La UCI del Virgen del Rocío consigue un 90% de supervivencia

Es la mayor de España y está dotada de un sistema intensivo de cuidado del enfermo

No todo en la Sanidad -en la Sanidad de España- es sinónimo de carencia y lentitud. De despropósito y postergación. Hay centros que son referenciales. Muchos. Muchísimos. Como la UCI mayor de España, el Hospital Virgen del Rocío, que consigue un índice de supervivencia del 90%. Atiende al año a más de 3.000 enfermos en estado crítico, en su interior trabajan 400 profesionales y tiene un índice de supervivencia del 90%.

Se mantiene las 24 horas del día absolutamente alerta. En pro de sus enfermos. Y ha conseguido la certificación de la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía (Acsa) en el nivel óptimo (el segundo de los tres previstos en el modelo andaluz).

Un dato esclarecedor: en el año 2017 su presupuesto fue de 15.146.512 euros, de los que más de 12 se dedicaron a personal. Los resultados son magníficos. Dignos de alabanza. Y con un nivel de profesionalidad que nadie discute. Hay quienes señalan que al Virgen del Rocío las personas no van a morir, como puede pensarse, sino a renacer. Y a los datos estadísticos nos remitimos.

A menudo debe subrayarse casos evidentes de una sanidad tratada con entereza profesional. Y es que esta UCI está estructurada en distintas unidades, con sus correspondientes y pertinentes especialidades, y en cada una de ellas la disposición es similar: un control central que divisa los boxes o habitaciones individuales en las que se recuperan los enfermos.

La vigilancia es intensiva; el tratamiento, intensivo y los cuidados… intensivos. Siempre el enfermo en el centro de todo. Y a tal fin no debe escatimarse en tecnologías. Y la administración de medicamentos siempre automatizado. Un ejemplo de planificación y de ética profesional. La sanidad, tan puesta en entredicho -a menudo por deméritos propios-, precisa de espejos como el Virgen del Rocío.