‘Los ultras son ellos’

Desde que la semana pasada el resultado de las elecciones en Andalucía haya sembrado la esperanza del cambio en nuestra región parece existir una enfermiza obsesión por identificar un posible pacto de gobierno del PP y Ciudadanos con el apoyo de Vox como un viraje extremista de las políticas de ambas formaciones.

La realidad es que, en Andalucía, lo verdaderamente ultra, lo auténticamente extremista, lo absolutamente radical, lo exageradamente antiguo es continuar con el régimen del PSOE después de 40 años. Todo lo que no sea eso es aire fresco en  nuestra tierra.

Ni comulgo con el cien por ciento de los postulados del partido de Abascal ni me gusta la ambigüedad del partido de Rivera pero tanto uno como otro son infinitamente mejores compañeros de viaje que el asesino Arnaldo Otegui de EH Bildu o el independentista Quim Torras. Y el PSOE y PODEMOS están pactando con ellos en contra de los intereses de la mayoría, de la gran mayoría de españoles. Están pactando con los ultras, con los ultras que van en contra de España.

Ha sido la primera vez en la historia que recuerdo en la democracia que desde la ultra izquierda se han incitado movilizaciones en las calles de Andalucía por el resultado de unas elecciones democráticas. Parece que las urnas sólo son válidas cuando la suma sale a favor de los que quieren destruir el sistema y no quieren respetar que una inmensa mayoría de andaluces ha votado el cambio. Un cambio desde el sentido común, un cambio desde la Constitución, un cambio desde la unidad de España, un cambio desde un sentido de país, un cambio por y para la libertad.

El PSOE, Izquierda Unida y PODEMOS han contado para cambiar el gobierno de España con el apoyo de Esquerra Republicana de Cataluña, el Partido Nacionalista Vasco, el Partido Demócrata Europeo Catalán,  la coalición Compromís que incluye al Bloc Nacionalista Valenciá, la Iniciativa del Poble Valenciá y lo Verds Equo del País Valenciá, con la coalición de EHBildu formada por Eusko Alkartasuna, Alternatiba, Herritarro Garaia y Araba Bai, y con Nueva Canarias, ¿y todavía sois capaces de decir que los ultras están con nosotros? Los ultras, sin duda, son ellos.

Tenemos la obligación de defender nuestra Constitución y a nuestra gente con respeto. De forma libre pero solidaria, de forma firme pero incluyente. Defendiendo a  nuestra tierra y sus valores pero dentro de un gran país. Y no dejar que florezca el pensamiento único y la supuesta supremacía moral de la ultra izquierda. Que se expresen libremente sí, pero respetando a los demás, no imponiendo a la fuerza sus postulados.

Andalucía ha votado cambio y Jerez ha votado cambio. Democrático e incluyente, no dejemos que llamen a la realidad de forma diferente a la que es. Los ultras no somos nosotros, los ultras y los independentistas están con ellos.