Junts pel Carnaval

El Liceo vuelve a quedarse pequeño para una gala en la que no faltaron las referencias a la situación política

El Carnaval lo ha vuelto a hacer. No tiene fondo. En realidad nunca lo ha tenido, pero la fiesta más grande de Cádiz dio un nuevo paso ayer hacia esa universalidad que no parece no tener límites.

El cuarteto de Manolo Morera.

Y lo hizo en un enclave que ya le resulta familiar, el Liceo de Barcelona. El coliseo barcelonés volvió a quedarse pequeño para acoger una pequeña muestra del universo coplero gaditano. Una experiencia inolvidable, tanto para los que se subieron sobre las tablas como para los privilegiados que habían conseguido localidades.

Este año se avanzó un paso más por parte de Andacat con la presencia sobre las tablas de un coro y un cuarteto que venían a complementar la oferta del año pasado. El cartel estuvo compuesto por ‘Don taratachín’, de Antonio Rivas y Julio Pardo, ‘El equipo a minúscula (Comando Caleti)’, de Manolo Morera; ‘Qué caló, de Antonio Pedro Serrano ‘El Canijo’ y Jesús Bienvenido y ‘Los prisioneros’, de ‘Chapa’, ‘Noly’ y Subiela.

Y hubo sensibilidad y dardos envenenados para el asunto catalán, protagonizados por la chirigota de ‘El Canijo’, que incluso rescató un pasodoble de ‘Contigo aprendí’ e improvisó en una cuarteta del popurrí en la que bromeaba con uno que duraba menos en aquello que la República catalana.

También hizo referencias al tema candente en los últimos años la comparsa de Subiela interpretando el pasodoble de la patria, la prisión y la bandera que ya había encandilado al Gran Teatro Falla en el pasado Concurso Oficial de Agrupaciones.

Y el respetable como en el coliseo gaditano lo aplaudió todo. Incluso se atrevió a corear en los prolegómenos el mítico pasodoble de ‘La familia Pepperoni’. Incluso se dejaron ver camisetas amarillas entre los asistentes.

Fue una noche en la que, en definitiva, no faltó de nada. El pellizco del tango, la genialidad e improvisación del cuarteto del Morera, ese soniquete tan especial que este año aporta la chirigota de ‘El Canijo’ y el duende de los prisioneros.