Así fue la petición de autonomía para Andalucía en noviembre de 1918

El regionalismo andaluz en su etapa pre-nacionalista rompió con posturas burguesas

El documento de la moción empezaba así: “Pedimos al Excmo. Ayuntamiento que se dirija a los poderes centrales representativos de un Estado sin esencia, a fin de que conceda por decreto la autonomía, lo haga también a la región andaluza en iguales términos que a las demás de España o, en otro caso, que convoque las Cortes Constituyentes con las finalidades dichas. Creemos urgente esta medida. Andalucía tendrá que sustentar privativas aspiraciones nacionalistas,  quiéralo o no, por convergencia o exclusión, porque Andalucía quedará sola”.

Lo que nos lleva a decir que el regionalismo andaluz iba conformándose y evolucionando y, con el tiempo, surgió la necesidad de una mayor reivindicación política y social; de ahí esta moción-petición de autonomía.

El regionalismo andaluz en su etapa pre-nacionalista rompió con posturas burguesas y, pasó a abrazar un proyecto político en el que se modificara la estructura socioeconómica de Andalucía.

Se entendía que la España carca, en decadencia y caduca con su fracasado proyecto político restaurador, centralista y monárquico, debería vivificarse y modernizarse desde los municipios y las regiones.

Tras los acuerdos de la Asamblea de Ronda, en el mes de enero de 1918, el Centro Andaluz de Sevilla presenta una moción al Ayuntamiento y a la Diputación el día 19 de noviembre, cuya finalidad era la de que se dirigieran  a los poderes centrales la autonomía por decreto o por Cortes constituyentes.

La propuesta se hizo extensiva: “a todos los municipios, representantes en Cortes, Diputaciones, entidades y asociaciones políticas, culturales, agrarias y económicas…en pie de igualdad que los Pueblos de España. Además, el Centro Andaluz indicó que “Si Andalucía se ama a sí misma y ama a la federación con las demás regiones, debe apresurarse a hacer un acto de afirmación y de presencia en este concierto de voces de liberación”.

Al hilo de que el primer escudo que diseñó Blas Infante tenía a Iberia, no a España, porque él y el Centro Andaluz creía en una Federación Ibérica, ya que influyeron varias cuestiones para ello; por un lado, los años de D.Blas en Isla Cristina y sus viajes a Silves y Lisboa, también a considerar la inclusión de Portugal como una constante en el federalismo español del cual bebe D. Blas y fue determinante el hallazgo de la Constitución Federal de 1883 de Antequera.