La magia escasea en el Castillo de San Marcos

La exposición ‘La Magia de El Puerto’, que pretende convertir al castillo en Howarts, muestra una imagen carente de contenido

El fenómeno de Harry Potter desembarcó el pasado 14 de diciembre en el Castillo de San Marcos de El Puerto de San María bajo el título ‘La Magia de El Puerto’. Esta exposición, que congregó a miles de visitantes las pasadas navidades en Sevilla, llegaba con la intención de repetir éxito en uno de los enclaves más singulares gracias al enorme séquito de aspirantes a magos de la provincia.

La intención no era otra que convertir al Castillo de San Marcos en una recreación de Howarts, con un toque aromático de sus tradicionales vinos. Sin embargo, el decoro, las recreaciones, la música ambiental y las réplicas dejan que desear -entendiendo el precio que hay que abonar para acceder-.

A la entrada, los visitantes pueden tomar una fotografía junto al sombrero seleccionador que les empadronará en cualquiera de las cuatro casas que componen el castillo mágico. En el patio exterior, también podrán encontrar una escoba suspendida en el aire, así como el andén 9 y ¾ con su carro y su cesta preparadas para tomar el tren hacia la escuela de magia más famosa del mundo.

Ya en el interior de la bodega, piezas en miniatura, letreros, el laboratorio de pócimas y portadas de periódicos propios de la saga componen un escenario atractivo, a la vez que pobre, para un evento que levantó pasiones en la capital hispalense.

La visita finaliza con un paseo por el Callejón Diagon y por el campo de quidditch, por donde podrás cruzarte con algunos de los personajes de la serie como Lord Voldemort. Antes de salir del Castillo de San Marcos, hay una pequeña tienda -donde no se muestran los precios- de algunos productos como varitas mágicas, tazas o merchandaising de la saga. Sin duda, una aventura pobre y escasa en tiempo.

Eso sí, paralelamente a la visita, también se desarrolla la experiencia en el escape room ‘La Batalla de las Casas’, consistente en una aventura ideada por Escape Cube, donde no faltan referencias a los libros y las películas, aunque esta prueba llena de acertijos está completamente vendida.

La exposición permanecerá abierta hasta el 4 de enero. Los precios para mayores de 11 años es de 10 euros; niños de 4 a 10 años 8 euros; y niños hasta tres años gratis.