Las bebidas energéticas, una bomba para el organismo

Este tipo de bebida retrasa el sueño y representa un peligro para nuestra salud

Desde que se comercializan en los supermercados y la publicidad así nos lo ha hecho ver, las bebidas energéticas pueden representar una alternativa perfecta a la hora de tomar algo con los amigos.

No obstante, hay que tener mucho cuidado. Son todas aquellas pensadas para retrasar el sueño y representan un peligro para nuestra salud.

“Contienen enormes cantidades de cafeína, que pueden llegar a superar la que hay en 3 tazas de café, tomándolas en apenas minutos. Una auténtica bomba para nuestro organismo”, según alerta Álvaro Vargas, coach nutricional, en ‘A comer se aprende’.

A su juicio, a este aspecto habría que sumarle su enorme cantidad de azúcar, entre 11 y 16 gramos por cada 100 gramos, principalmente sacarosa y glucosa.

Además, dice que contienen taurina, que producida por nuestro organismo de forma natural no tiene consecuencias, pero diferentes estudios han demostrado la relación del exceso de taurina sintética con problemas sobre todo cardiovasculares; “de ahí que en países de Europa se haya prohibido su utilización”.

En concreto, destaca los efectos para el corazón de las bebidas energéticas. “Un estudio de la Universidad de Bonn (Alemania) comprobó que el consumo de cafeína y de taurina afecta a la contracción del corazón y puede derivar en arritmias. No son bebidas para personas con problemas cardíacos”, alerta Vargas.

El coach nutricional advierte también de que algunas se toman con alcohol, lo que empeora aún más esta situación. “Se ha puesto de moda consumirlas con alcohol con la falsa creencia de que éste subirá menos o nos mantendremos más despiertos. Entre otros efectos de esta mezcla están las arritmias, las palpitaciones, el aumento de la presión sanguínea, o el nerviosismo, por ejemplo”, añade.

Además, avisa de que afectan a la coordinación motora y dan una sensación de seguridad que es un peligro para aquellas personas que las toman para poder conducir después de una noche de fiesta.