La Cultura Megalítica nació en Andalucía

Presentación del libro ‘Megalitismo, Dólmenes y megalitos en el sur de la Península Ibérica’ de José Ruiz Mata

El viernes 2 de marzo, pasadas las 8 de la tarde, comenzó la disertación sobre la presentación del libro de José Ruiz Mata en Jerez coworking, ante un auditorio numeroso. Su hijo Saulo fue el que lo presentó indicando que el “tronco común de la historia antigua de la zona se encuentra olvidado”. Señalando a continuación que la “gente de aquí no sabe a qué se refiere cuando se habla de megalitismo”.

Por todo ello, subrayó, “es importante un libro de divulgación”. Los edificios y templos han sido orientados al nacimiento del sol desde el neolítico pasando por Tartessos hasta la Bética romana, incluyendo a la Turdetania como una conciencia cultural muy antigua de Andalucía y de Europa, puntualizó Saulo.

El tiempo abarcado por la cultura megalítica es de unos tres mil quinientos años, desde el 4.800 a.c hasta el 1.200 a.c, aproximadamente.

Ya tomando la palabra José Ruiz, empezó a decir que le surgió “cuando su libro ‘Tartessos, otra mirada’,” puesto que los andaluces “somos los mismos pero cambiamos de gobernantes, reyes, sistemas y civilización”. Comentó que una cultura no nace por generación espontánea, sino que, por ejemplo, Tartessos tiene el sustrato del Megalitismo. Aparte, “no hay apenas bibliografía” sobre la cultura megalítica; siendo el Dolmen de Alberite en Villamartín, Cádiz, el más antiguo del mundo, 4.800 años a.c.

Al unísono de las palabras de Ruiz Mata, las imágenes iban pasando en la pantalla, primero la cámara del Tholo de El Romeral, luego los dólmenes de Gorafe en el cañón del río Gor.

También, el dolmen de Menga en Antequera, Málaga. Y otras muchas imágenes aparecieron de la cerámica almagra y de dólmenes.

Actualmente, en todas las provincias andaluzas existen muestras de la Cultura Megalítica; la zona más numerosa es Gorafe, en Granada, con unos 200 visitables. Es de destacar el de Valencina de la Concepción, en Sevilla, el de La Pastora, que tiene el corredor más largo, unos 42 metros y, uno de los más grandes, el de Soto en Trigueros, en Huelva.

Curioso fue el comentario que realizó Ruiz Mata sobre los corredores de dólmenes: “el corredor es como un útero y el sol es el que entra en determinadas fechas, generando vida”; de ahí que en la cámara se colocara el muerto. A colación de esta idea, precisó José Ruiz que: “algunos dólmenes terminan en una cámara con altar como el de Soto, La Pastora y el Romeral que nos indican que son considerados templos y no de enterramientos”.

Se han encontrado en los enterramientos de los dólmenes, la cerámica almagra característica megalítica en toda Andalucía que, posteriormente, dio lugar al vaso campaniforme. Por tanto, señala Ruiz Mata: “en Andalucía nace el Megalitismo y se extiende por Badajoz, Algarve, Alentejo y, posteriomente, en 1000 años a Bretaña, en el norte”.

Para finalizar la presentación, lanzaba la pregunta de “¿quién pudo construir estos monumentos con piedras de 100 toneladas?”, y continuaba con el cuestionamiento de cómo las tallaron y que, evidentemente, tenían “conocimientos de medidas y que debían haberlo reflejado en forma de escritura”.