Disney Channel recupera el mítico anuncio de las muñecas de Famosa

Aportamos los datos más desconocidos  de este histórico spot navideño

La historia de la televisión de nuestro país está aliñada de anuncios que ya pasarían a formar parte de la memoria colectiva de todos los españoles. Bien por su originalidad, por sus intérpretes, por sus lemas y eslóganes o por su música. Es cuanto sucedió en la entonces naciente década de los 70. Con un spot que ya sería inmortal para los restos. Un spot pegadizo, entrañable. Navideño, muy navideño. Infantil por cuanto iba dirigido a los niños, a los reyes de la casa…

Nos referimos al entonado anuncio -entonado en todos los sentidos- de las muñecas de Famosa. El primer spot de esta marca de muñecas que apareció en televisión. Tanta fama adquirió su canción -a través de cuya sintonía se vertebraba toda la secuencia- que a posteriori incluso se convirtió –con todos los honores- en un villancico.

Sí, un villancico cuya letrilla ya se sabían de memoria tanto chicos como mayores. Caló y se hospedó en la mente de cualquier hijo se vecino. Con un estribillo inapelable: “Las muñecas de Famosa se dirigen al portal para hacer llegar al niño su cariño y su amistad, y Jesús en el pesebre se ríe porque está alegre, y Jesús en el pesebre se ríe porque está alegre. Nochebuena de amor, Navidad jubilosa, es el mensaje feliz de las muñecas Famosa”.

De cara a los niños, ¿qué sorpresa deparaba tan innovador anuncio? Sin duda la observación, la aparición, de unas muñecas que andaban, que caminaban, que avanzaban por sí mismas. Aquello parecía un grandioso avance tecnológico en el minucioso mundo de la fantasía de los juguetes. Visto al trasluz del tiempo, parece que la puesta en escena se revista de demasiada inocencia…

Pero su éxito -arrollador- ha traspasado con creces las lindes del tiempo así que pasen décadas. El sonsonete del anuncio de las muñecas de Famosa sigue constituyendo todo un referente. Atractivo referente. Ahora el canal Disney Channel la ha recuperado para su franja publicitaria. Para sus intermedios de spots. Y los niños españoles más pequeños disfrutan por vez primera con las sensaciones que entonces disfrutaran sus propios padres.

Las muñecas de Famosa, el villancico de entonces y de ahora, vuelve a sonar -para hacer soñar- en los salones más íntimos y navideños de España. Resulta necesario abundar un tanto más en los orígenes -en el germen creativo- de este emblema televisivo. Siquiera sea a efectos de puro conocimiento. Como soporte que alivie la curiosidad del lector. Como datos de una creación ya inmortal.

No vamos a incidir -puesto que es de dominio público- en las reposiciones y en las nuevas versiones del anuncio con el transcurrir de los años. Todas moduladas y modeladas sobre el original. Hubo versiones más o menos acertadas o más o menos fallidas durante los años ochenta y noventa. Tampoco tantas. Mas siempre el anuncio primigenio volvía a la primera palestra. Como troquel invariable. Como base del golpe de efecto.

Sí vamos a incidir en la autoría. Por lo común se dice que fue Luis Figuerola Ferreti quien compuso letra y música. Es afirmación generalizada. Este periodista madrileño (1946) es además conocido por su carácter polifacético y especialmente humorístico, gracias a sus imitaciones y al personaje de Doña María en el programa radiofónico Hoy por Hoy, junto a su colaboración con Javier Capitán.

Así las cosas, en 1972 era un joven creativo de Clarín Publicidad, agencia responsable de otros éxitos navideños como el “vuelve a casa por Navidad” de El Almendro. No obstante existe otro dato crucial. No del todo conocido. O por mejor decir reconocido. Con erre de reconocimiento. Y es que la música debe atribuirse a la musicóloga, pedagoga y compositora Marta Minguella (Barcelona).

Un apunte que no debe pasarse por alto. Minguella es muy popular hoy en el campo musical. Ha recibido multitud de premios, es musicoterapeuta, ha compuesto música para publicidad (por ejemplo, la del recordado anuncio de Heno de Pravia), promovió el grupo infantil Nins y se ha dedicado con pasión a la educación musical de los más pequeños.

Cabe subrayar que en aquel lejano 1972 era una joven música que intentaba abrirse camino. Ella misma ha contado cómo Figuerola le pidió ayuda para dar música a un anuncio de muñecas con algo entrañable y navideño. Y Marta compuso el “villancico” en apenas tres horas y entusiasmó tanto a Luis que éste le compró de inmediato los derechos.

Curiosidades de un spot memorable. Cuenta ella que posiblemente -y visto lo visto a posteriori- se desprendiera muy fácilmente de su creación, pero que a decir verdad lo prioritario es la felicidad de haber hecho cantar a tantísimos niños y hoy adultos con aquella música. ¿Quién se atreve a afirmar lo contrario?