Cortés y Arqueño cortan sendos rabos en Puerto Serrano

Crónica del festejo mixto de la Feria del Bolichero 2018 de Puerto Serrano, con rejones y recortes

Plaza de Puerto Serrano (Cádiz), sábado, 16 de junio de 2018. Corrida de la Feria del Bolichero, organizada por la empresa Taurina Resaso. Cielo despejado con algo de calor. Público con algo más de media entrada. Preside Juan Francisco García Navas, concejal de Deportes.

Se lidiaron un novillo de Montes de Oca, para rejones, cuatro toros de Jesús Janeiro, para lidia a pie (anovillados los dos primeros y correctos morfológicamente los dos últimos), y un novillo de Hermanos Badia, para recortes. El cuarto toro, quinto animal de la tarde, fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre.

Luis Zambrano, rejoneador, al tercer intento un buen rejón en lo alto; una oreja.

Salvador Cortés, entera arriba; dos orejas. Entera arriba de efecto rápido; dos orejas y rabo.

Manuel Barea El Arqueño pinchazo, pinchazo entrando sin muleta y gran estocada; dos orejas. Entera arriba ligeramente contraria; dos orejas y rabo.

Concurso de recortadores, trofeo de ganador para Diego Arenas, de Ubrique.

Incidencias: el paseíllo comenzó con algo de retraso. En los tres primeros toros, dada su flojedad, se pusieron sólo dos pares de banderillas. El rejoneador y los dos matadores abandonaron el ruedo antes del comienzo del concurso de recortes; no hubo, por tanto, foto con la salida a hombros.

Satisface el intento, y logro, de montar un festejo taurino en una localidad como Puerto Serrano, que, por demás, alberga una gran afición taurina y ahí están las manifestaciones de toros, o vacas, en la calle para corroborarlo. Si, de paso, sirve para dar oportunidades a nombres de la tierra, mejor que mejor.

Luis Zambrano

Luis Zambrano, rejoneador, en su único novillo, sacó al alazán Mejorano para el primer tercio, poniendo dos rejones de castigo colocados arriba, aunque a toro pasado (y nunca mejor dicho) probablemente con un rejón hubiera sido suficiente. Para el segundo tercio usó al castaño Chispa, que había salido en el paseíllo, y con él puso al quiebro tres banderillas, quedando la primera un poco baja y las otras dos en lo alto, con grandes aplausos para estas últimas; entre suertes este caballo se luce bien con el passage y suele salir de ellas adornándose con un paso español marcado; luego salió el luso Dinamita, que cita de frente y de largo, con quiebros muy pronunciados, para dejar dos banderillas en lo alto. El último tercio fue para Bonito, sobre el que Luis dejó una banderilla arriba y siguió con una rosa, también entre aplausos, luciéndose el caballo con detalles de alta escuela antes de coger el rejón, y después.

Salvador Cortés, de grana y oro, a su primero, castaño chorreado, lo recibió con lances avanzando hacia los medios y media; yendo al caballo el bicho se cae de costado y recibe una puyita sin emplearse; estuvo bien el primer par de banderillas pero en el segundo cae una y hay cambio. Empieza la faena por doblones y a los medios, donde siguen tres tandas, primero de uno en uno con cabeceos y luego en redondo hasta que va quedándose; por la izquierda salen dos series, una corta y otra menos corta, arrancándole los pases; de vuelta a la derecha unas tandas encimistas logran que el toro acabe colaborando.

Salvador Cortés

En su segundo, bonito y bueno, hay lances de compás abierto limpios y a continuación otra puyita; el primer par es bueno y el segundo, de sobaquillo. La muleta arranca por doblones y desprecio; en los medios vemos tres tandas en redondo y el bicho va bien; por la izquierda sólo admite de uno en uno y ahí salen dos series, con un gran pase de pecho; por la derecha, bajando la mano, aparecen pases de largo recorrido y dos nuevas tandas en redondo (a esas alturas de la faena) y desplante sin muleta.

El Arqueño, de grana, azabache y oro, en su primero, colorado, con una larga cambiada de rodillas inicia un recibo vistoso de lances avanzando y larga natural invertida; en el caballo el toro se duerme, por lo que la puya es larga y, por eso, protestada; en el quite se cae dos veces; hay dos buenos pares; el brindis va para un particular y la faena empieza por alto con pases sentidos y sigue en redondo aunque protesta; por la izquierda se va quedando y hay pase de la firma; otra vez por la derecha vemos tres tandas con suavidad y bajando la mano, rematando con desplante de rodillas; la preparación es de ayudados. Lo que no es fácil comprender es por qué El Arqueño se lanza a matar sin muleta después de un intento con muleta fallido que sólo acabó en pinchazo; entenderíamos que ese gesto lo tuviera siendo un primer intento.

El Arqueño, en desplante

En su segundo, bien presentado, recibe con verónicas, media abelmontada y revolera; la puya buena y, por ello, el picador es aplaudido; Caro Gil se luce en banderillas. Brinda al público, siendo su segundo toro (parece que el público ya no es el respetable), y arranca por doblones y por alto, añadiendo dos series en redondo a un toro con recorrido; con la izquierda vienen cuatro series cerradas con circulares; por la derecha, de nuevo, el torero realiza una serie para disfrutar.

El Arqueño, sin muleta

El concurso de recortes concitó a Sergio Moya y Joselito, de Los Barrios, Polín, de Grazalema, Diego Arenas, de Ubrique, Juan Fran y Moi, de Puerto Serrano, ante un novillo con guarismo 6 pero cuajado. Realizaron un quiebro o recorte cada uno y el toro enseguida quedó emplazado dificultando la labor de los toreros a cuerpo limpio, aunque lograron extraer dos quiebros más, con mucho intervalo, y un salto.

Es una grata sorpresa la formación de un equipo de recortadores exclusivamente de la provincia. Puede parecer que esta modalidad es propia sólo de Levante y centro de España, pero no, en el sur también tiene gran raigambre. Lo que sí es cierto es que para la siguiente ocasión sería exigible a los concursantes un poco de entrenamiento previo.