Asociación Solo Surf, el surf como actividad acuática terapéutica

Un proyecto gaditano logra excelentes resultados empleando el surf en su trabajo con niños con diversidad funcional mental

El proyecto de la Asociación Solo Surf, utilizando la práctica de este deporte como actividad acuática terapéutica para niños con diversidad funcional mental, viene logrando unos resultados de lo más interesante a lo largo de los 10 años que este equipo profesional viene trabajando. Sus cabezas visibles, Jesús Borrego y Ana Gonzalo, repasan la trayectoria de la iniciativa que lideran.

Jesús Borrego es especialista en terapia acuática. Allá por el año 2005 desarrollaba esta actividad para un colectivo de ayuda mutua de Cádiz. Fue entonces cuando los padres de Alejandro, uno de los niños con los que trabajaba -afectado de autismo-, le plantean más trabajo con su hijo para ocupar su tiempo. Borrego, surfista amateur con una gran experiencia a sus espaldas, decide poner en marcha con Alejandro un programa de trabajo en la playa complementario al que el chico ya recibía en piscina.

¿Por qué el surf? Jesús lo explica: “en primer lugar por los beneficios mentales y físicos que aporta, el impacto positivo que genera en la persona la playa y las olas; segundo, desarrolla muy bien la idea de trabajo que tenemos, que es tan simple como que los niños aprendan a ponerse de pie en la tabla; tercero, supone un trabajo físico completo; cuarto, su componente lúdico y divertido; y quinto, su práctica genera más capacitación en la persona”.

Pronto llegaron resultados muy funcionales desde el punto de vista del ocio, ocupacional y social, detalla Borrego. Vistos estos resultados, toma la decisión de trabajar con más chicos y entre los años 2006 y 2008 se gesta Solo Surf, un proyecto novedoso y pionero en el campo de la actividad acuática terapéutica para personas con autismo.

Los primeros objetivos que se plantean: buscar actividades adaptadas, procesos de gestión de recursos humanos e instalaciones y darle forma jurídica, así Solo Surf se constituye como asociación en 2008. “Somos la primera asociación de este tipo en España y en Europa, y la segunda a nivel internacional, pues en Estados Unidos existe una entidad, ‘Surf para todos’, que posibilita que los niños autistas practiquen el surf con el resto de chicos, pero ellos no tienen componente terapéutico. Ni ellos tenían conocimiento de nosotros ni nosotros de ellos cuando empezamos con el proyecto”, explica Borrego.

La Asociación Solo Surf se basa en desarrollar una idea de trabajo innovadora. Desarrolla un método exclusivo muy funcional para trabajar con personas con diversidad funcional mental, muy centrado en el autismo, especialmente en el infantil, campo de una complejidad extrema. Desarrolla un proyecto que permite aplicar el método y reúne todos los requisitos de profesionalización, formación, seguridad, privacidad y atención al colectivo  con el que trabaja.

La entidad cuenta con un equipo técnico que configura un organigrama con perfiles muy específicos: psicólogos, licenciados en actividad física y profesores de educación especial. “Todos ellos han tenido que formarse en el método de trabajo de Solo Surf”, precisa Jesús.

En este sentido, Borrego destaca como “muy importante”, que la asociación ha desarrollado su propio plan de prevención de riesgos laborales al ser una actividad inédita que trabaja con un colectivo y en una actividad de contexto muy específico.

El equipo de Solo Surf se complementa además con un equipo de monitores, entre 60 y 80 al año, que provienen de las prácticas curriculares de la Universidad y de la Formación Profesional. A ello se añade una importante red de voluntariado.

Actualmente, Solo Surf presta servicio a unos 120 clientes, principalmente niños con autismo, con edades comprendidas entre los 18 meses hasta los más de 50 que tiene una chica con síndrome de down. Son personas de Cádiz, la Bahía y Jerez principalmente, aunque también tenemos unos cuantos del Campo de Gibraltar y de Sevilla. “Me gustaría añadir que en verano, tenemos familias de toda la geografía española que por traernos a sus hijos han elegido Cádiz como destino de vacaciones, o sea, que también estamos colaborando a traer turismo a nuestra ciudad”, comenta Jesús.

