En El Bosque, Solalito gana la final provincial de escuelas

Alejandro Cano, Rafael Camino, Solalito, Francisco Fernández, Francisco Delgado, Mario Sánchez y Pepe Castellano lidiaron novillos de El Torero y de Diego Romero

El Bosque, jueves, 6 de diciembre. Novillada sin picadores en clase práctica organizada por la Asociación de Escuelas Taurinas de Cádiz, como final de la competición provincial de 2018. En plaza cubierta, lleno. Amenizó la Banda Municipal de Música “Maestro Juan Chacón”.

Se lidiaron dos erales de la ganadería de El Torero (que pasta en El Bosque) y cinco de la de Diego Romero (que pasta en Alcalá de los Gazules) irregularmente presentados y de juego variado; en el arrastre, el segundo fue aplaudido.

Alejandro Cano (de la escuela de La Línea), estocada honda desprendida, ovación saludada desde el tercio tras petición.

Rafael Camino (de la escuela de La Gallosina de El Puerto), cuatro pinchazos y entera, silencio

Solalito (de la escuela de Campo de Gibraltar), estocada entera en lo alto, una oreja.

Francisco Fernández (de la escuela de Algeciras), pinchazo y media algo contraria, ovación saludada.

Francisco Delgado (de la escuela de San Fernando), estocada honda algo delantera que basta, una oreja.

Mario Sánchez (de la escuela de Ubrique), media trasera y estocada entera en lo alto, una oreja.

Pepe Castellano (de la escuela de Chiclana), pinchazo y estocada honda, silencio.

Incidencias: El par de jinete y amazona que realizó el despeje merece señalarse por su buena presentación. Rafael Camino resultó cogido al entrar a matar y fue llevado a la enfermería, con desvanecimiento; trasladado al hospital de Jerez para reconocimiento, se le dio el alta al no haberse detectado nada de importancia. Cada novillero hizo un quite en el novillo de su predecesor en el cartel. Todos los novillos banderilleados por los subalternos recibieron dos pares.

Como remate del ciclo de tentaderos de vacas que se ha desarrollado en diversas plazas de la provincia (Los Barrios, Algar, Villaluenga del Rosario y San Fernando), llegaba la final de la competición provincial, en la que tenían acceso un alumno por cada escuela de las siete gaditanas que ahora están en activo. Es de anotar el apoyo que ha prestado la Diputación Provincial, así como los ayuntamientos de los municipios concernidos. En el día de autos la población de El Bosque llenó la coqueta placita cubierta y entre el público no faltaron caras conocidas del toreo, como Luis Parra Jerezano, Octavio Chacón o Pérez Mota. En el callejón estaban Ruiz Miguel, José Luis Galloso y los demás directores de escuela.

Alejandro Cano, de celeste y azabache, a su novillo, bien presentado, recibió de rodillas con larga cambiada y verónicas bien trazadas; el quite fue por tafalleras; con la muleta, directamente en los medios realizó tres tandas por la derecha, antes de sufrir un desarme, pero por la izquierda el animal no iba claro, por lo que volvió a la derecha para los circulares; tuvo dos revolcones que no le impidieron lucirse con desplantes.

Rafael Camino, de rosa y oro, a su novillo, recortadito y emplazado de salida, lo lanceó mezclando verónicas y chicuelinas; el quite fue por navarras; iniciando la faena por doblones caminando hacia los medios, luego hubo dos tandas por la derecha y dos tandas por la izquierda para seguir otra por la derecha con desplante de rodillas y otra tanda por la izquierda que precedió a los circulares y a las manoletinas finales, todo muy aplaudido.

Solalito, de azul y plata, a su novillo, melocotón, lo recibió en el tercio y, tras el quite, él mismo banderilleó, dos al cuarteo y uno al quiebro, con limpieza; inició por alto y la falta de fuerzas del animal lo hacía doblar frecuentemente, lo que no impidió el buen toreo por la derecha e incluso por la izquierda, eso sí, siempre cuidándolo, para terminar con bernadinas y un gran pase de pecho. Un cante amenizó la labor muleteril.

Francisco Fernández, de carmesí y azabache, a su novillo, castaño bociblanco, lo recibió en tablas hacia los medios rematando con media; la faena se inició por doblones pero la embestida era a medio gas y sin transmitir, lo que no impidió dos tandas por la derecha aunque luego el toreo fue de uno en uno, sin que faltara un revolcón, propio de novilleros.

Francisco Delgado, de salmón y plata, recibió con verónicas de mano baja y revolera; aunque el novillo no tenía recorrido y perdía las manos cada dos por tres, la faena se compuso con pases robados y trazados de uno en uno, sufriendo algún desarme, antes de llegar a las manoletinas.

Mario Sánchez, de celeste y oro, en su novillo, más bien un utrero, recibió de rodillas y dio varias largas cambiadas seguidas de lances en tablas y, en los medios, dos medias muy aplaudidas; el inicio de faena fue de rodillas pero el animal enseguida flaqueó de manos continuamente, lo que no impidió sacarle pases por ambas manos a base de voluntad del novillero, con algunas series buenas, y rematar por manoletinas. Al terminar la vuelta recibió también un cante desde el tendido.

Pepe Castellano, de marino y oro, recibió con larga cambiada y lanceó en los medios; tras dos buenos pares de banderillas a cargo de los subalternos, en la faena el animal se comportó pegajoso y gazapón, sin humillar en ningún momento, lo que no permitió mas que una faena de aliño, en la que no faltó un revolcón sin consecuencias.

Al final se entregaron los trofeos de los ganadores y Solalito resultó ser quien se llevó el premio al triunfador. El segundo premio fue para Mario Sánchez y el tercero, para Francisco Delgado.

La ceremonia fue demorada un tanto, pero la buena gente del pueblo de El Bosque disfrutó la espera echándose a la arena y mezclándose con los protagonistas para fotos y palmadas en el hombro. Los novilleros lo agradecían. Nosotros felicitamos a la organización, encabezada por Eduardo Ordóñez.