“Y el ogro a la puerta de casa”

“Temiendo que llegue el temido 21M, día de la ira, día del demonio, día de los satanás incendiarios”

Pues sí. Así es. Estoy como miles de ciudadanos. ¿Qué digo miles?, millones de españoles catalanes y de otras partes de España, temiendo que llegue el temido 21M. Día de la ira, día del demonio, día de los satanás incendiarios y del desgreñado Torras. O por lo menos eso nos están haciendo creer los del mundo virtual  del separatismo catalán, que lloverá rayos y centellas sobre los fariseos españoles que osen reunirse en torno a una mesa ministerial para tomar decisiones contrarias a sus intereses.

Seguramente el objetivo inicial del actual presidente, sin querer entrar en otras valoraciones, que ya ha tenido varias y variadas, era dar imagen de normalidad con un consejo de ministros fuera de Madrid, acercar el evento al cubil de la “bicha”. Tierra donde anidan díscolos y vende mantas, pero en la que también viven la mitad de sus ciudadanos, como mínimo, que sintiéndose catalanes, se siente españoles sin vergüenza alguna. En síntesis, dar imagen de descentralización de las instituciones; pero al cabo de los acontecimientos el tema parece pintar en bastos, ya que a esta altura de la película nadie negará que mejor hubiese sido realizar el Consejo de Ministros en las bodegas Osborne, de Jerez de la Frontera, que en Cataluña, por lo menos el “fino,” las tapitas y buen rollo estaría asegurado.

Pero claro, ahora hay que hacer de tripas corazón y a lo hecho pecho. Eso sí, estoy seguro que, como tantos y tantos españoles, el gobierno estará con los esfínter apretados por culpa de unos impresentables que para conseguir sus objetivos y tapar sus miserias, no dudan en arengar a sus seguidores hacia caminos de violencia, aunque esta violencia, como puede llegar a ser el caso, se produzca en el seno de las propias familias. Caminos sin retorno con tal de conseguir que Cataluña se independice del ogro. No hace falta recordar quién es el ogro. Un propósito que de continuar perseverando en ellos, y nadie se engañe, seguirán, aunque se les trate con guante de seda y piquitos de rollo, ellos continuarán ahondando todo lo que puedan en las confrontación sociales, señalando como en otros tiempos quien es quien; continuaran rompiendo familias y llevando a Cataluña hacia el desastre, y por ende, en la inercia destructiva que se genere, como no baje El de Arriba a arreglar semejante desaguisado, arrastrará a España en su conjunto a cotas poco halagüeñas, y menos aún competitivas con nuestro entorno de depredación comercial.

Acaban de producirse las elecciones en Andalucía y en ellas, para bien o para mal, ha quedado reflejado el estado de ánimo y  la hartazón de mucha gente que, sin ser extremista, ha decidido dar entrada en las instituciones andaluzas a VOX, una fuerza política que dicen en público lo que, a tenor de los resultados,  piensan un 10’96% de los andaluces, (casi 400.000 votos) sobre el tema Catalán. Aunque el tema de la inmigración también parece contar entre sus gritos y reflexiones. «Inmigración sí, pero legal y controlada».

O sea que, con estos mimbres por medio, los resultados andaluces bien pudieran ser el tráiler de una peli que está por llegar al resto de Comunidades Autónomas y al propio Parlamento Nacional. Y hasta es posible que el tsunami producido por Vox en Andalucía, en el resto de España, después del 21M, tanto si hay cesiones al separatismo, como si hay dureza a sus pretensiones, puede ser todavía  más espectacular.

La formación política de VOX, con su presidente Abascal al frente, aunque aparentemente se encuentre en las antípodas de otro grupo radical, como muchos califican a Podemos, VOX está repitiendo la misma técnica y táctica de Iglesias y Cía en sus momentos iniciales, que para sintonizar con la disconformidad social del momento, tiempos del 15M. Ya saben: paro, corrupción etc., hablaba de “castas”, hablaba de igualdad, y hablaba, por ejemplo, de que si algún día ellos gobernaran, meterían en la trena a todos los corruptos de España, repartirían la riqueza de los poderosos entre los más pobres.

Habría sueldo fijo para todo el mundo aun sin trabajar. Casas gratis, colegios de bicoca; en fin, el no va más. Y el colmo de la hipocresía social, para dar ejemplo de igualdad social, ellos mismos, o sea los pregoneros de un mundo tan justo y rosa, nunca dejaría sus barrios, nunca dejarían el calor y cercanía de sus gentes, continuarían viviendo en pisos de reducidas dimensiones en el barrio obrero de Vallecas, Orcasitas o el Pozo del Tío Raimundo. Todos ellos barrios de Madrid que para aquellos que no estén muy familiarizados con ello, siendo como son barrios muy dignos socialmente, precisamente no se distinguen por concentrar en su seno a un poder adquisitivo boyante. Pero acuérdense ustedes, sobre todo los frágiles de memoria, eran tiempos en que con la finalidad de tocar pelo de poder, algunos decían o hacían verdaderas barrabasadas.

