21 años sin Miguel Ángel Blanco

Por Jaime Espinar Villar, concejal del PP y presidente de NNGG Jerez

Han pasado 21 años desde uno de los momentos más trágicos de la historia reciente de nuestro país: los cobardes terroristas de ETA secuestraban y asesinaban a un joven concejal de Ermua. Pensaron que con ello iban a callar la boca de un joven inconformista, pero acabaron levantando la voz de todo un país, en un movimiento sin precedentes que vio nacer el espíritu de Ermua.

Miguel Ángel Blanco era concejal, tenía menos de 30 años y era, o mejor dicho es, miembro de Nuevas Generaciones, organización juvenil que honoríficamente preside. Entenderéis que para mí y muchos de mis compañeros es más que un referente, un espejo donde mirarnos y, por qué no decirlo, un héroe.

A todas las personas a las que le preguntas recuerdan perfectamente cómo vivieron esas fatídicas horas; en mi caso, apenas tenía 6 años, pero hay dos cosas que quedaron grabadas en la mente de un niño de Primero de Primaria.

La primera fue ver la plazoleta donde jugada, aquí en Icovesa, con fotos y velas, nuestro lugar de diversión se había convertido en un espacio de oración, recuerdo y homenaje y la otra una imagen en la televisión en la que miles de personas con las manos blancas gritaban “libertad sin ira, libertad”. Aunque era muy pequeño ese momento me marcó y con el paso de los años he ido conociendo quién era Miguel Ángel Blanco y todo lo que representaba, todo lo que sigue representando.

Representa la fuerza del Estado de Derecho, de nuestro país, España, frente al chantaje de los que propagan el dolor; representa la unidad frente al terror. Y esto es algo que jamás debemos olvidar y menos ahora cuando se habla de ciertas concesiones a asesinos, porque son asesinos, o cuando se escucha a determinados partidos intentando justificar la barbarie, el asesinato o la extorsión a miles de españoles.

Éste es el año en el que ETA ha anunciado su disolución, lo que es lo mismo, el año en el que ha reconocido que ha perdido y que los españoles de bien hemos ganado. Pero que no os confundan, como escuchaba en una estrofa “su cambio de nombre y chaqueta no podrán silenciar el ruido de sus metralletas”.

Por eso ahora es el turno de la Justicia pero sin condiciones, de que paguen por lo que hicieron y es el momento de seguir recordando a las personas que dieron su vida y a sus familiares, porque ahora que se habla de acercamiento de presos, hay que estar del lado de aquellas personas que por culpa de esos asesinos no van a ver a sus seres queridos volver a sus casas.

Las víctimas del terrorismo nunca deben ser olvidadas, durante estos 21 años las personas que nos preceden a esta “nueva generación”, como muchas veces se nos llama, han mantenido viva la llama de Miguel Ángel Blanco, la llama del recuerdo, del homenaje a las víctimas del terrorismo, personas que dieron su vida por su país, por lo tanto personas que dieron su vida por todos nosotros.

Por ello ahora nosotros, los más jóvenes, tenemos un deber, el deber de coger el testigo y mantener viva la llama de Miguel Ángel, de todas las victimas del terrorismo. Hace un año tuve la oportunidad de decirle esto a su hermana, María del Mar, que por mi parte y de toda la organización juvenil de NNGG de Jerez, tiene nuestro más firme compromiso: jamás le olvidamos, no olvidamos.