Fallece el pequeño gran Galindo

Se ganó el cariño de toda España como colaborador de ‘Crónicas Marcians’

Siempre tuvo pinta de niño chico. Del menor de todo el elenco de sus compañeros profesionales de la televisión o del teatro. Daba igual. Hizo de su pequeñez física la grandeza de todo una personalidad arrolladoramente artística. Martí Galindo i Girol, actor de teatro y colaborador del programa de Telecinco Crónicas Marcianas (1997-2005), ha fallecido este domingo 3 de marzo a los 81 años, según informó el productor televisivo Josep M. Mainat, uno de los responsables de aquel espacio.

Un octogenario con hechuras de chiquillo por todos querido. El señor Galindo, como se le conocía, de cuya apariencia física destacaba su pequeña estatura [contó una vez que nació con 1,7 kilos cuando todavía no existían las incubadoras, en 1937] y su traje de corte clásico, enseguida se metió en las casas de todos los españoles de la mano de Javier Sardà y Crónicas marcianas, programa ahora ya mítico en el que participó hasta su sexta temporada, dos años antes del final de sus emisiones.

El teatro fue su vocación y de este género venía cuando llegó al late show. Pronto se hizo querer. Su vivacidad y su simpatía demostraron la importancia extrema de la virtud escénica que le caracterizaba. Era un animal televisivo que a nadie molestaba. Más bien al contrario: solía despertar una ternura muy afable. Se agradecía su expresión y su sentido del humor a través de la pequeña pantalla.

Galindo venía del teatro y se convirtió en una estrella al lado de Javier Sardà en su late show. Colaboró en Crónicas durante los cinco primeros años de emisión del programa (entre 1997 y 2002), hasta los 65 años. Desde entonces vivía apartado de la televisión, aunque volvió en alguna ocasión a la pequeña pantalla, como al programa Qué tiempo tan feliz o a La noria. En 2015, en una intervención en La Ventana, de la Cadena SER, en la que se entrevistaba a Sardà, Galindo declaró: “Ahora estoy bien, no puedo andar mucho pero veo televisión sobre todo series que me gusten, porque si no me gustan las dejo enseguida”.