Malestar en los empresarios de Chiclana ante las tasas de la basura 

AE Chiclana insiste que no es una tasa actualizada que responda a la realidad del empresariado y de la ciudadanía de Chiclana

La última reunión de junta directiva celebrada por la Asociación de Empresarios de Chiclana ha acogido un intenso debate sobre la situación en la que se encuentran los chiclaneros en lo que respecta a los gravámenes que se están devengando desde el año 2015 pon la recogida y la transformación de la basura.

Tras el análisis que se ha hecho por parte de la asociación, en la actualidad la tasa que se está pagando, que recoge tanto la recogida de la basura como la transformación y el transporte, no es una tasa actualizada que responda a la realidad del empresariado y de la ciudadanía de Chiclana.

Esto se ha trasladado, según manifiesta la Asociación, en distintas ocasiones a responsables de la hacienda local que no terminan de responder a los requerimientos y petición de datos que le traslada la asociación.

Por otra parte, hay una gran preocupación por el hecho de que se pueda mandar desde la inspección de la Diputación, que a día de hoy tiene cedido el cobro, revisiones por el hecho de que no estén a su criterio, bien asignadas las locales y los negocios en la escala de gravamen. Esta diferencia de criterio se produjo hace ahora un año y no se tiene a día de hoy constatación de que se hayan considerado los recursos que se presentaron.Por otra parte, y, en tercer lugar, otra preocupación que se desprende como acuerdo unánime de la junta directiva, es el recibo al cobro que se viene pasando relacionado al 2016 solo en la tasa del Consorcio y cuya legalidad está siendo debatida en este momento.

En esta tesitura, los empresarios requieren a la mayor brevedad posible, una mesa de trabajo como vienen exigiendo desde hace unos meses, en la que se analice el texto y la escala de la tasa de la basura actual para que el gravamen sea justo y responda a la realidad del origen de los residuos que no se corresponde con quien paga actualmente la mayor carga por la tasa y que además tienen que tener recogida de residuos privadas y obligatorias por normativa que incrementan el coste.

Por otra parte hay que aclarar de quién sería definitivamente la responsabilidad de los requerimientos que se puedan originar por parte de Inspección de la Diputación sobre la cuota de la basura municipal ya pagada, salvando la responsabilidad de los negocios de la localidad que pudieran verse arrastrados a un requerimiento fuera de todo sentido común ya que Diputación además de la gestión de cobro puede iniciar una actividad inspectora contra los chiclaneros que lo que han hecho es pagar lo que el Ayuntamiento puso al cobro.