Compás de espera en el Santo Entierro

La hermandad lleva varios meses con su vida interna paralizada

El pasado 29 de junio, la hermandad del Santo Entierro debería haber celebrado su cabildo de elecciones para elegir a la junta de gobierno que regirá los destinos de la corporación penitencial del Sábado Santo gaditano en los próximos cuatro años.

La renuncia del anterior hermano mayor, Fernando Malines, provocaba un vacío de poder que desembocaba, dos años después, en la convocatoria de un cabildo de elecciones anticipado, ya que la cita estaba prevista como marcan las normas para 2020

Sin embargo, una serie de irregularidades en el proceso obligaban al director espiritual, Rafael Fernández Aguilar, a trasladar la ‘patata caliente’ al Secretariado Diocesano, una vez que se habían presentado dos listas, pero al parecer no quedaba claro si una de ella lo había hecho dentro del tiempo y forma preceptivos.

Con el asunto en manos de la curia, la celebración del vía-crucis jubilar diocesano prácticamente ha paralizado un tema sobre el que ya está muy pendiente el delegado diocesano para las hermandades, Juan Enrique Sánchez Moreno.

Precisamente, una de las listas la encabeza el aspirante a hermano mayor en el cabildo de 2016, Fernando Díaz, mientras que la otra candidatura está formada, curiosamente, por algunos miembros de la junta de gobierno liderada por el propio Malines.

Conviene no olvidar que en algunos casos recientes, la renuncia del hermano mayor ha sido solventada con la sustitución de forma interina por algunos miembros de su equipo de trabajo. Sin embargo, en este caso, y de forma casi sorprendente, no se ha recurrido a esa solución temporal.

La consecuencia directa es que la vida interna de la hermandad se encuentra paralizada a la espera de que la autoridad dictamine sobre las listas presentadas y se vuelva a convocar el pertinente cabildo de elecciones.