Padilla se despide de las plazas españolas, a hombros

Relatamos las actuaciones de Juan José Padilla, David Galván y Octavio Chacón

La temporada taurina está ya terminando; sólo queda la breve feria de Jaén y alguna novillada salpicada por el mapa de España. Sin embargo, en esta crónica semanal recogemos un acontecimiento importante para el recuerdo de los aficionados, el adiós de un torero carismático, que pronto será calificado de mítico. El 14 de octubre el jerezano Juan José Padilla se despedía de Zaragoza y de las plazas españolas (y europeas) en la última corrida de la Feria del Pilar, ante un lleno de “No hay billetes”. En el callejón hubo muchos toreros que no quisieron perderse la última actuación de Padilla, como Manuel Escribano, Antonio Ferrera, López Simón, Salvador Vega, Cristina Sánchez, David Galán, Ortega Cano. También estaban varios de los médicos que lo han atendido a consecuencia de las cogidas en diferentes plazas. Al final del paseíllo se le tributó una ovación cerrada que recogió en el centro del ruedo, donde besó entregado la arena. Se lidiaron toros de Núñez del Cuvillo, con cara y buenos en general.

ZARAGOZA, 14/10/2018.- EFE/Javier Cebollada CORRIDA DE LA FERIA DEL PILAR

En su primero, Padilla quitó tras el tercio de varas por chicuelinas y decidió no banderillear; brindó al público pero en la muleta el toro mostró siempre querencia a tablas y había que sujetarlo, logrando meterlo en faena sin que remontara la labor; mató de estocada algo contraria y seis descabellos, quedando en silencio.

Su segundo, un colorado de nombre “Tortolito”, mostró buen son desde el principio y fue con una larga cambiada en el tercio y varias verónicas que llegaron al tendido; lo llevó al caballo por chicuelinas y lo quitó por faroles; ahora sí banderilleó y con efectividad; brindó a sus hijos, asistentes en barrera, y se llevó el animal a los medios para lucirse por la derecha; la segunda parte fue de trasteo de cara a la galería; mató en el centro del ruedo con estocada en lo alto. Cortó las dos orejas que paseó en vuelta triunfal envuelto en la bandera de España, con el cachirulo al cuello y portando banderas piratas como las muchas que ondeaban entre el público. Compartió la tarde con José María Manzanares, que ganó oreja y oreja, y Alejandro Talavante, que logró oreja y ovación saludada. Juan, finalizado el festejo y antes de irse de la plaza, pronunció, a través de la megafonía, unas palabras de agradecimiento a la empresa, a los compañeros que estaban vestidos de luces y a otros que le acompañaban en la despedida, apoyándolo desde el callejón. Siguieron estas palabras: “Esta plaza me vio caer un 7 de octubre de 2011 pero la Virgen del Pilar y Dios quisieron que pudiese revivir de nuevo. Nunca está nada perdido. El hombre, con esfuerzo, fe, tenacidad y voluntad todo lo puede conseguir. Gracias al doctor Val-Carreres y a su equipo”.

Concluyó con agradecimiento al apoyo de su familia, de sus amigos y del colectivo taurino, entre gritos de “Illa, illa, illa, Padilla maravilla”. Padilla salió a hombros de su cuadrilla por la puerta grande, seguido de sus compañeros de profesión presentes en la plaza, y hasta del doctor Val-Carrerres; Manzanares prefirió no robar protagonismo y también lo acompañó a pie. Todo era un clamor.

El 12 de octubre el matador de San Fernando David Galván tenía cita en Ugíjar (Granada) para cerrar su temporada, ante toros de Aguadulce, terciados y deslucidos de juego. A su primero lo recibió airoso con el capote y con la muleta, ya aplomado y huidizo, destacaron derechazos sueltos; cortó una oreja, que pudo haber sido más de no mediar fallo a espadas con tres pinchazos y estocada.

En su segundo, feo y complicado que llevaba la cara por las nubes, desplegó todas sus habilidades; mató de estocada excelente y cortó otra oreja. También estaban anunciados Manuel Escribano, que se llevó oreja y oreja, y Filiberto, que logró dos orejas y oreja, además de la rejoneadora portuguesa Ana Rita, que en su único novillo quedó en silencio tras tres avisos.

El 13 de octubre el torero de Prado del Rey Octavio Chacón acudió a Illescas (Toledo) para la llamada “Corrida Total”, con ocho toros de Victorino Martín, con variada presencia y poco juego. Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio por las víctimas de las inundaciones de Mallorca y se interpretó el Himno Nacional. En su primero se gustó de recibo con media docena de verónicas que llegaron al tendido, lo mismo que el quite; en la faena el animal no tuvo transmisión, noble pero sin entrega; le dejó estocada trasera y dos descabellos y ganó una ovación, que saludó.

En su segundo mostró la capacidad lidiadora con el capote; con la muleta exprimió el pitón derecho y luego, con un trasteo firme, le fue robando pases por ambos lados; mató de estoconazo y cortó una oreja. Completaron cartel Alberto Aguilar, que tuvo ovación y oreja, Cristian Escribano, que cerró con oreja y silencio, y Martín Escudero, que quedó en silencio y silencio.

Acabamos, hablando de reconocimientos. La Real Federación Taurina de España ha dado a conocer los XXV Premios Nacionales Cossío a los mejores de la temporada 2018. Entre los premiados está el jerezano Juan José Padilla, que ha resultado distinguido con el galardón a la Gran Trayectoria profesional. Otro premiado ha sido el torero extremeño Emilio de Justo, que reside la mayor parte del año en Sanlúcar de Barrameda; ha obtenido el reconocimiento como Matador de Toros Revelación.