Padilla dice adiós definitivamente

Últimas actuaciones de Juan José Padilla en Méjico, así como la actividad de algunas entidades sociales

El 16 de diciembre el torero jerezano Juan José Padilla se ha despedido definitivamente de su actividad como matador de toros. Ha sido en la plaza Monumental de México, en la séptima de la Temporada Grande Internacional, anunciado ante reses de Boquilla del Carmen, correctas de presentación pero sin juego. Llevaba Juan el vestido verde de hojas de laurel que había estrenado en Olivenza cuando su vuelta, meses después de la cornada de Zaragoza, y que no había vuelto a ponerse; recibió una calurosa ovación antes de iniciarse el festejo.

En su primer toro recibió con dos largas cambiadas de rodillas pero luego se iba suelto; brindó al público y en la muleta el animal, mirón, se quedaba corto y, así, llegó a darle un derrote en el hombro; con la espada dejó una estocada honda y hubo silencio. En su segundo, y último (Guitarrista de nombre), recibió con una larga en el tercio; brindó a su esposa, a quien nunca había brindado, y la voluntad del torero suplió la poca colaboración del toro, aplomado y desordenado, con algunos pasajes toreros, miradas al tendido y rodillazos en los compases finales, bajo la música de Las Golondrinas; tras una gran estocada cortó una oreja, que paseó en una vuelta muy emotiva entre gritos de “torero, torero”. Sus compañeros de tarde de despedida fueron Arturo Saldívar, que ganó oreja y palmas, y Fermín Espinosa “Armillita IV”, que quedó en silencio y silencio.

Antes de su despedida definitiva, Padilla había intervenido en festejos de diversas localidades mejicanas. El 2 de diciembre el jerezano voló a Mérida (Méjico), donde estaba anunciado con toros de Begoña. Tras el paseíllo la gente obligó a Padilla a saludar en medio de una fuerte ovación.

En su primero tuvo ovación y en su segundo tuvo división de opiniones. Compartió tarde con El Zapata, que cortó oreja y oreja, y Gerardo Rivera, que se llevó una oreja y ovación.

El 8 de diciembre Juan fue a Zacatecas (México), por la Corrida Guadalupana, lidiando toros de Guadiana, bien presentados y de juego desigual. En su primero estuvo variado con el capote y espectacular con las banderillas; en la muleta se lució solvente y mató de estocada certera para cortar una oreja. En su segundo movió el capote con cadencia; la faena tuvo series templadas, adquiriendo fondo y conectando con el público; otra gran estocada dio paso a una oreja, con petición de la segunda. Hizo el paseíllo con Jerónimo, que tuvo ovación y división de opiniones, y Antonio Romero, que alcanzó oreja y ovación. Al finalizar la corrida Juan José Padilla recibió el Escapulario de Plata de La Virgen de Guadalupe de manos del alcalde y luego salió a hombros.

El 9 de diciembre participó en Calvillo (Méjico) en la Corrida de la Guayaba, con entrada de lleno, ante toros de La Punta, bien presentados y de buen juego. En su primero cortó dos orejas y en su segundo cortó otras dos orejas. Le acompañaron el rejoneador Emiliano Gamero, que quedó con ovación y silencio, y Fermín Espinosa “Armillita IV”, para el que hubo oreja y ovación. Padilla salió a hombros.

El 12 de diciembre fue Juan José a la Plaza La Luz de León (Méjico) para la Corrida Guadalupana, con casi lleno, ante toros de San Miguel de Mimiahuapam de buena presencia y buen juego. En su primero cortó una oreja y en su segundo logró una ovación. Sus compañeros fueron el rejoneador Andy Cartagena, que se llevó oreja y oreja, y Diego Silveti, que tuvo silencio y dos orejas,

Un año más, la Unión de Abonados y Aficionados de Sevilla ha elaborado la Lista Negra y la Lista Blanca de las ganaderías que en la presente temporada de 2018 han pasado por la Maestranza. Comienzan con un prólogo, donde dejan patente que otra vez ha fallado el toro. El indulto del toro de Garcigrande lo consideran la consagración de la mediocridad imperante, contagio de otras plazas de escasa categoría. Además, lamentan el predominio de encaste Domecq en sus acepciones peores, que son los hierros impuestos por las figuras y el monopolio. Nosotros vamos a fijarnos solamente en las cuatro ganaderías de la provincia de Cádiz que aparecen en las listas. Torrestrella les merece un voto de confianza por la línea encastada de las últimas temporadas y, aunque la corrida que presentó fue desigual, piden que vuelva. La Palmosilla mandó toros bien presentados, resultando encastados y del gusto del aficionado, por lo que piden que vuelva. Los toros de Núñez del Cuvillo fueron terciados, manejables y modelos del medio toro; por ello piden que no vuelvan. Finalmente, Fuente Ymbro presentó una corrida guapa de tipo y caras, con casta, aunque en el caballo deben lucir más; por ello, piden que vuelva.

Vamos a la vida social. Días atrás, en la Peña Museo José Luis Galloso, de El Puerto de Santa María, hubo un encuentro con el veterano diestro de Cantillana Manuel Ruiz “Manili”, que en su confirmación de alternativa tuvo como padrino al torero portuense titular de la peña. En la mesa, junto a ambos, ocupó asiento el doctor Gerardo Sarabia, ginecólogo del hospital de Huelva que había residido anteriormente en Chiclana; es gran aficionado, muy amigo de Manili, y ejerce de empresario en la plaza de Campofrío, amén de ser cirujano taurino y veterinario.

Presentada la sesión por Jerónimo Roldán, el guión discurrió por la trayectoria del diestro cantillanero, que fue ejemplo de toreo vertical, de valor y temple, no haciendo ascos a ningún tipo de toro. Manili contó sus principios difíciles, a la sombra de Martín Berrocal, y recordó que los toreros antes formaban familia, no como hoy. Su primera cornada la tuvo en El Puerto. Abrió la puerta de la Maestranza, pero fue Madrid la plaza que lo puso a funcionar, especializándose en los miuras. Coincidió con Galloso en la apreciación de que hoy la tauromaquia está sufriendo embestidas, pero auspiciadas principalmente por ámbitos políticos, ante lo que sólo queda que los taurinos hagan unidad. Entre el público se encontraban los maestros Luis Parra Jerezano y Pepe Osuna.

Acabamos. Recientemente, los Antiguos Alumnos de la Escuela de Tauromaquia de Jerez y los Aficionados Prácticos Jerezanos organizaron en la Finca El Toro una convivencia, que se está convirtiendo en clásica, bajo el impulso de Rafael Valenzuela. Se soltaron dos becerros y dos becerras, con los que mostraron sus habilidades algunos miembros de ambos grupos, tales como Enrique Marciel, Alfonso Sayago, Tomás Loreto o José María Copano, así como alumnos de escuelas taurinas, entre ellos Rafael Camino, Miguel Osorio o Javier Peregrino.

La convivencia, que congregó a un centenar de personas, entre las que estaba el matador revelación Octavio Chacón y banderilleros en activo como Miguelete y Jaime Padilla, continuó con la degustación de una berza jerezana y la actuación de un cuadro flamenco que dirigió el desarrollo de una zambomba típica de estas fechas.