Estar dentro o fuera

 Por Juan Manuel Barragán Romero, estudiante de GAP 

Ahora que todos los de mi generación han terminado, están terminando o van a terminar sus “estudios superiores” me gustaría reflexionar sobre las expectativas que adquieren los universitarios una vez terminado su paso por la facultad.

Provocado principalmente por las instituciones y esa «cuasi-enfermiza» obligatoriedad moral y ética por parte de nuestros padres que “o estudiamos una carrera o corremos el riesgo de no convertirnos en una persona de provecho”, se está cociendo lo que para mí viene siendo el mayor cambio de paradigma que jamás se haya conocido.

Y es que tener unos estudios superiores, ni mucho menos ser lo que siempre se ha conocido como un «culturetas», no te asegura, en el contexto histórico-social en el que nos encontramos, ningún futuro prometedor. No te lo asegura porque el mercado en el que competimos no premia el esfuerzo que te ha costado sacarte la carrera de tus sueños, premia el valor añadido que generas en el mismo. Es difícil de interiorizarlo, más aún de aceptarlo, pero de no hacerlo quedas automáticamente «out» del sistema.

A consecuencia de lo anteriormente comentado, muchísimos compañeros, al salir de la «Uni super mega guay y super mega cool», se ven sorprendidos por esa «notificación» —ahora todo es 2.0— de la «App Realidad» haciéndoles bajar ipso facto de «La nube de Goku» en la que se encontraban, como cuando el hombre aventurero del mito de la caverna se dio cuenta de lo que era el sol.

“Es que yo tengo un título y merezco un buen puesto de trabajo” es una de las frases «trending topic» entre los recién graduados. Les invito a que se pasen dos meses antes por La Feria del Caballo a preguntarles a los «caseteros catetos» el esfuerzo económico, físico y mental que sufren para poder organizarlo todo. También los animo a ir un día por ese chiringuito dirigido por el «inculto de playa» al que tanto menosprecian.

Ambos ejemplos me sirven para poder afirmar con muy poco margen de error que “esos” a los que continuamente están ridiculizando por no tener el título que ellos sí, nos llevan —me incluyo por supuesto— años de ventaja en el mercado y, que por muy graduado en marketing o administración que seas, dudo muchísimo que puedas darle ni tan siquiera nociones básicas de cómo administrar su negocio.

Todas esas personas son contra las que competimos, “no titulados” pero a eones de ventaja de experiencia dentro del mercado respecto a nosotros. Bájense de los cielos y sean más humildes.

Mientras estudias, ve con tu amigo a echarle una mano con las cuentas a la empresa de su padre, trabaja una semana gratis sirviendo copas con tu amigo el que tiene un pub o escribe artículos gratis en el periódico online que acaba de empezar, yo que sé. Aprende lo que no nos enseñan en las aulas. Aprende y entra en el mercado. Crea valor añadido. Diferénciate. Ya no nos sirve solo el título. No te quedes en tu casa esperando el trabajo de tus sueños porque no va a llegar a tu puerta preguntando por ti. Búscalo. Tan solo es cuestión de estar dentro.

O de estar fuera.