La idea

En un principio, la Asociación Solo Surf buscaba actividades adaptadas. Cuando los niños las realizaban, “a una mayor funcionalidad de la actividad, se lograba una mejora de los síntomas generales del niño, o sea, lográbamos efectos terapéuticos más allá de los objetivos de la actividad, que era que lo niños la aprendieran. Por ejemplo, terminaban poniéndose de pie en la tabla. Este hecho suponía algo más”, matiza Borrego.

Al hilo de lo expresado en el párrafo anterior, este hecho “supone algo más”. Ponerse de pie en la tabla de surf enlaza directamente el proceso de desarrollo temprano de un niño, el proceso que va entre ponerse de pie y sustentarse, que se da en los niños entre los 0 y los dos años. Jesús Borrego llegó a la conclusión de que en este hecho “puede haber claves importantes para ayudar a los niños”.

Método 

El programa de Solo Surf se organiza dentro del concepto de actividades acuáticas terapéuticas. Estos programas son rehabilitadores. La Asociación ha logrado emplear el surf como actividad acuática terapéutica “cuando nadie lo ha hecho. Debe quedar muy claro que es un programa acuático para la diversidad funcional. Es una actividad no rehabilitadora, porque no cura los síntomas del autismo. Considera la diversidad funcional de estas personas desarrollando pedagogías que facilitan el proceso de dinamización -activación, motivación, participación y aprendizaje, los grandes retos de las personas con autismo-“, espeta Jesús Borrego.

Así pues, el método de Solo Surf se basa en complementar técnicas de hidroterapia con educación acuática (juegos de adaptación y desarrollo de habilidades), con el uso de la tabla de surf como eje fundamental para estimular y aprender.

El programa de trabajo comprende tres niveles en piscina y playa: nivel 1, para integrar el esquema corporal, es el trabajo con los niños más pequeños; nivel 2, uso del cuerpo integrado, “establecer mecanismos de supervivencia”; nivel 3, los participantes ya están preparados para practicar surf y nadar como cualquier niño en situación normal. Los tres niveles se complementa con videos para lograr aprendizajes más significativos.

A estas alturas, es lógica la pregunta por los resultados que se obtiene con cada niño. Jesús los resume: “proceso de participación, aprendizaje en grupo, aprendizaje normalizado, conducción social y actividad física y deporte”.

Igualmente, Borrego afirma con orgullo que “desde el punto de vista de los síntomas hay especialistas que derivan niños a Solo Surf”.

Divulgación y formación

Una vez tratados los diferentes aspectos internos de Solo Surf, cabe destacar su repercusión externa en diferentes ámbitos. Y es que la entidad desarrolla un programa de formación con el Área de Deportes de la UCA. Sus miembros participan del mismo modo como profesorado externo en el Máster de Actividad Física y de la Salud del citado centro universitario. Por supuesto, la repercusión en el empleo, pues la actividad de Solo Surf ha creado un nuevo perfil laboral, “promovemos el empleo en Cádiz”, apostilla Jesús.

También es destacada su participación y presencia en jornadas y seminarios. Cuenta con sus propias jornadas divulgativas con la UCA o su participación en eventos de gran prestigio, como los promovidos por el Centro Andaluz de Medicina del Deporte o el de la Sociedad Andaluza de Medicina del Deporte.

Y es que el ejemplo de Solo Surf viene a demostrar que Cádiz se mueve. Que no está inactivo esperando subvenciones. Y más aún, que Solo Surf ha servido como inspiración a nuevos proyectos de índole similar, entre ellos el Adapta Surf Chile, de referencia en Latinoamérica y Estados Unidos. O ‘Surf para todos’ del Hopupu Surf Club de Las Palmas de Gran Canarias, precisamente llevado a cabo también por gaditanos.