Jesuli de Torrecera cortó un rabo en el festival de San José del Valle

Jesuli alternó con Pablo Domecq, Javier Conde, Álvaro Sanlúcar,  Juan Toscano y Alfonso Vázquez

Plaza de San José del Valle (Cádiz), sábado, 2 de junio de 2018. Festival taurino mixto sin picadores, organizado por Carmelo García con motivo de la Feria de la localidad. Cielo nublado, con viento pero con temperatura agradable. Algo más de tres cuartos de entrada.

Se lidiaron seis novillos de la ganadería de Fuente Ymbro (que pasta en el propio término municipal), con presentación y juego aceptables. En el arrastre, los novillos tercero, cuarto y sexto fueron aplaudidos.

Pablo Domecq, rejoneador, medio rejón y rejón algo contrario; dos orejas.
Javier Conde, matador, estocada un poco desprendida pero eficaz; dos orejas.
Jesuli de Torrecera, matador, gran estocada en su sitio de efecto rápido; dos orejas y rabo.
Álvaro Sanlúcar, novillero, pinchazo y estocada algo trasera pero suficiente; dos orejas.
Juan Toscano, novillero, pinchazo, media tendida y estocada honda trasera y tendida, más cuatro golpes de descabello; una oreja.
Alfonso Vázquez, novillero, dos pinchazos y entera en lo alto; dos orejas.

Incidencias: las cuadrillas tuvieron, en general, un comportamiento manifiestamente mejorable, en especia en los novillos tercero y sexto. Los diestros salieron todos a pie, incluso los que cortaron dos o más trofeos; si normalmente se sale a hombros con dos orejas en dos reses, si se lidia sólo una debería bastar un trofeo (quizás fue una enmienda de los intervinientes a la presidencia por lo que se puede llamar lluvia de orejas). Al acabar el festejo se soltaron dos vacas para los aficionados.

El cartel que había compuesto Carmelo respondía a los intereses de los aficionados y sobre todo de los propios componentes, que no andan muy sobrados de oportunidades. Era la feria de El Valle. La plaza quedó instalada junto a la entrada del ferial, todo muy de pueblo, todo muy festivo.

El rejoneador Pablo Domecq utilizó a la yegua Hispania a la hora de poner dos rejones de castigo, en una labor insistente para sacar de las tablas a un novillo al que le cuesta fijarse en la cabalgadura. Con Zahareño, que había sacado en el paseíllo, deja una sola banderilla, buena, y juega toreando con las ancas. El negro Zumbido hace levadas en el cite a un toro emplazado y ayuda para tres banderillas, la primera al segundo intento. El tordo blanco Marqués salió para un par de banderillas cortas antes de pasar al tercio de muerte, en el que hay un marronazo antes de dos rejonazos.

Pablo Domecq

Javier Conde, en su novillo, mulato algo burraco que sale rematando, recibe con verónicas sentidas pero el animal tiene poca fuerza y acaba cayendo en el último lance; en el centro del ruedo deja un quite con ramillete de verónicas y media muy recogida. Luciendo zahones limpios y brillantes, brinda al público con su sombrero y la faena empieza en tablas con ayudados por alto con la izquierda y vuelve a caer; tiene que torearlo a diestra muy despacio y a media altura, hasta llegar a tres buenas series citando al hilo del pitón y de uno en uno; por la izquierda logra algunas tandas, incluso bajando las manos y con desprecio, que arrancan los aplausos del público; volviendo a la derecha hay toreo en redondo, pues el cuidado del animal está surtiendo efecto y la faena va de menos a más, terminando con tanda por la izquierda breve y pinturera, aunque fuera de cacho, en la línea del torero.

Javier Conde

Jesuli de Torrecera recibió con lances avanzando y revolera, complementando con un quite a base de chicuelinas y media. Al final del tercio de banderillas, desordenado, queda un solo palo en el novillo. La faena empezó con doblones y pase de pecho de pitón a rabo; incluye dos tandas por la derecha, con pases de trazo largo, y toreo a la izquierda, muy bueno, en redondo bajando la mano y levantando aplausos; el torero está enrabietado y vemos por la diestra dos buenas; se está hartando de torear; con la izquierda el novillo aguanta aunque a veces hay algún problemilla; otra tanda incluye cambio de derecha a izquierda y se remata con un desplante torero; lo prepara para la muerte doblándose como empezó la faena, que se desarrolló entera en el tercio.

Jesuli de Torrecera

El novillero Álvaro Sanlúcar vio que su res salió refrenándose y huyendo de los capotes sin permitirle lucimiento. En banderillas hubo algunos pares buenos. La faena empezó en el centro del ruedo por alto y el animal enseguida mostró falta de fuerzas en la siguiente serie, que siguió con otra de gusto, pero el novillo acaba en el suelo todo lo largo que es; el toreo por naturales, a veces ayudados, da paso a los circulares, que reciben los aplausos del público, aunque no hay continuidad entre ellos por lo parado de la res; la fase final incluye una serie por la izquierda, que no termina de rematar, y una por la derecha, iniciada por pase de pecho, sin moverse del sitio y terminada con cambio a la izquierda.

Álvaro Sanlúcar

Juan Toscano, recibió al suyo, más pequeño que los anteriores pero bien metido en carnes y al principio anda abanto; hay un quite de Alfonso Vázquez ejecutado por navarras con media y brionesa. Toscano empieza su faena de muleta, muy animoso en el tercio, de rodillas, con varios pases seguidos y se levanta para el de pecho; al inicio de la siguiente tanda el novillo da una voltereta completa y luego, en la tanda por derechazos, vuelve a perder las manos; hay buena serie con la derecha en los medios pero con la izquierda va con más facilidad, aunque el viento molesta mucho y tiene que cambiar de mano y de terrenos; con la mano izquierda otra vez saca una buena serie y luego con la mano derecha baja la mano; el novillo se está viniendo arriba y aunque sufre un empellón responde con una serie de rodillas, con otro empellón sin consecuencias; en pie, la mano derecha, para terminar, hace serie rematada con el de pecho doble.

Juan Toscano

Alfonso Vázquez, novillero de la localidad, recibió a portagayola y el novillo le saltó por encima del novillero, continuando con larga cambiada de rodillas y, a pie, con verónicas de compás abierto. El tercio de banderillas, también desordenado, acabó con el novillo sin ningún palo encima. Brindó al público y empezó con cuatro pases seguidos de rodillas, seguidos de varias tandas en las que cambiaba continuamente de una mano a otra, con el novillo de acá para allá, aunque resultó colaborador, lo que no impide que haya un par de desarmes y una cierta falta de asiento; varios desplantes salpimentan el toreo por circulares antes de una voltereta con paliza, sin consecuencias, respondida por el público con los gritos de torero, torero; una tanda breve pero buena con la derecha dio paso a las bernadinas finales cerradas con dos pases de pecho.

Alfonso Vázquez

No había terminado el público de despedir a los diestros, que se retiraban a pie, cuando la gente que esperaba en la calle empezó a entrar en tromba al recinto, provocando aglomeraciones. Llegaba la hora de las vaquillas y los que no habían pagado entrada andaban ansiosos por entrar. El ruedo se llenó enseguida de mozos y mozas dispuestos a pasarlo bien con el toreo popular. Los tendidos seguían llenos, o aún más llenos. Bendito sea Dios.