilícitas ya que actuaban en los periodos de tiempo en las que no realizaban peonadas en el campo, según ha informado la Guardia Civil en un comunicado.

Se desplazaban por toda la geografía andaluza para cometer los delitos ya que además realizaban robos por encargo. Una vez localizados los objetivos, sustraían una furgoneta o camión en municipios próximos a los que iban a cometer los robos.

Tras perpetrarlos, introducían los efectos en el vehículo sustraído previamente y lo transportaban hasta una finca totalmente aislada ubicada en el término municipal de Écija, en Sevilla, donde permanecían ocultos en un zulo practicado al efecto, a la espera de ser transportados hasta Rumanía donde lo vendían en el mercado negro, regresando los miembros del grupo criminal nuevamente a España para seguir cometiendo sus delitos.

Durante el transporte de los efectos robados, la organización utilizaba numerosas medidas de seguridad para evitar ser descubiertos por las fuerzas de seguridad, incluso hacían uso de dos vehículos totalmente legales, uno que actuaba como lanzadera al objeto de avisar de posibles controles policiales y otro que cubría la retaguardia del desplazamiento del camión que llevaba los objetos robados para evitar cualquier otra incidencia que pudiera surgir.

Doce años cometiendo robos

Los agentes han comprobado cómo este grupo criminal se encontraba asentado en España desde el año 2006, momento en el que comenzaron a cometer robos principalmente en las provincias de Sevilla, Córdoba y Málaga, siendo muy difícil su identificación dada la movilidad geográfica que tenían a la hora de cometer los robos y la aparente situación de normalidad que reflejaban ante sus vecinos en las localidades donde residían, haciéndose pasar por ciudadanos extranjeros que venían a España a trabajar en la recolección de productos del campo.

De igual manera se ha abierto una investigación contra el líder del grupo criminal por un supuesto delito contra la seguridad de los trabajadores ya que, haciendo las funciones de reclutamiento de personas de nacionalidad rumana para realizar labores en el campo, se quedaba con un elevado porcentaje del dinero que la empresa le pagaba para el jornal de cada uno de sus reclutados.

Al objeto de prevenir posibles robos en locales de venta de productos fitosanitarios, como ya había ocurrido con anterioridad, agentes del Seprona de la Guardia Civil de Antequera (Málaga) realizaron numerosas vigilancias e inspecciones en dichos locales, hallando en varios de ellos numerosos productos sin las debidas garantías sanitarias, inmovilizando un total de 6.130 litros de fitosanitarios, 790 litros de biocidas y 3.900 litros de ingredientes para la alimentación animal y formulando las correspondientes denuncias administrativas.

En la fase de explotación de la operación se realizaron cinco registros domiciliarios simultáneos en varias localidades de las provincias de Málaga y Sevilla, donde se detuvo a 17 personas y se procedió judicialmente contra 23 más en calidad de investigados.

Se han recuperado 17 motores fueraborda, alguno de ellos valorado en 37.000 euros, ocho vehículos, numeroso material informático como, ordenadores, teléfonos móviles, televisores videoconsolas, etcétera, además de generadores, herramientas, productos fitosanitarios, incluso se ha recuperado una maleta repleta de productos higiénicos y cosméticos que habían sido sustraídos de un comercio, además de otros muchos efectos, todos ellos valorados en más de 900.000 euros.

Hasta el momento se ha esclarecido 81 delitos de robo aunque se espera que esta cifra se eleve notablemente debido a la gran cantidad de efectos recuperados.

Esta operación ha sido llevada a cabo por el Equipo de Policía Judicial de Antequera, en la que han sido apoyados por agentes pertenecientes a la Compañía de la Guardia Civil de Antequera y Ronda, en Málaga; por el Equipo Roca de la Guardia Civil de Estepa y por el GRS de Sevilla.