¿Es periodismo no llamar a los padres del niño agredido?

Varios medios locales omiten la versión de los padres y los partes de lesiones del SAS, los cuales son claros: lesiones y contusiones por patadas en cara, torso, piernas…

Lavar la imagen del colegio es lo primordial para un centro educativo donde el pasado jueves tuvo lugar una agresión de varios niños a otro de 10 años. Y para hacerlo, para lavar la imagen del colegio, remiten un comunicado que, a ciegas y sin contrastar con los padres del menor agredido, publican textualmente varias webs y periódicos locales. ¿Para qué contrastar y ponerse en contacto con la familia del niño agredido? ¿Para qué revisar un parte de lesiones atroz para los padres donde se relata uno a uno los golpes sufridos por su hijo y en las zonas donde se produjeron?

¿Para qué preguntar por el dolor de esa familia que observa cómo se quiere tapar el asunto por parte del centro cuando algo realmente ha fallado? ¿Para qué preguntar cuando firman el acta de protocolo de actuación que no fue el jueves o el viernes, sino el lunes por la mañana, una vez publicado el hecho por los padres el sábado en redes sociales y por este medio el domingo? ¿Por qué callar que la agresión se produce, y que si bien el menor apuntaba a 20 el número de los autores, el centro lo reduce a 5 niños, 5 alumnos contra 1, los suficientes como para tirarlo al suelo y reducirlo a golpes? Sí, tirarlo al suelo y reducirlo a los golpes descritos en un parte de lesiones que no deja lugar a dudas. Parte de lesiones al que no hacen alusión otros medios y webs locales.

Varias webs informativas y medios locales de Jerez han querido aprovechar una nota de prensa de un colegio que se defiende del relato de una familia del centro para atacar a El MIRA, manifestando que no se contrastó la información con el centro educativo (lo que no es cierto pues se intentó insistentemente sin éxito alguno), mientras estos medios y webs hacen lo propio: no llamar ni siquiera a los padres del menor agredido ni se informan de los dos partes de lesiones, ni de que no fueron avisados en el momento de los hechos, ni tampoco que el documento del relato manifestado por el centro no se firmó por los niños implicados el jueves ni el día después de la agresión, sino el lunes, cuando ya la noticia había salido el domingo.

En el comunicado enviado del que se han hecho eco varios medios sin ponerse en contacto a continuación con la familia afectada, inciden en que “el centro actuó, según el protocolo establecido, desde el primer instante en que se conoció la situación. Ese mismo día se realizaron las investigaciones necesarias y, al día siguiente, se tomaron las medidas disciplinarias y educativas oportunas”. Sin embargo, estas medidas que informan que tomaron el viernes no fueron comunicadas a los padres del niño agredido, siendo el lunes cuando le dan a firmar un documento en el que presuntamente firma el niño de 10 años la conformidad con la versión del colegio..

Los padres se encuentran preocupados y desolados por el cariz que ha tomado su denuncia pública de los hechos,  denuncia plasmada primero en redes sociales y luego en este diario digital, manifestando que no descartan tomar más medidas al respecto de un incidente ante el que el propio director Mario Pardos, en palabras a El MIRA, confirma que ocurrió: “el hecho se produce, pero que es como si te pego una torta y me dices que te he fusilado”.

Si hacer periodismo es plasmar literalmente una nota de prensa de una de las partes implicadas sin ponerse en contacto y sin contrastar la otra fuente, es decir, la familia que denuncia los hechos… desde luego, El MIRA se desmarca de este modo de proceder. En un primer artículo se plasmó correctamente, entrecomilladas, las palabras de la familia, y se intentó de manera reiterada obtener la versión del centro, sin éxito. En un segundo artículo, se publicó la versión del centro, tanto por su comunicado como por sus palabras a través de llamada telefónica, así como el ampliado relato de la familia del menor agredido tras asistir a la reunión con la dirección del colegio. El resto de medios obvia los dos partes de lesiones y la versión anterior y posterior de los padres. ¿Por qué no se ponen en contacto con ellos y revisan el informe médico? ¿A lo mejor eso sería hacer periodismo en vez de transcribir únicamente lo que envía solo una de las partes implicadas?

Tras la reunión que mantuvieron a las doce del mediodía del lunes, los padres manifestaron a El MIRA que la dirección del centro no había hecho mayormente referencia al incidente de agresión, sino al daño a la imagen del colegio que ha provocado la noticia. Sin embargo, ante la crítica del director a la noticia publicada por este medio, el propio Ruiz Lahera manifestó que el texto estaba correcto y que no había nada fuera de lugar ni que fuera mentira. El director recalcó entonces que lo que necesitaban era lavar la imagen del colegio, y eso quisieron hacer con un comunicado, como pudiera parecer lógico, porque ante las acusaciones de los padres tenían que defenderse.

Para la dirección del colegio, y así se puso de manifiesto durante el transcurso de la charla en el centro, no había ocurrido ningún tipo de agresión, a lo que el padre contestó entregando el parte de lesiones del Hospital del SAS: “el director comenzó a leerlo en voz alta y terminó haciéndolo en voz bajita, enumerando todas las contusiones y golpes que el personal médico ha valorado en el informe”.

¿Cuál es el motivo de intentar acallar la versión de unos padres que se encontraron a su hijo con lesiones tras un día de colegio, hasta el punto de tener que acudir al Hospital donde les advirtieron de la gravedad de las contusiones? ¿Tenían estos padres que callarse y no decir nada ya que es más importante la imagen de un centro educativo que el esclarecimiento de la verdad? ¿Por qué algunos medios y webs informativas ocultan el parte de lesiones para, en una competencia desleal del oficio periodístico, no contrastar todas las fuentes y además tachar de mentirosos a los profesionales de este medio? ¿Posiblemente por que El MIRA viene renovando, mes a mes, su liderazgo de lectores a nivel local y provincial?

Sabemos que es más fácil sentarse en un sillón y publicar notas de prensa en vez de realizar investigaciones, visitas, llamadas, meterse en el fango para realizar una instantánea… A El MIRA quieren hacernos “culpables”  de hacer periodismo, hablar con unos, con otros, basarnos en documentos como los partes de lesiones. Somos “culpables” de escuchar a los padres, “culpables” de dar voz a los ciudadanos y no solo a políticos e instituciones… Ellos ya cuentan con la fuerza del poder… nosotros seguiremos haciendo un exhaustivo trabajo alejado de este tipo de presiones y es que “la prensa debe servir a los gobernados, no a los gobernantes”. Que otros medios o webs procuren atacar ilegítimamente a EL MIRA, para desprestigiar nuestra imagen, no es trascendente, no provoca la herida que pretenden. Porque a los ciudadanos las guerras internas, más o menos sucias, de los medios de comunicación les importan un bledo. Como debe ser. Las únicas heridas que ahora importan son las de un niño de 10 años que ha sido dañado física y psicológicamente.

El colegio salesiano afirma que no le pegaron entre veinte niños sino solo cinco