“Nunca pensé que el corazón de un preso se pudiera conmover con los Reyes Magos”

La Pastoral Penitenciaria de Asidonia-Jerez y voluntarios de la Diócesis de Cádiz entregan más de 2.000 bolsas con pequeños regalos, a los internos de las tres cárceles de El Puerto de Santa María

Montserrat López es voluntaria de la Pastoral Penitenciaria. El pasado viernes, cuatro de enero, acudió por primera vez a la entrega de regalos de Reyes Magos en el Centro Penitenciario Puerto I.

Al igual que otros tantos voluntarios que acuden por primera vez a llevar esperanza y escuchar a los presos, Montserrat quedó transformada, gratamente, por la experiencia. Asegura que nunca pensó que “un corazón penitenciario se pudiera conmover con la llegada del Rey Mago”. Para esta voluntaria es evidente – dice- que por unas horas muchos de los internos sintieron que no estaban solos; y destaca que no todos los presos son personas “sordas a la compasión, a la gratuidad o al arrepentimiento”, que da fe de que encontró en la cárcel “corazones conmovidos por la voz de los voluntarios que allí acudieron para repartir regalos y abrazos”.

Más de 2.000 pequeños regalos

Este año el apoyo a la Campaña de Reyes Magos, por parte de muchas Hermandades y parroquias de Jerez, Sanlúcar de Barrameda y Cádiz, ha sido extraordinario según señala Guillermo González, coordinador de dicha campaña. La recogida de los regalos y su empaquetado corrió a cargo de una veintena de voluntarios que envolvieron más de dos mil bolsas con caramelos, almanaques y pequeños objetos permitidos por las correspondientes direcciones penitenciarias. El día 3 de enero se llevó a cabo la entrega de regalos en las cárceles de Puerto II y Puerto III.

El día 4 tuvo lugar la entrega de Reyes en Puerto I. Un acto “espectacular”, según señalan algunos de los voluntarios, como Juan quien encarnó a un Rey Mago y supo transmitir paz y esperanza a varios internos. La Pastoral Penitenciaria de la Diócesis de Asidonia-Jerez destaca y agradece la colaboración del personal funcionario de los tres centros penitenciarios para poder, de esta forma, humanizar la prisión. Varios presos de Puerto II y Puerto III dieron vida a sus Majestades, los Reyes magos de Oriente.