Las bodegas Pedro Domecq en la 2 de Televisión Española

La emisión del filme ‘Congreso en Sevilla’ rescata una memorable promoción de la señera firma jerezana

La 2 de Televisión Española ha apostado por el cine español como también ha de hacerse: programando películas de todas las épocas y de todos los géneros. Cada semana, bajo un epígrafe temático. Cada noche, un título diferente. Filmes que posiblemente no contarían con un fácil visionado, de cara al telespectador cinéfilo, si no se programasen en atención a un criterio inédito e inacostumbrado según la política de prime time de otras cadenas. De ahí que la 2 de Televisión Española nos otorgue un distingo siempre diferenciador.

Este lunes 12 se optó por ‘Congreso en Sevilla’, largometraje de 1955 protagonizado por una jovencísima Carmen Sevilla (a la que acompañaban -todos entonces ya actores consagrados en el creciente cénit de su carrera artística- Fernando Fernán Gómez, Manolo Morán, José Isbert, Manolo Gómez Bur, Gustavo Re o Carlos Casaravilla). Dirigida por Antonio Fernández-Román y música de Juan Quintero Muñoz, cuenta con guión de Antonio Fernández-Román, José Luis Colina, José María Pemán, Tono, Pedro de Juan y José Santugini.

El costumbrismo y la exaltación del folclore y la religiosidad popular y el rico acervo histórico cultural de Andalucía emergen a flor de piel. Tan es así que, aunque el principal radio de acción argumental de la película se centra en Sevilla, las menciones y las referencias a Jerez de la Frontera son permanentes (alusiones nada extrañas si tenemos en cuenta la pluma de Pemán en la escritura – en su coautoría- del guión de esta obra referencial).

En los años cuarenta, cincuenta y sesenta la proyección andaluza como un valor genuino español latía con fuerza desde las directrices de los estamentos oficiales que también dirigían los parámetros culturales.

La película introduce -como motivo gozoso para todos- la visita a una bodega de Jerez de la Frontera. Y es concretamente la sede de las bodegas de Pedro Domecq la que, en toda su bella amplitud, en toda su mágica profundidad, da cabida a una escena de número musical en el que Carmen Sevilla despliega todo su innato poderío. Canción española que sirve, en su minutaje, para recorrer de izquierda a derecha y de derecha a izquierda botas y más botas de vino que anuncian soleras, olorosos, Fundador…

Incluso, previamente, en los fotogramas anteriores, una simpática ocurrencia del mejor e improvisado venenciador llamado Manolo Morán y un exquisito catador de vinos José Isbert hacen de las suyas a espaldas de la concurrencia. Y es que el vino de Jerez todo lo puede y todo lo transforma y todo, en su vector positivo, lo intensifica. Rescatado homenaje a las bodegas de Jerez representadas en esta ocasión en las de Pedro Domecq. Jerez, en la pequeña pantalla, está de moda. Que siga la senda.