Padilla nos da un susto en Arévalo

Hablamos de los sustos de Juan José Padilla y de Cristóbal Reyes, así como de los Antiguos Alumnos, de carteles y de pérdidas

El 7 de julio el torero jerezano Juan José Padilla fue a Arévalo (Ávila) para lidiar toros de Garcigrande y Domingo Hernández, justos de fuerzas. En su primero, noble, comenzó enfibrado la faena en el tercio con las dos rodillas en tierra y lució por momentos en un trasteo que incluyó adornos y desplantes, conectando con el tendido; bajo la lluvia remató su actuación de honda desprendida con tres descabellos y escuchó palmas.

Con su segundo, en banderillas al salir de un par al violín perdió pie y sufrió una cogida con un fuerte golpe que le arrancó parte del cuero cabelludo; quedó conmocionado y fue trasladado a la enfermería, donde recibió puntos de sutura, y luego a un centro hospitalario de Ávila para TAC, que descartó daños internos, información que recogió elMIRA.es. Compartió cartel con Morante de la Puebla, que cortó oreja y oreja, y Miguel Ángel Perera, que obtuvo oreja y palmas. Morante salió a pie en respeto al compañero herido.

El 1 de julio el novillero jerezano Cristóbal Reyes tenía cita en Boujan sur Libron (Francia) para lidiar novillos de Raso del Portillo. En su primero sufrió una fisura de escafoides en la muñeca de la mano izquierda tras una voltereta; logró una ovación. El novillero aguantó en el ruedo hasta despachar a su segundo, al que lució y le cortó una oreja, con vuelta en el arrastre. Los fuertes dolores que tenía le obligaron a visitar una clínica en Beziers, donde le realizaron varias pruebas y se le diagnosticó la lesión.

Tras la inmovilización de la muñeca, tendrá que permanecer en reposo para recuperarse en su totalidad. Además, también fue atendido de un puntazo en la pierna izquierda y diversas contusiones. Su objetivo es estar recuperado para su compromiso de Riscle (Francia) el 4 de agosto. Alternó con Alejandro Fermín, que tuvo silencio y silencio, y Maxime Solera, que logró oreja y silencio. Finalmente fue premiado por la Mejor Faena de la feria.

Recientemente la Asociación de Antiguos Alumnos de la Escuela de Tauromaquia de Jerez celebró su Asamblea Anual. El acto se desarrolló en el Museo Taurino de Jerez y contó con una gran asistencia de antiguos alumnos. De los diferentes puntos del orden del día destaca el que trataba de la situación actual de la Escuela Municipal de Tauromaquia de Jerez, respecto a la cual, por  mayoría absoluta, se decidió seguir reivindicando su reactivación mediante un trabajo basado en la prudencia y en la reivindicación cultural taurina, como la que llevan realizando, con la colaboración con todas las asociaciones taurinas, en diferentes actividades culturales, como las “Mañanas de Toreo de Salón”, convivencias taurinas, conferencias y otras.

A partir de septiembre, una vez se celebre la reunión prevista con el Ayuntamiento, se valorará una nueva línea de trabajo con un carácter más reivindicativo por la recuperación de una entidad que tiene treinta y dos años de historia. Agradecen destacadamente a Alfonso Rodríguez, restaurador jerezano de Alfonso Catering, por ofrecer sus magníficas instalaciones del Museo Taurino, así como a Francisco Carmona, encargado de atenderlos, a la Asamblea Taurina de Cádiz, por la distinción entregada en febrero reconociendo su trabajo, a Sancho Dávila Iriarte, torero, ingeniero agrónomo y ganadero, por mencionarlos en las retransmisiones de Canal Sur TV y preocuparse por la Escuela, y, por último, a los medios de comunicación por la difusión de su trabajo.

El 2 de julio tuvo lugar en el palacio de la Diputación Provincial la reunión prevista con el Diputado de Cultura, Salvador Puerto y las escuelas taurinas de Cádiz, representada por Francisco Ruiz Miguel, Juan Carlos Landrove y Eduardo Ordóñez. El objetivo fue planificar la Competición Provincial de Escuelas, que se celebrará a finales del presente año. Dicha competición consistirá en cuatro tentaderos en clases prácticas y una novillada sin picadores como Gran Final. El calendario será así: 16 de octubre, presentación del proyecto y entrega de material de toreo; 27 y 28 de octubre, 3 y 4 de noviembre, tentaderos; 17 de noviembre, novillada sin picadores como Gran Final. Los lugares de celebración aún no están definidos.

