Medallas, rigor periodístico y respeto a los procedimientos judiciales

Los medios debemos ser ecuánimes y evitar la tendenciosidad en el tratamiento de los asuntos que tienen que ver con la justicia

Cada lector es un mundo y cada consumidor de prensa está mediatizado por determinadas afinidades. Para alguien que emparente con una determinada línea editorial será más grave la dimisión de Cifuentes que la de Maxim Huerta y para otro afín a otra tendencia será justo lo contrario.

Hay que partir de esa base. Se ha estigmatizado que los medios de comunicación estamos condicionados por el patrón de turno. Y en función de eso cada cual actúa en consecuencia y lee aquello con lo que siente más identificado. PP, PSOE y Podemos “roban”o “no roban” porque lo he leído en tal sitio.

En el espectro político casi que podía tener una justificación, aunque pueda resultar complicado y hasta rebatible. El concepto línea editorial está casi asociado indisolublemente al famoso patronazgo y está claro que nadie va a ir en contra de quien le respalda económicamente.

Sin embargo resulta más difícil de comprender cuando entran en escena temas judiciales. Y, de un tiempo a esta parte, en este país desde determinados medios se cuestionan resoluciones jurídicas que no hacen otra cosa que poner en entredicho al sistema.

Pongamos un ejemplo práctico. En función de las simpatías o de las antipatías políticas o sociales, la sentencia de la Manada tiene una interpretación u otra que la que pueda tener la de Juana Rivas por poner un caso.

Y si eso ocurre cuando los procedimientos están en su recta final o incluso finiquitados, evidentemente esa tendencia o percepción se multiplica cuando las vistas orales o los juicios ni siquiera se han celebrado.

Esto ha sucedido esta semana sin ir más lejos en Cádiz con el asunto de la concesión de la Medalla a la Virgen del Rosario y la vista celebrada el pasado viernes 26 de octubre en el Juzgado de lo Contencioso Social de la ciudad.

Desde determinados colectivos se ha tratado de instigar a los medios para que, previamente, ya tomasen un posicionamiento sobre la cuestión. Craso error en el que quizás hayan podido caer algunos en función de la “línea” editorial.

Desde ELMIRA.es hemos intentado ser rigurosos y asépticos con el asunto y limitarnos a hacernos eco de un asunto que, evidentemente, es noticioso. Otra cosa es lo que cada uno piense para sus adentros.

Lógicamente, el hecho de haber reunido tantas firmas tiene su peso, pero no es menos cierto que el movimiento Europa Laica también ha presentado argumentos sólidos para arrebatarle a la Virgen a la consideración.

Ya a partir de ahí que la justicia decida. Y entonces habrá todavía menos que contar porque lo que se diga, opine o vocifere no irá más que en contra de uno de los poderes que debe ser más respetados en el Estado de Derecho.