Tiempo después, avergonzado de ciertas conductas, o porque ahora toca vender otra imagen. Por ejemplo, el señor Iglesias, últimamente se muestra arrepentido de su defensa a ultranza del dictador venezolano, el señor Maduro. La señora Rita Maestre seguro que no le gusta que le recuerden su aventura, en tetas y a lo loco, interrumpiendo los actos religiosos que se estaban desarrollando en una capilla de la universidad madrileña.  Eso sí, para que no decaiga la fiesta, venga darle a la matraca sobre el reparto de los bienes de los “otro”, pero ojo, los míos, ni tocarlos, Y el chalet y la piscina, menos. O sea, más de lo mismo. Que no es otra cosa que más de lo que ya teníamos. Financiaciones confusas, chalés en zonas magnas y piscinas de lujo, pisos de Vallecas que se cambian al barrio de Salamanca (zona pija de Madrid), fraudes a la Seguridad Social por alguno de sus dirigentes, especulación en venta de pisos de protección social, etc. ¡Vamos!, la vida misma, y lo que es peor, conforme pasa el tiempo, mimetismo total con el resto de golfetes patrios.

Y ahora, con los nuevos, séase, con VOX, sus intenciones últimas, o planes ocultos, ocultos están, aunque todo el “mundo” dice que son el demonio mismo y que no tardará mucho en aparecerles los cuernos y el rabo de la intolerancia. Comentarios de que Hitler acaba de reencarnarse en España. Es posible que así sea, pero nadie negará que, como mínimo, son bastante ladinos, ya que en muchas de sus proclamas y propuestas se hacen eco de las voces disconformes que se escuchan todos los días en los mercados, en los bares, en la calle, etc., donde  principalmente, y ocupando pódium de mala uva, se encuentras el tema catalán.

VOX, como cualquier otro movimiento político de corte populista, sabe que cuando a una sociedad se le está acribillando a impuestos, mientras que otros, como decía Arzallus, aquel político vasco de perfil retorcido, sin mover el nogal se lleva las nueces, la situación puede convertirse en un buen caladero de votos populista. Acercando el ejemplo a escenas cotidianas, hay ciudadanos que se las ven y se las desean para llegar a final de mes, con hijos en edad escolar y miles de preocupaciones a la hora de poder comprar los libros y demás complementos escolares, mientras que otros, a la hora del reparto escolar de becas estudio, becas comedor, becas libros o cualquier otra ayuda social, lo pillan por todos lados. Es verdad que la ley se cumple, y que un alto porcentaje de las ayudas se lo llevan los más necesitados. Pero claro, lo que resulta paradójico es que esta condición coincide plenamente con la situación de muchísimos inmigrantes.

Pues muy bien, sí así lo quieren, que sigan haciéndolo, pero de ahora en adelante los va a votar Rita la Cantaora, dice un vecino mío con tres hijos y trabajo temporal. ¿Y de lo mío qué? ¿A mí cuándo me toca? Lógicamente la mente es libre volar a su aire, remacha mi vecino, y hay veces que aunque no se quiera, la mente, ya digo, realiza el inevitable y jodido análisis de las comparativas.

Y si después de veinte y muchos años de cotizaciones a la Seguridad Social, ahora resulta que llega ayer mismo a España el último de la fila, y hasta es posible que por la puerta falsa, y tiene los mismos o más derechos sociales que yo mismo, ¿pues qué quiere que le diga? O mejor, ¿qué quieren que les diga mi neurona borde?

Pero para que no haya dudas de lo que dice mi neurona, aunque sea políticamente incorrecto, me la suda, es más, se lo voy a explicar, remata mi vecino viniéndose arriba, sencillamente de ahora en adelante votaré al mismo diablo, si este arregla mi situación, lo demás me la repampinfla.

Y al hilo de lo expuesto, hay otra verdad a medias que cada poco viene a manejarse de forma interesada para justificar cierta laxitud en nuestras fronteras. Y es la manida aseveración de que para revitalizar la población española hay que importar ciudadanos/as de otros lugares para que procreen. Porque aquí, en territorio español, esto de tener hijos está más parado que el caballo de un fotógrafo.

Pero vamos a ver, ¿cómo no va a decaer la pirámide poblacional en nuestro país si las familias españolas no tiene ningún tipo de incentivo para el incrementar la familiar, o los pocos que tienen son insuficientes como para embarcarse en la maravillosa aventura de traer al mundo un nuevo miembro familiar? ¿Acaso los sesudos (no por ello más inteligentes) políticos españoles, desde hace décadas, no se han encargado de descapitalizar el crecimiento poblacional? ¿Acaso no saben que el nacimiento de un nuevo miembro familiar, aparte de inmovilizar todo momento libre de los padres, le cuesta a una familia de poder adquisitivo medio bajo más de trescientos euros mensuales por hijo? ¿Dónde están las guarderías infantiles suficientes para acoger a estos niños a los que sus padres se ven en la necesidad de trabajar los dos para poder llevar el hogar adelante? ¿Donde están las subvenciones para la alimentación…?

En fin, sin querer justificar sentimiento político alguno, pero está claro que los populistas tiene un terreno bastante fértil entre la sociedad actual y los momentos actuales para que prenda la semilla de sus mensajes. Cuando sea tarde, como siempre, nos acordaremos de Santa Bárbara en plena tormenta.