Laura Álvarez reconoce que reparte las campañas de publicidad “a dedo”

La mano derecha de Mamen Sánchez no sabe cómo justificar el reparto a capricho de campañas de publicidad institucional a medios locales

La teniente de alcaldesa afirma que Mamen Sánchez ha gastado la cantidad de 752.311 euros en menos de dos años en campañas de publicidad
 EDITORIAL 

Lo vivido en el Pleno Municipal celebrado este jueves 21 de diciembre es volver a lo de siempre, a lo que ya resulta cansino, a lo que parece un infantil recurso de patios de vecindonas: la vieja política de increpar a los adversarios para así echar balones fuera cuando quienes deben dar explicaciones se sienten acorralados. Que un político del PSOE diga a uno del PP que no coma tantos polvorones es, además de muy chabacano, del todo pueril. Si buscaba un titular, el exabrupto le ha quedado poco más que cateto. Pero en todo caso sería lo de menos porque tenemos lo que tenemos. Y no podemos pedir peras al olmo. Ahora bien: que una teniente de alcaldesa descaradamente afirme que reparten a dedo la publicidad, dañando así la libre competencia, es a todas luces vergonzoso.

Es probable que los ciudadanos de esta “bella” ciudad, que es Jerez, desconozcan que Mamen Sánchez ha gastado entre 2016 y 2017 la notable y muy estimable cantidad de 752.311 euros en menos de dos años. El dato no ha sido ofrecido en un gesto de transparencia sino que se ha conocido gracias a una pregunta de Ciudadanos, que ha consultado el método y el criterio seguido por la alcaldesa y su equipo para repartir dinero público de los jerezanos entre medios de comunicación de la ciudad.

En respuesta a la formación naranja, Laura Álvarez reconoce que han asignado a dedo la publicidad institucional, refiriéndose incluso que en el caso de la elección de los medios para otorgar la promoción de la Campaña de Navidad de Jerez se inspira en la ordenanza municipal. Es sorprendente que la dirigente socialista afirme que no cumple la ordenanza municipal, sino que se inspira en ella. La misma “inspiración” que le ha llevado a otorgar casi un millón de euros a dedo a medios locales por la razón que ya todos se imaginan.

Laura Álvarez, desmintiéndose de su primera afirmación, ha asegurado que ha cumplido la ordenanza municipal a la hora de repartir 80.000 euros en la campaña de promoción de la Navidad, “a pesar de no tener que hacerlo”, según palabras textuales. Algo que sencilla y rotundamente es falso. Hay medios de comunicación que cumplen todos los requisitos de esa ordenanza, y con mayor audiencia, y con los que no cuentan para promocionar la ciudad, algo que sin duda hacen sin tener que ser pagados para ello, y con mayor difusión que el resto, y es que los motivos para la asignación parecen ser otros. De ser la audiencia uno de los requisitos, es ilógico, absolutamente ilógico, que asignen la misma cantidad a medios que cuentan con centenares de miles de visitas y a otro que no llega ni a treinta al día y que además no está auditado por un organismo oficial.

Ante tal pregunta, al parecer muy comprometida, de Ciudadanos y a sabiendas que la verdad no tiene escapatoria, Laura Álvarez recurre a lo más sencillo, a lo más absurdo, a lo más contradictorio, a lo más chusco: decir sin empacho que el PP también lo hacía, es decir, que “como dicen que Fulanito hace tanto, pues yo hago tanto”. Esto se llama hacer política de bajo nivel. Mientras echan balones fuera, siguen concediendo millones de euros, entre publicidad y concesiones, a empresas con el método del dedo. Y es que como dijo Zapatero, “la tierra no pertenece a nadie, salvo al viento”. Laura Álvarez cree que ésta es la mejor forma de gastar el dinero que pagan con mucho esfuerzo los jerezanos con sus impuestos: ¿para qué cumplir las ordenanzas si se las pueden saltar y luego decir que se inspiran en ellas? Sorprendente. Sí: tan sorprendente como descriptivo.

Desde MIRA Jerez, que con suficiencia es el medio digital líder en la ciudad, se solicitó al portal de Transparencia del Ayuntamiento de Jerez que facilitaran y comunicaran a qué empresas se había otorgado la publicidad tanto en el Ayuntamiento como en las empresas municipales y… ocho meses después, ocho meses más tarde, se sigue sin dar respuesta: un silencio de por sí sospechoso. Y es que parece que legalmente no las tienen todas consigo.

Dejar afuera, completamente al margen, bajo la patada de un ninguneo negligente, a medios locales de la ciudad que cumplan con las normativas, legalidad e impuestos, perjudica seriamente a aquellos que  no cuentan con esta ayuda,  por lo que además, en consecuencia, se propicia la competencia desleal, ya que de otro lado se aumenta su facturación y el consiguiente abaratamiento de los precios de la publicidad a favor de empresas privadas, y por tanto, provoca el agravio sobre quienes consideran el ámbito privado el sustento para cubrir los gastos de empresa.

Esta forma de proceder de Mamen Sánchez y su equipo, que tanto cacarea el concepto de igualdad en muchos sentidos, fomenta adrede que esto ocurra. Algunos hablan de pago de favores y otros de desconocimiento de leyes y de gestión, tesituras que en cualquiera de sus vertientes puede acabar con la alcaldesa siguiendo el mismo camino que su compañera Pilar Sánchez y Pedro Pacheco. Como datos objetivos, el Grupo MIRA cuenta con un 98% de facturación privada, mientras otros medios de la ciudad cuentan con más del 90% en facturación pública. A MIRA no afecta el hecho discriminatorio de ser obviado en el reparto publicitario de Mamen Sánchez: el problema estalla cuando entran, cuando sí son beneficiados, otros medios que cumplen al igual que MIRA con todos los requisitos. Entonces, absortos, cabe preguntarse: ¿por qué unos sí y otros no? Esto lo desconoce el público de casa: hagan, por tanto, sus propias valoraciones. Hablamos de presunta ilegalidad, de trato injusto, de incumplimiento de la normativa y de una consciente negligencia.

Para finalizar, y escribiendo ya en primera persona, “me inspiro” en mi derecho de libertad de expresión y de libertad de prensa para decirle abiertamente a la concejala que no todo vale, que los ciudadanos esperamos una mejor gestión, y que decir que hacen las cosas mal porque otros lo hacían, demuestra cuán grande le cuelga el cargo. Seguramente ahora amenazarán con denunciar, como al xerecista que se manifestó con una pancarta y lo llamaron acto violento. En fin: es lo que tenemos, una ciudad sucia, con problemas de ratas, con una gestión siempre en el punto de mira, sin ningún proyecto propio en más de dos años de gobierno, y fomentando la competencia desleal entre empresas. Lo dicho: política de bajo nivel.