El torero jerezano Juan José Padilla se encuentra bien tras la escalofriante cogida

La cornada en la cabeza del diestro ha necesitado de más de 30 puntos de sutura

Padilla tranquiliza a cuadrilla y familiares

El torero jerezano Juan José Padilla ha sufrido una escalofriante cogida por el cuarto toro de la corrida celebrada el sábado en Arévalo, Ávila.

El toro de Garcigrande no lo puso fácil durante el tercio de banderillas. Comenzó con oficio Padilla, pero se complicó todo en el mismo centro del platillo.

Intento clavar la banderilla y perdió el pie, siendo entonces cuando el toro fue a por él. Un derrote valió para encontrar la sien del torero.

Al levantarse, se vio una parte del cuero cabelludo que colgaba. Fue entonces cuando un duro escalofrío recorrió los tendidos.

El hermano de Padilla ha informado que: “las imágenes son más aparatosas de que realmente es”. La cornada en la cabeza ha necesitado de más de 30 puntos de sutura, siendo trasladado al hospital con pronóstico reservado, pero consciente.

En palabras para elMIRA.es, informaron a las pocas horas que “está consciente y se quería venir para su Casa pero los médicos le han obligado seguir el protocolo y lo han derivado al hospital para realizarle un tac. Una vez obtengan los resultados si son favorables le dejarán marchar a casa (buena señal), en todo momento ha estado consciente y tranquilizando a su cuadrilla y familia”.

En estos momentos, desde el domingo, se recupera en su casa de la cogida sufrida el sábado, cuando tras poner un par de banderillas resbaló y quedó a merced del toro y este hizo por él arrancándole el cuero cabelludo con el pitón.

Un día después del percance, el torero jerezano se encuentra recuperándose en su casa de Sanlúcar de Barrameda, después de haber sido atendido en la enfermería de la plaza y habiéndose sometido a distintas pruebas radiológicas en el hospital, las cuales han descartado cualquier lesión cerebral. Padilla se ha puesto en manos del doctor Alberto García Perla, las pertinentes curas de la herida durante la mañana del domingo.

El deseo de Padilla es poder estar listo para torear el próximo viernes en Pamplona, donde se despedirá de una de las aficionados que más le ha idolatrado a lo largo de sus 24 años como matador de toros.

Hay que recordar que el torero se encuentra en plena campaña de despedida de los ruedos. Tras 25 años de alternativa y casi 40 cornadas, el Ciclón de Jerez afronta un nuevo reto de superación.

En 2011 volvió a la vida tras la gravecornada de Zaragoza. Desde que reapareció en marzo de 2012, ha protagonizado un ejemplo continuo de lucha y coraje.