¿Existe amaño en los votos de la audiencia de OT 2018?

Los apuntes de un miembro del jurado desata la controversia sobre el posible tongo de los votos

El sexto sentido del crítico televisivo no suele fallar. En la presente edición de Operación Triunfo se detectan circunstancias extrañas. Circunstancias que llaman a un guión ya marcado se antemano donde a menudo dan gato por liebre a los televidentes. Todo está demasiado teledirigido (incluso aquello que venden como democrático y espontáneo: pongamos que hablamos de las votaciones del gran público para elegir al concursante favorito de la semana y sobre todo a la prueba de salvación semanal).

El descuido de Brisa Foney -invitada como miembro del jurado en esta Gala 7- ratificaba la sospecha. Todo está amañado preconcebidamente. ¿Puede hablarse de tongo? Ni entramos ni salimos, pero ha sido el término usado genéricamente en las redes sociales a este respecto. ¿Por qué? Por muchas razones. Pero ahora la controversia -o, por mejor decir, la prueba del algodón- la marcó la fotografía que las redes sociales del programa hizo de Brisa Foney. Instantánea donde aparecía, sobre la mesa de jurado, una carpeta en la que a las claras se visualizaban folios con apuntes del programa…

¿Y qué se apreciaban en dichos apuntes? Pues por ejemplo que Famous iba a ser el favorito del público en la gala cuando aún el presentador ni siquiera había pronunciado dicho resultado y además todavía faltaban muchísimos minutos para este veredicto y para el cierre de las llamadas. Luego se quiso justificar de mala manera el asunto explicitando ciertos porcentajes en el respaldo del público cuando en realidad está relevación numérica del dato jamás se había ofrecido públicamente en las galas anteriores.

En OT 2018 suceden giros que huelen a chamusquina. Muchas voces autorizadas lo tachan de un programa pantomima. Que María, por ejemplo, saliera elegida favorita la semana de su reivindicación de “idiotez” en detrimento del “mariconez” en la canción ‘Quédate en Madrid’ de Mecano ya olía a gato encerrado. En un populismo descarado con sones ideológicos. Ya sabemos las pautas de obligado cumplimiento que subyace en la cúpula de la nueva RTVE…

Siempre intuimos que María está sobreprotegida en el programa. Las redes sociales alertan de las influencias de su padre en según qué despachos. Meros bulos. Mas en la Gala 7 cantó otra vez la gallina. Fue la concursante que peor actuación desplegó encima del escenario.

Desafinó, se descontroló, no interpretó. Destiló sesgos de cierto histrionismo. Una actuación chirriante para el oído del espectador. Pero sin embargo, contra todo pronóstico y para asombro de propios y extraños, fue salvada de inicio por el jurado. Porque estuvo “macarra” encima del escenario. Cruzó la pasarela sin problemas.

Entre Marilia y Noelia, el público salva por un 50,2 % de votos a la primera. Se crea un debate paralelo sobre el abandono en la Gala 7 de una de las mejores voces del concurso. A mayor abundamiento Noelia cuaja una interpretación intachable. Pero no se le perdona que la pasada semana contradijera el veredicto del jurado. Emitiendo la alumna su opinión. Hasta la igualitaria resultante del 50,2 resulta sospechoso. Noelia se marcha y Marilia sigue, aunque…

Con su gozo en un pozo porque un rato más tarde sería nominada de nuevo por el jurado. No termina de despegar esta edición de OT. El encorsetamiento contrae toda naturalidad. Y un concurso de tales características no debe someterse a un control tan guionizado. Se ha alcanzado el ecuador y esta tesis se repite en demasiados foros. Al margen del cacareado adoctrinamiento ideológico que ya se ha achacado a la praxis del programa. Veamos a continuación algunas frases más significativas de la valoración del jurado. Son las siguientes:

Marilia: “Hoy has cantado y has sentido. Y nos has hecho sentir. Pero a veces el querer ser perfecto vocalmente limita. Para nosotros no has sido de las mejores”. Nominada.

María: “En tu actuación han habido imprecisiones aunque has tenido una gran actitud. El objetivo de este concurso es aprender pero también el riesgo. Arriesgarse. A la música le gusta el riesgo. En tiempos de postureo viva el macarreo. Cruza la pasarela”.

Sabela: “Estas demostrando versatilidad. Te estás sobreponiendo. Tienes poderío. Has vuelto a brillar. Debes seguir intentando mejorar. Te estás acercando a los primeros puestos de cabeza. Sigue así. No te relajes. Cruza la pasarela”.

Miki: “OT tiene una cosa peligrosa y es que se va rápido. Tenemos la sensación de que te has estancado un poco con respecto a tus comienzos en el concurso. Hoy te nominamos para abandonar la Academia”.

Natalia: “Era un reto difícil el tuyo. Me has emocionado. Era una canción muy complicada. Eres maravillosa. Cruza la pasarela”.

Carlos: “Tienes carisma. Cantas sonriendo. Pero creemos que no has dado el cien por cien. Encorsetado de movimientos. Estás nominado”.

Alba: “Sigues con tu magnetismo. Como pez en agua te mueves en el escenario. Sigue mejorando con todas tus ganas. Brillas. Cruza la pasarela”.

Julia: “A pesar de tus grandes actuaciones, hoy ha sido la peor de ellas. Has rozado ciertos desafines. Te has descontrolado. Hoy no mereces cruzar la pasarela. Estás nominada”.

Marta: “Lo has bordado. Lo has hecho increíble. Te he visto brillar en todos los sentidos. Con mucho reposo. Cruza la pasarela”.

Como ya se indicó al comienzo de esta crónica, el favorito del público es Famous, a quien el jurado le dice que “tienes un grave muy fuerte, una forma de expresarte increíble, tienes todo el camino por recorrer aquí y en el mundo”. Famous, sin duda, se configura como uno de los portentos artísticos indiscutibles de esta edición. La Academia salva a Julia. Los compañeros salvan a Miki. Y quedan como nominados Marilia y Carlos.