Este pasado miércoles, 6 de enero, el Capitolio de los Estados Unidos fue asaltado por los seguidores de Donald Trump en una imagen histórica que estremece a los aliados de la democracia. El mundo se echaba las manos a la cabeza al ver las impactantes imágenes de los manifestantes ocupando un lugar tan inexpugnable como es el Capitolio. El propio Donald Trump ha salido públicamente para rechazar estos hechos; mientras tanto en España, Vox ha sido el único partido que ha apoyado abiertamente a Trump, siendo fuente de inspiración del partido de Santiago Abascal en todo momento.
Con las caretas totalmente destapadas, los de Santiago Abascal continúan con su intento de importar este trumpismo a nuestro país; saliendo a apoyar al presidente de los Estados Unidos después de que Twitter decidiera cerrar su cuenta tras considerar que ha espoleado a las masas mediante sus fake news y su oratoria incentivadora a sembrar el caos.
En este sentido, el presidente de Vox, Santiago Abascal, ha confirmado que ha iniciado conversaciones con "líderes políticos internacionales" con el objetivo de afrontar el "ataque" a la libertad de expresión que se está produciendo en las últimas horas y a nivel global en las plataformas de redes sociales.
"Las 'bigtech' no pueden convertirse en policías globales del pensamiento. Y mucho menos de un pensamiento sectario, que guarda sitio para talibanes, terroristas y chavistas y censura a los disidentes. Estamos ante una amenaza global a las libertades fundamentales", ha advertido Abascal en su cuenta de Twitter.
Vox señala que las personas "no son libres de opinar contra el poder"
Continuando con sus tuits, el líder de Vox ha adjuntado una noticia de El País sobre que Google ha retirado la aplicación de Parler, la red social por excelencia donde se refugian muchos de los seguidores de Donald Trump. En este orden, Abascal ha señalado que ahora muchos aplauden la decisión pues "Trump no les gusta". "Se arrepentirán muy pronto al comprender que ya no son libres de opinar contra el poder; y de que vamos de cabeza a un totalitarismo global dirigido por un puñado de oligarcas y multimillonarios privilegidos", ha criticado.
"Si las grandes tecnológicas deciden quién puede opinar en las redes sociales y quién no... ¿de qué sirven constituciones, derechos, soberanías y jueces si todo queda sometido al criterio de unos pocos?", se ha preguntado, al tiempo que ha alertado de que está en juego "la libertad y la democracia frente a la censura y la tiranía".
El líder de Vox considera esta cuestión "muy grave", por lo que ya ha comenzado a dialogar con diferentes líderes políticos internacionales; y seguirá haciendo en los próximos días para evitar esta censura. "Es un tema que interesa a todas las naciones que crean en las libertades y en la soberanía", ha terminado.
