El Tranvía de la Bahía de Cádiz, más cerca de convertirse en realidad

Las circulaciones de la fase de fiabilidad del prototipo precisan de 8.000 kilómetros y tres semanas de duración

El Tren Tranvía de la Bahía de Cádiz, infraestructura de transporte impulsada por la Junta de Andalucía, ha iniciado esta semana la última fase de pruebas del proceso de homologación de su material móvil, una certificación requerida por ADIF para la circulación comercial de nuevos trenes o trenes sustancialmente modificados, como es el caso del ferrocarril metropolitano.

Los recorridos con una de las siete unidades que compone la flota del tren-tram se han iniciado este lunes en la línea férrea de interés general entre Vitoria y Castejón (Navarra), con una duración prevista de tres semanas, a doble turno, para completar 8.000 kilómetros de recorrido.

El proceso de homologación del material móvil del tren tranvía representa uno de los principales retos de este proyecto, ya que constituye un prototipo pionero en España al reunir todos los requisitos y prescripciones para circular con continuidad por vía tranviaria, entre Chiclana y San Fernando, y vía ferroviaria, entre río Arillo y la estación de ferrocarril término de Cádiz capital, compatibilizando en este último tramo este tráfico con el de trenes convencionales.

El delegado territorial de Fomento y Vivienda, Federico Fernández, ha manifestado que este procesos “de gran complejidad técnica precisa de una estrecha coordinación entre diferentes agentes y es una prueba más que acredita el componente de innovación tecnológica que requiere el  tren tranvía, pero que abordamos ya en su recta final, cumplimentando todas los requisitos previstos”.

Este proceso de homologación tiene una marcada trazabilidad, pues se verifica y certifica su idoneidad desde la misma fase de diseño del material móvil hasta su fabricación, pruebas en fábrica y finalmente distintas fases de ensayos en vía férrea. Además, para su cumplimiento intervienen varios actores, como son el propio fabricante del material rodante (CAF), el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), que emite la autorización para la circulación comercial en vía férrea, RENFE, como futuro operador y gestor de la flota de unidades, así como Cetren, organismo oficial para verificar el cumplimiento de la normativa y todas las prescripciones del proceso, la propia Agencia de Obra Pública de la Junta de Andalucía, como responsable directo del tren tram, y, finalmente, la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, que emitirá la autorización de puesta en servicio en vía férrea y férreo-tranviaria (Río Arillo).

El inicio de esta última fase para las pruebas de fiabilidad viene antecedido de ensayos que acumularon más 30.000 kilómetros de recorrido también en vías férreas del norte de España, al disponer CAF en Irún de uno de sus principal centro de producción. En esos ensayos se verificaron pruebas de tracción y frenado, velocidad, confort y seguridad, entre otros parámetros. Esta última etapa, que se inició este lunes, se desarrollará en el tramo de vía férrea entre Victoria y Castejón, con circulaciones en dos turnos diarios, que permitirán concluir dicha fase en tres semanas al acumular 8.000 kilómetros, en condiciones de operación comercial.

Una vez recorridos este número especifico de kilómetros, que serán supervisados por personal técnico de Cetren, como ente supervisor del proceso de homologación, se desplazará la unidad de nuevo a factoría de Irún, donde serán descargados los registros obtenidos en estos ensayos y se podrá revisar la unidad, con el fin de verificar que no se han producido incidencias relevantes.