“Con ‘Memorial a ellas’ rescato historias de mujeres anónimas, aparentemente”

La escritora Alicia Domínguez diserta sobre su nuevo trabajo literario con Elmira.es

Alicia Domínguez se ha revelado en los últimos años como una de las escritoras más destacadas de la Provincia de Cádiz. Tal y como ella reconoce, ha escrito desde siempre, pero es en los últimos años cuando está conociendo el éxito de escribir, pues por fin se atrevió a publicar. Su novela ‘Viaje al centro de mis mujeres’ cuenta con multitud de seguidores y acaba de publicar ‘Memorial a ellas. Que su rastro no se borre’, un grupo de relatos sobre mujeres que no dejará indiferente a nadie. Elmira.es ha charlado con la escritora sobre su última obra.

La persona que en la librería vea la portada de ‘Memorial a ellas. Que su rastro no se borre, ¿qué va a encontrar?

Es una recopilación de 54 historias de mujeres reales, que a lo largo de su vida han sido invisibles. La sociedad las ha hecho así porque no han hecho nada historiable. Hoy día menudean por ahí muchos libros de mujeres que han sido pintoras, artistas, etc, pero de las que no han hecho aparentemente nada no se ha escrito, y me ha dado mucha pena que esa historia de la mitad de la humanidad quedara en el olvido.

¿Cómo decidió realizar este libro?

Yo soy historiadora y hace unos años mi profesor Alberto Ramos nos mandó un trabajo de recuperar la historia de España de los dos últimos siglos a través de lo que habían hecho nuestras familias y cómo se habían movido profesionalmente. Al solicitar partidas de matrimonio, de defunción, voy descubriendo historias un poco secretas, como que mi tatarabuela era madre soltera o que los apellidos de mi bisabuela eran los mismos que los de su madre. Empiezas a preguntar y se da uno cuenta de las historias ocultas que hay en las familias, historias de mujeres que estaban solas, que tenían que sacar adelante a los hijos, que tenían que luchar en un mundo de hombres con todas las desventajas que les suponía ser mujer y eso se quedó ahí. Escribiendo ‘Viaje al centro de mis mujeres’ empecé a hablar con gente que me contaba la historia de su familia y me decidí a rescatar historias de mujeres anónimas. Abrí una página de Facebook contando historias de mi abuela, mi madre, de mi Tata, nuestra Tita Charo, la madre de mi marido, etc… abriendo el abanico para que la gente se animase a contar sus historias. Luego la gente me preguntaban si podían contar una historia sobre su madre, su abuela, y yo les decía que sí, que por supuesto. Con alguna gente quedaba a tomar café y tomaba notas, otros como Tano Ramos, Juan José Téllez, Yolanda Vallejo o Blanca Flores me mandaban las historias escritas y como ellos lo hacen, pero la mayoría eran historias que me contaban y yo les daba forma de relato.

¿Y con cuántas historias se juntó?

Con 54, en realidad 56, pero con dos de ellas sus familiares se echaron atrás. Les dio respeto que esa historia quedase negro sobre blanco en un libro, porque en Facebook al final la puedes borrar.

¿Todo mujeres normales y corrientes?

Y extraordinarias a la vez. Han sido amas de casa y las profesiones que entonces desempeñaban las mujeres, costureras, maestras, que servían en casas ajenas, pero con una valentía extraordinaria sacaron adelante a sus familias. Que se vieron solas tras la Guerra Civil . Mujeres que se vieron obligadas a romper los moldes y que la sociedad les impedía estudiar y cumplir sus sueños pero que al final los cumplían. Está también una figura muy frecuente, lamentablemente, las otras, las amantes. Como en España no existía el divorcio había hombres con familia oficial y ‘la otra’. La madre de Fernando Bonat que fue durante décadas la otra. Cuenta Fernando que su padre iba a verlos pero él no podía decir que era su padre. Se mantenían en el anonimato y eso parecía una lacra. Hay mujeres muy diversas pero todas han hecho algo que merece ser contado.

