Octavio Chacón: “Voy a seguir dando que hablar con las corridas duras”

Gran interés en la segunda sesión de las III Veladas Taurinas del Hotel Jerez

En el Hotel Jerez tuvo lugar la segunda sesión de sus III Veladas Taurinas, con una notable asistencia de público y con el atractivo de contar en el cartel con el que ha sido calificado como torero revelación de la temporada, el diestro Octavio Chacón. Venía acompañado por Antonio Caba y ambos ocuparon la mesa presidencial junto a Jerónimo Roldán, que moderaba el encuentro.

Comenzó Octavio Chacón su exposición diciendo que en esa reunión veía muchas caras conocidas, de lo que quedaba agradecido, esperando estar a la altura. A preguntas fue desgranando el relato y contó que la afición comenzó cuando de pequeño jugaba en la calle, con el delantal de su madre o con un capotito de tela que le hizo una tía y que aún conserva. Con tanto jugar pasó a tomárselo más en serio. Su padre es aficionado y las vacaciones consistían en ir a los toros, a El Puerto, a Sanlúcar o a Ronda. El trabajo de herrero del padre le llevó a trabajar mucho en la finca de Jesulín de Ubrique, con lo que allí es donde él terminó de echarse para adelante.

El día de su Primera Comunión, en el convite sólo quería como regalo una becerra para torear y sus padres aceptaron. Lo revolcó treinta veces; creían que se iba a aburrir pero entonces fue donde caló la afición y donde decidió que quería coger esa profesión tan bonita. “Agradezco a mis padres el esfuerzo que han hecho por respetar mi afición y darme la oportunidad de ser torero”. La escuela de Jerez, a la que venía todos los días desde Prado del Rey, le inculcó la ilusión y la vergüenza taurina y de ella salió sabiendo torear y con unos valores. La disciplina que allí aprendió le ha servido mucho; al efecto recuerda con agrado el trato que recibió de Pepe Márquez. Estando aún en la escuela entró en contacto con José Luis Galloso, presente en la sala. Él decidió apoderarlo y, tanto ahora que está en activo como cuando no lo esté, siempre será su referente, hasta el punto de calificarlo de padre taurino.

En cuanto a su carrera, hubo un momento en que dejó pasar el tren. Llevaba esperando catorce años aunque más vale tarde que nunca. Se movió por Perú, por el Valle del Terror y, finalmente, por Francia. El año pasado hizo una buena temporada, pero todo dependía de Madrid y llegó el día de San Isidro, con la corrida de Saltillo, cuando el público pedía una oreja y el presidente lo que concedió fue una vuelta al toro en el arrastre. “Aquella noche al presidente le pitarían los oídos”. No obstante, todo aquello le ha servido.

Después vino Pamplona, que no la conocía y le cambió la vida al cortar una oreja a cada toro de Cebada Gago en una corrida televisada. A la vista está Nimes, con tarde también televisada. La televisión es importante y él acepta la influencia que tiene en el público, más en su situación y circunstancias. Por delante tiene otros compromisos importantes, como Albacete con los miuras. “Me siento privilegiado al poder lidiar toros de hierros legendarios. Voy a aportar el interés de la novedad y a seguir dando que hablar con este tipo de corridas. Que me califiquen de lidiador es un orgullo”.

Antonio Caba, muchos años banderillero con Jesulín de Ubrique, es ahora el apoderado de Octavio Chacón. Tomó la palabra para manifestar que está contento de tomar la decisión de representarlo. El torero está rodeado de circunstancias favorables; el año pasado toreó diez corridas de toros y en todas puntuó, dejando la puerta abierta para año siguiente. Así, las cosas son más fáciles para un apoderado. Tiene puesta las esperanzas en la Feria de Otoño en Madrid, con toros de Fuente Ymbro, y cree que pondrá la plaza boca abajo. En la sala había personas venidas de Ubrique, de Bornos, de Arcos, de El Puerto; de esta manera, es muy bonito ver cómo llama la atención de los aficionados de toda la provincia y saber que está en boca de todo el mundo es un orgullo. Del torero queda mucho por descubrir, porque tiene el oficio bien en aprendido. Donde otros andan a trancas y barrancas él se muestra solvente. Las corridas duras son difíciles pero dan más prestigio que las otras; por eso en Francia ha caído de pie.

Octavio volvió a tomar la palabra para recordar la reciente corrida de Sanlúcar, en donde salió a hombros junto a Padilla y Morante. Señaló el contraste tan destacado que era torear en Bilbao a una de Miura cuando el día anterior fue llamado a Sanlúcar para sustituir a Cayetano con el hierro de El Torero. Otro recuerdo, que sirvió para cerrar la exposición, fue la referencia al premio Hotel Jerez que ganó como triunfador de la Feria del Caballo, en la plaza de Jerez, donde había toreado también de novillero, premio que ocupa lugar importante en sus vitrinas de casa.

Se proyectaron unos vídeos sobre un reportaje televisivo y sobre la faena al toro Carafea de Dolores Aguirre, en Francia. Jerónimo Roldán puso el punto final pidiendo una ovación para Octavio Chacón junto a Rafael Valenzuela, organizador de estas Veladas. Un grupo de alumnos de la escuela taurina entregó al invitado una placa de homenaje, además de un obsequio con productos de la tierra. Finalmente, una copa de jerez sirvió de excusa para una charla en corrillos, sin prisas, y a una nutrida sesión de posado para fotos, donde se vio la admiración y el seguimiento que despierta el torero de Prado del Rey.