El 14 de julio está anunciada en la localidad serrana de Prado del Rey una corrida de toros con ocasión de la festividad de la Virgen del Carmen, patrona de la localidad. En el cartel figura el torero local Octavio Chacón, revelación de San Isidro de este año y que tiene actuaciones en cosos muy importantes en esta que es la mejor temporada de su carrera. Los otros nombres son el ubriqueño Víctor Janeiro, un torero sobrado de oficio y que cada vez que encuentra la oportunidad de torear por esta zona apuesta al máximo, y el bosqueño Manuel Pérez Mota, que pondrá máxima rivalidad con sus compañeros y no se dejará ganar la pelea. Se trata, por tanto, de los representantes de tres pueblos colindantes. La ganadería será la de El Torero, que pasta en Salinas de Hortales; se trata de un hierro que disfruta de un momento magnífico. Por fin hay una empresa con un poquito de imaginación para lograr un gran cartel, dando sitio a nuestros toreros y montando un cartel con argumento en un pueblo de la provincia; eso es un logro de Carmelo García con la colaboración del Ayuntamiento.

Por añadidura el festejo supone la vuelta de las corridas de toros a Prado del Rey, donde durante años sólo ha habido festejos de escuelas taurinas y toros en la calle. Por otro lado, el mismo día en San Fernando, con motivo de la Feria del Carmen y de la Sal, la empresa Viento Bravo ha montado un cartel con los nombres de la rejoneadora Lea Vicens y los toreros El Fandi y el local David Galván; el ganado será de Toros de la Plata.

Nos ponemos tristes. Aunque los diarios del Grupo Mira se han hecho eco puntualmente de la noticia, no queremos que en esta nuestra crónica semanal falte una referencia al jerezano doctor don Julio Mendoza, recientemente desaparecido, a sus 84 años. Fue cirujano jefe de las plazas de El Puerto de Santa María, Jerez de la Frontera y Sanlúcar de Barrameda.

A lo largo de su extensa carrera don Julio operó a prácticamente todos los toreros de estos últimos cincuenta años. Así, recordamos que hace años Morante de la Puebla tuvo una lesión recidivante en la muñeca, por culpa de una cornada, que no se la curaban en otras ciudades y fue al hacer caso a su amigo Juan José Padilla cuando se puso en manos del doctor Mendoza, quien, tras un período de tratamiento, le resolvió definitivamente la lesión. El verano pasado recibió un homenaje de la Tertulia Taurina Jerezana, del que adjuntamos una foto. Enviamos nuestras condolencias a la familia.

Terminamos con otra sensible pérdida, en este caso para el rejoneador jerezano Luis Zambrano. Se trata de su caballo “Bonito”, que ha muerto, víctima de un cólico que se le presentó al animal de forma fulminante y acabó con su vida en dos horas. El caballo, cruzado de capa torda en fase blanca y del hierro de Emilia Zambrano, era, de todos los elementos de su cuadra, el que más confianza inspiraba a Luis, quien lo consideraba como un amigo y lo utilizaba para compartir muchos y variados momentos de su vida de caballista.

“Bonito” era el caballo especializado en el último tercio, apropiado para poner las banderillas cortas, las rosas y el rejón de muerte, aparte de ser apto para banderillas; era, por tanto, un animal polivalente. Poseía una grandísima doma, fruto de las enseñanzas de la casa Zambrano, y Luis a veces lo sacaba en el paseíllo, cuando se necesita un animal que sepa exhibirse al final del despeje. Asimismo, tras realizar la suerte era normal verlo salir mostrando un paso español muy marcado; hemos visto pocos caballos que lo hiciera de esa misma forma. Además, tras la muerte del toro, el rejoneador solía volver a sacarlo para ejecutar una sentada de ancas que incluía un saludo con un remo delantero mientras el público sacaba los pañuelos. Sin embargo, la vida sigue y Luis ya tiene preparado otro caballo para el último tercio, especialidad en la que se necesita un animal valiente, calmado y que obedezca ciegamente al jinete.