¿Tuvo que poner un límite o costó que la gente se lanzase a contar sus historias?

Al principio se resistían, pero luego empezaron a llegar. Son mujeres anónimas e invisibles, pero por lo menos que hubiesen hecho algo medianamente historiable. En general no he desechado historias porque todas escarbando un poquito tenían algo.

¿Son todas las mujeres gaditanas y de la Provincia?

Muchas sí, pero también hay madrileñas, de Barcelona, Extremadura o castellanas. Abarcan el siglo XX y el comienzo del XXI. Y a través de sus historias se ve la evolución de España. Es la historia de España contada desde la perspectiva de la mujer.

¿Cuál le llamó especialmente la atención de todas las historias?

La de una mujer que le llamaban ‘La Canaria’. Fue una maestra republicana depurada por el franquismo y que cuando perdió todos los medios de vida se fue al Barrio Chino de Salamanca y ejerció la prostitución. Es una historia muy impactante porque la conocí en casa de mi Tita Charo, y era muy culta, siempre con el ABC bajo el brazo, leyendo libros.

¿Qué conexión hay entre ‘Memorial a ellas…’ y ‘Viaje al centro de mis mujeres?

En alguna forma uno es consecuencia del otro. Cuando empiezas a escarbar en historias de mujeres te das cuenta de cuánto hay silenciado y oculto. Me propuse desvelarlo. ‘Viaje al centro de las mujeres’ fue hurgar dentro de ciertas mujeres de mi entorno y ficcionado y ahora son historias reales.

¿Está siendo buena la acogida del libro?

Fantástica. Cuando lo presenté en el Centro Unicaja de Cultura de Cádiz se llenó y hubo que cerrar. Lo volveré a presentar de nuevo para quienes no pudieron asistir. Y de ventas, fantástico, ahora vamos por la segunda edición, lo que demuestra que la literatura sobre mujeres tiene mucho interés.

¿Está en auge la literatura de mujeres y la literatura sobre mujeres?

Claro, de alguna manera eso viene a soslayar el olvido histórico que muchas mujeres han sufrido. Un estudio de la Universidad de Valencia dice que sólo el siete por ciento de las referencias que hay en los libros de estudio de niños y jóvenes son a mujeres, entonces te das cuenta de cuántas mujeres están siendo rescatadas del olvido, cuántas han hecho cosas bajo el seudónimo de hombres porque no lo podían hacer con el suyo. Es un ajuste histórico.

¿Alguna de las protagonistas de ‘Memorial a ellas…’ ha visto el libro?

Sí, pocas, un 10 o 15 por ciento. Hay un caso muy doloroso. Una señora de 97 años estaba viva hasta hace mes y medio. No pudo ver el libro publicado pero sí las pruebas editoriales, por lo menos pudo verse y fue una alegría para ella, sus hijas y para mi.

¿Cómo se ve actualmente Alicia Domínguez la escritora?

Yo he escrito siempre, pero no me atrevía a publicarlo, pero la verdad que estoy muy contenta, muy bien. Estoy con un libro de relatos nuevos que se publicará en primavera de 2019. Y también inmersa en una novela nueva, ya fuera de la temática de la mujer, pero sí de otro tema muy de actualidad, la inmigración. Será la historia novelada de mi suegro, el padre de mi marido Juanma, que se fue a Estados Unidos, todas las vicisitudes que pasó allí, cuando volvió a España y vio la diferencia que había entre un país y otro.

¿Algo más?

Me gustaría añadir que todos los beneficios de ‘Memorial a ellas…’ lo voy a destinar a la Asociación Mujeór Gades de las Hermanas Oblatas, que están haciendo un trabajo fantástico con las mujeres en riesgo de exclusión social y contra la prostitución. Y también a la Asociación Páginas Violetas, que trabaja en la formación de jovenes por la igualdad y contra la violencia de género.