Provocan un aborto pensando que el feto está muerto y el SAS dice que es normal
Pedro y Rosa muestran su asombro tras recibir una carta a modo de disculpa tras denunciar una amenaza de aborto hace 4 meses
Pedro afirma que "parece que el SAS quiere limpiarse las manos con este caso, no esperábamos una respuesta tan fría y contundente”
Tras más de cuatro meses de espera, Pedro y Rosa por fin han recibido una contestación por parte del Área de Gestión Sanitaria en relación a una reclamación que interpusieron los padres por la falta de respuesta ante una amenaza de aborto a los pocos días del embarazo y que ya fue denunciada por este medio.
A las dos semanas, la madre del pequeño comenzó a expulsar sangre de manera alarmante y los médicos le inyectaron un pinchazo para expulsar los restos del cuerpo. Posteriormente le diagnosticaron un tratamiento para continuar expulsando los restos que le quedaban en el vientre.
Cuando todo el calvario parecía que había llegado a su fin, los síntomas volvieron a presentarse sobre el delicado cuerpo de Rosa. La reacción de su marido fue inmediata y de nuevo la llevó al Hospital para ver si el tratamiento no estaba surtiendo efecto y aún quedaban restos del niño en el vientre. Para sorpresa de la familia, la noticia que recibieron por parte de los sanitarios fue que “el niño seguía vivo, con el corazón latiendo y luchando por sobrevivir”.
Ahora, cuando el embarazo roza las primeras 20 semanas, la familia ha recibido una notificación en la que en primer lugar piden disculpas “por la demora en contestar su reclamación”. Tras ello, la nota informativa continúa diciendo que “según informes de los profesionales y los datos obrantes en su Historia Clínica, en la primera ocasión que acudió a urgencias se apreciaba un saco intrauterino sin latido. Ello es posible, ya que la edad gestacional era muy baja. Al volver a acudir, seguía sin apreciarse latido cardíaco embrionario, seguía siendo una gestación de pocas semanas, por lo que ya se interpretó como un aborto. Al pasar el tiempo y continuar el embarazo, ya se pudo apreciar el latido. Este error es muy posible que ocurra cuando las gestantes son exploradas de forma iterativa con muy escaso de amenorrea”.

Ante tal circunstancia, la familia ha vuelto a mostrar su malestar por la “falta de responsabilidad. No esperaba una respuesta tan fría y contundente. Parece que el Servicio Andaluz de Salud (SAS) quiere limpiarse las manos con este caso. Lo único que hacen es poner excusas”. Tras ello, Pedro continúa diciendo que “en las primeras semanas nos dijeron que no sabían si había embarazo, pero aun así le inyectaron un pinchazo a mi mujer para expulsar los restos del embrión”.
A pesar de todos los problemas que ha tenido que afrontar esta familia, “el niño sigue evolucionando. Ahora está de cinco meses, hasta ahora no ha reportado ningún problema, pero tememos la ecografía de las 20 semanas. Ahí ya se puede empezar a apreciar si puede nacer con algún problema”.
Su mujer Rosa, que continúa padeciendo los mismos dolores, se ha visto obligada a dejar su trabajo por la incomodidad que le supone realizar cualquier esfuerzo físico. Los padres, que en el pasado mes de febrero ya estudiaban la posibilidad de llevar su caso a los juzgados reconocen que están a la espera de una llamada de su abogado para volver a interponer una denuncia. “Primero voy a volver a poner una reclamación en el Hospital y luego voy a llevar este caso a los juzgados”, afirma Pedro.

