Sonrisas y lágrimas de Lydia Bosch en el ‘Chester’ de Risto

La actriz desnudó sus sentimientos a flor de piel en una entrevista sin tapujos

Dio una sensación siempre recubierta de ternura. De muchísima ternura. La actriz y presentadora Lydia Bosch -más guapa que nunca pero a su vez sensible por algunos últimos acontecimientos vitales- llega a ‘Chester: TV’. Lo hizo este pasado domingo día 13 para hacer balance de su carrera profesional y desnudarse afectivamente para mostrar sus sentimientos. Sus sentimientos que emergen a flor de piel. La actriz está trabajando sus emociones…


Durante la conversación que mantuvo con Risto brotaron las risas pero también lágrimas. Algunas a moco tendido. Se abordaron sus comienzos. Sobre todo el golpe de fortuna -la suerte es una mezcla de talento y oportunidad- como azafata del mítico programa de televisión ‘Un, dos tres… responda otra vez’, con el maestro Narciso ‘Chicho’ Ibáñez Serrador al frente.

Ahí comenzó todo para la gran Lydia, que ya desde entonces se las prometía muy felices de cara al éxito. La propia Lydia comenta a Risto que “no eres más valiosa por ser famosa. La fama y el éxito a veces no tienen nada que ver. El éxito es sentirte feliz contigo misma y hacer lo que realmente te gusta”.

Risto pregunta si se decanta por su faceta de actriz o presentadora. Bosch no sabría responder. O no del todo en primera instancia. Eso sí: sus inseguridades la obligaron  a dejar aparcada su trayectoria como presentadora. “Cuando no quieres hacer algo te buscas muchas excusas y te autoconvences de que no puedes hacerlo pero era porque estaba cagada de miedo. Ahora no diría no a las cosas que me imponen respeto. Quiero quitarme los miedos”.

Risto le pregunta si ella es más de palabras o de imágenes y la actriz ha querido compartir con todos los espectadores -sin ningún tipo de tapujo- que le gusta mucho observar las figuras de las nubes. Muy emocionada recuerda el día de la muerte de su padre y se emociona al decir que cogió un avión, buscó una respuesta, la buscó de todas las maneras posibles, y vio la cara de su padre. Estaba allí. Y siente que sigue estando a su lado. “De otra forma, pero está”.