Ofensa

“¿No le da a Susana Díaz por sentir vergüenza al leer los informes que dicen como está la educación en nuestra Andalucía?”

Hace varios días una exministra del gobierno anterior dijo unas palabras referentes a la educación en nuestra región andaluza en comparación con la de otra región de España, concretamente, la de Castilla-León. Decía que un niño de esta región castellana aventajaba en dos años a uno de la región andaluza.

Y nuestra presidenta (que gobernar gobierna poco y mal, pero manipular e intrigar sí que lo hace muy bien) enseguida se sintió “herida”, ofendida, afrentada en su orgullo de socialista bien criada en el régimen andaluz (que, desgraciadamente, todavía dura…) y la catalogó de “supremacista, clasista e ignorante”. ¡Toma ya! Y todo esto sin anestesia.

Y yo, una vez más, ciudadano de a pie, al igual que otros muchos, me pregunto, ¿no le dio, a la Señora Presidenta por sentir vergüenza y leerse los informes que dicen como está la educación en nuestra querida región andaluza, para así tratar de poner remedio a la situación?

¿Y a la consejera, tampoco le dio por sonrojarse, por pedir perdón a los ciudadanos andaluces y trabajar y enderezar esta cuestión?

Lo primero que argumentó la Consejería de Educación, en relación con el Informe PISA, elaborado por la OCDE (creo que es un organismo de fiar), ha sido el de culpar de esos malos resultados a los efectos de la LOMCE, la reforma educativa del Gobierno anterior, que creo que ni siquiera se ha terminado de establecer en su totalidad y que, por ello, difícilmente ha podido tener consecuencia alguna sobre la formación de unos alumnos.

Alumnos que, por cierto, viven “demasiado bien, sin muchas complicaciones y en muchos casos faltando al respeto a los profesores” y con una falta de valores, de la cultura del esfuerzo, de la falta de espíritu de promoción, sin ninguna gana de aprender o de saber más, etc. etc., y todo ello con el consentimiento y la anuencia de la mencionada Consejería.

Y encima algunos medios y caricaturistas y dibujantes de algunos medios de comunicación y por supuesto las TV afines y oficiales, pusieron también a “parir en un burro” a la referida exministra.

Pocos son, y desgraciadamente menos en nuestra región que es la que viene sufriendo el “régimen socialista”, los que han pensado en la razón de estas palabras.

Y es que, claro, ¿el gobierno? y los responsables de la consejería de Educación, no salen muy bien parados en el informe PISA, más bien todo lo contrario. ¿Y que es lo que hacen? Pues claro, cuestionarlo, cambiar el discurso, intentar llamar la atención sobre otro hecho, no darle importancia éste, decir que se han alterado los resultados, y decir que está mal el referido informe, en lugar de ponerse manos a la obra y trabajar para mejorar las calidades de los estudios y estudiantes que se desarrollan en Andalucía.

Es lo más fácil, porque así se tienen asegurado los votos de muchas personas que les interesan que no piensen y que quieran vivir de la “sopa boba”, que cuanto menos preparados estén, mejor, porque así la manipulación a través de “sus medios de comunicación” y de los afines lo tiene muy fácil a la hora de crear opinión y de maniobrar en la información según sus intereses.

Pero, ya lo que me pone los pelos de punta es que, cuando leo las ultimas encuestas realizadas de cara a las próximas elecciones andaluzas, dan como vencedor de nuevo al PSOE.

Desde luego, como decía en un artículo de hace varios meses, no tenemos remedio y tenemos lo que nos merecemos, porque si después de todo lo que nos hacen, con el consentimiento, repito, de muchas personas (algunas sabiéndolo y otras en la más absoluta ignorancia) vuelven a gobernar, desde luego es para irse, como han hecho, desgraciadamente mucho de los jóvenes más talentosos y mejor preparados de nuestra querida región Andaluza, para desgracia nuestra.

Nosotros, los andaluces, si que nos teníamos que sentir ofendidos, pero no por las palabras de esa señora exministra, sino por lo que están haciendo con nuestros niños y jóvenes  tanto la presidenta andaluza y la consejera de educación como todos todos los que han pasado por esos puestos de responsabilidad, que nos “han tomado por el pito del sereno” y se ríen (y como sigan en el gobierno andaluz lo seguirán haciendo) de nosotros y de la educación y la preparación para el futuro de nuestros niños y jóvenes.