¿Jerez ciudad europea del Caballo?

El Ayuntamiento de Mamen Sánchez deniega la petición para que un Refugio de Caballos y sus veterinarios realizaran un control de la salud de los caballos durante la Feria

 Por Jeanne Djawadi 

Jerez de la Frontera ha recibido este año el título de Ciudad Europea del Caballo. Pero la gran pregunta de muchos es: ¿Ciudad del Caballo en qué sentido?

La ciudad tiene una larga historia con caballos, (larga historia entre comillas, considerando que los caballos llevan existiendo más de 60 millones de años). Pero Jerez nunca se ha actualizado a los nuevos descubrimientos científicos. Desde 2012 existen varios importantes descubrimientos como el descrito en la Declaración de Cambridge de 2012 sobre la Conciencia Animal. En la misma se estableció que la conciencia de los animales es igual a la conciencia humana, pues se produce en otra parte del cerebro y no depende de la inteligencia de la especie. El descubrimiento ha sido comprobado y confirmado por los 13 neurocientificos más importantes del mundo, incluyendo Stephen Hawking y Philip Low, (la cabeza en los estudios sobre Alzheimer).

Otros estudios fueron realizados por Alexander Nevzorov, el hombre que ha demostrado que no hace falta ningún tipo de ayuda “artificial” (bocado, etc) para llegar a una armonía perfecta entre el jinete y el caballo. En su Haute Ecole, (escuela ecuestre), sus caballos son capaces de hacer cualquier movimiento (paso, trote, galope, etc) sin el uso de ningún hierro, ni riendas. Y, es más, sus investigaciones científicas llegan a la conclusión que el deporte ecuestre tradicional (con bocado etc) pueda llegar a generar una tortura para el caballo, porque está enfocado en esas herramientas y no en la relación natural entre el caballo y el jinete. En la película “El Camino del Caballo” Alexander Nevzorov enseña unos logros increíbles, y ha causado una gran discusión y asombro en el mundo hípico.

Jerez de la Frontera no se ha actualizado ni a la famosa Declaración de Cambridge, ni a las investigaciones de Alexander Nevzorov referente del correcto manejo de caballos. La ciudad se ha quedado estancada en la época en la cual se pensaron que los animales no eran seres conscientes/sintientes, sino meras cosas de las que uno podía aprovecharse, sin deseos propios.

Jerez de la Frontera y la provincia de Cádiz han solicitado la denominación de BIC (BIEN DE INTERÉS CULTURAL) a su tradición del caballo. Pero el BIC suele estar basado en las últimas novedades científicas, y todas ellas son contrarias al tradicional manejo de caballo.

Jerez sigue utilizando hierro sin sentirse avergonzado; Jerez sigue estando orgulloso de sus coches de caballos ubicados a pleno sol en Agosto sin sentirse avergonzado; y para más inri la mayoría de los caballos no llevan microchip, ni carta equina, en contra de la leyes nacionales y Europeas, encontrándose muchos de los caballos abandonados en zonas desérticas sin acceso a agua.

Este año los ciudadanos esperaban que Jerez iba a preocuparse mucho de sus caballos, para mostrar al mundo que se merece el título de Ciudad Europea del Caballo. Pero parece ser que Jerez lo que quiere mostrar al exterior es una imagen idílica del mundo del caballo, ocultando el trasfondo real del mundo del caballo en nuestra Ciudad.

En concreto el Ayuntamiento ha recibido este año dos peticiones muy simples que, sin lugar a dudas, serían de una gran ayuda para la mejora del bienestar de los caballos en la Ciudad.

La primera viene de los usuarios del Centro Ecuestre Chapín, solicitando el cambio del lugar desde donde se lanzan los fuegos artificiales a la finalización de la inauguración de la Feria. Actualmente lo hacen frente a las cuadras y causan muchos problemas para los 60 caballos allí alojados. Uno de los usuarios, explica en prensa que le solicité al concejal, que modificase el lugar, porque los caballos sufren mucho con los artificios, y algunos han sufrido en los últimos años heridas importantes. La respuesta fue “que le pusiera a los caballos unos tapones”.

La segunda petición, también fácilmente aceptable, viene de una ciudadana de Jerez, que encontró el año pasado (durante la Feria 2017) un caballo derrumbado en el suelo en la Plaza de Asunción, agotado y deshidratado. Llamó a la policía y pidió la asistencia de un veterinario para revisar la salud del caballo. Su gran sorpresa fue la respuesta de la policía de que fuera del recinto ferial, “no existía ningún servicio de guardia de veterinarios”. Esto ocurría durante un evento tan importante como es la Feria. Al final, gracias a la ayuda de los ciudadanos se acercó un veterinario que confirmó que el caballo no tenía microchip, ni papeles. Los bomberos tuvieron que acudir a llevarse el caballo a la perrera municipal; y dos días después, sin revisión veterinaria, ni multa ninguna, devolvieron el caballo al supuesto dueño, ya conocido por maltrato de caballos. Desde entonces la señora se ha quedado en un estado de shock, pensando que en esta ciudad pasan cosas que se tapan y que las cosas no son tan bonitas como las pintan.

Pues bien, este año esta señora, en previsión de que no vuelvan a ocurrir hechos similares, ha entregado al Ayuntamiento una petición para que se autorizara a un Refugio de Caballos a realizar un control de los caballos fuera del recinto ferial; un control del estado físico de los caballos y su documentación. Esa documentación es fundamental para saber quién es el responsable en el caso de accidente a peatones, daños o maltrato, o incluso muerte, de los caballos.

El control lo iba a realizar un Refugio de Caballos, con su equipo de veterinarios, un servicio gratuito para la Ciudad, al objeto de facilitar las cosas al Ayuntamiento. Y, de nuevo, una gran sorpresa. Denegaron la petición. Hasta ahora no han dado una buena explicación a la denegación, el departamento jurídico está trabajando en el tema, pero parece que le cuesta trabajo encontrar una buena explicación.

Entonces vamos de vuelta a nuestra pregunta inicial: ¿Ciudad Europea del Caballo en qué sentido?

Podría resultar que Jerez tiene fama de buenos caballos pero carece de una actitud positiva por el bienestar de los caballos. Debería existir mayor vigilancia de las condiciones de vida de muchos caballos.

Gran cantidad de estos animales viven en pésimo estado de cuidado y mucha carga de trabajo concentrado en muy pocos meses, el resto del tiempo están sin entrenamiento ninguno, atados en los campos desérticos. Jerez, como Ciudad del Caballo, debería entender que los animales ya no son “una cosa” y tenemos que cuidar con ilusión su bienestar integral. Hay que ir a atajar ese lado oscuro del caballo y no mostrar solamente su esplendor. Su esplendor es un regalo del caballo a la ciudad, y es desolador realizar que la Ciudad Europea del Caballo no ofrezca nada a cambio de tanto que recibe.