Diferencias entre las profesiones de Abogado y Procurador

Explicamos qué hace distintas estas dos profesiones

En el ejercicio de los derechos de defensa, encontramos dos profesiones diferentes pero complementarias a la hora del proceso.

El Abogado es aquel que dirige la defensa letrada, es decir, es aquel que cuando tú le cuentas los hechos, te propone una solución a los mismos y redacta los escritos necesarios, actúa en Sala defendiendo tus derechos, o va a verte a prisión, por poner los ejemplos más sencillos.

Por otro lado, el Procurador es el que lleva la representación del cliente, es decir, aquel que habla en nombre del cliente. Por otro lado, envía y tramita los documentos y gestiones necesarios para el proceso.

Las notificaciones, por ejemplo, pasan del Juzgado al Procurador y de este al Abogado. Con el surgimiento de las nuevas tecnologías, y la creación de Lexnet, el programa a través del cual se gestionan los procedimientos judiciales, cada día estas profesiones podrían estar más concentradas en un único profesional.

Para el acceso a ambas, es necesario la titulación en Derecho así como un postgrado, regulados a través de la Ley 34/2006, lo que supone un obstáculo al ejercicio de los recién graduados, pero que permite a los ejercientes una mejor formación. Máxime, recordemos, cuando en las facultades de Derecho se ‘fabrican’ juristas, no abogados.