
El Coronavirus trajo muchas cosas malas pero algunas buenas como por ejemplo la reducción de los piojos. Ahora, con motivo de la vuelva a la normalidad y a la supresión de las medidas de distancia social regresan a los colegios de Andalucía.
La alerta llega a través de Cinfa, que ha recordado este lunes en un comunicado algunos de los datos sobre la incidencia de la pediculosis recogidos justo antes de la pandemia, en 2019, en el IX Estudio CinfaSalud: "Percepción y hábitos de los padres y madres españoles ante la pediculosis".
Presentamos el IX Estudio CinfaSalud: “Percepción y hábitos de los padres y madres españoles ante la pediculosis”, ¿cómo nos enfrentamos a los #piojos? 👉https://t.co/8aEP1eNzCb #CinfaSaludPiojos pic.twitter.com/1rhry4HbTD
— Cinfa Salud (@CinfaSalud) September 5, 2022
Según ha expuesto en un comunicado Julio Maset, médico de Cinfa, "ahora que las circunstancias sociales y sanitarias vuelven a ser las habituales de las de la época precovid, la pediculosis o infestación del cuero cabelludo y pelo por piojos va a volver a constituir un problema de salud de alta incidencia en las aulas y hogares españoles".
Presencia de la pediculosis en España
Según ha podido saberse en España, la pediculosis es más frecuente en las niñas, ya que seis de cada diez (55,8%) tuvieron piojos en los tres años previos a la pandemia, frente a la mitad de los niños (47,5%). "Este hecho se explica porque el cabello largo supone una mayor superficie de transmisión para los parásitos y porque, entre las niñas, son más habituales los juegos de cercanía y son más proclives a compartir artículos de pelo".
Asimismo, la incidencia de estos parásitos en los escolares de seis o más años es también significativamente mayor, ya que, como revela la investigación de Cinfa, este problema lo ha padecido el 55,7% de los niños y niñas de 10 a 12 años y el 52,8% de los que tienen de 6 a 9 años, frente al 42,9% de los más pequeños --de 3 a 5 años--.
Igualmente, en Andalucía, el 88,6% de familias cree que sus hijos o hijas se contagiaron de piojos en el colegio, aunque el 13,6% piensa que pudieron contraerlos en la piscina; el 4,4%, que pasó en actividades extraescolares o en el entorno familiar --también 4,4%--; el 3,5% cree que fue en otro lugar sin precisar.
El picor, signo de contagio
Aunque es muy molesto, el Pediculus Humanus Capitis o piojo humano de la cabeza no transmite enfermedades, por lo que no constituye un peligro para la salud. De hecho, la pediculosis no siempre produce síntomas. Si los hay, el más frecuente es el picor y la necesidad de rascarse, lo que puede llegar a provocar lesiones en el cuero cabelludo de los niños.
De hecho, dos de cada tres familias andaluzas (65,8%) detectan la pediculosis por el prurito (picor) que tienen sus hijos en la cabeza, aunque también dos de cada tres (65,4%) ven los piojos en el cabello de sus hijos cuando les peinan, lavan o revisan la cabeza. Además, el 5,3% observa lesiones en el cuello o tras las orejas -las zonas óptimas para el desarrollo de estos parásitos- y el 1,8% se percata de que su hijo o hija no duerme bien, lo que puede ocurrir debido al picor.
Afectación psicológica a niños y padres
El estudio muestra también que casi tres de cada diez padres y madres de Andalucía (28,9%) creen que tener piojos afecta emocionalmente a sus hijos y el 45,2% siente que les afecta a ellos directamente --lo que supone 16 puntos porcentuales más--.
Esta afectación emocional se da más en madres, en los progenitores más jóvenes y en familias con niñas o hijos/as más pequeños. Según Maset, "esto pone en evidencia la necesidad de normalizar la pediculosis en la sociedad como un problema más de salud, fácilmente atajable y en absoluto vinculado al pelo sucio, para ahorrar angustias innecesarias".
En concreto, uno de cada diez (13,3%) progenitores en España no avisa al colegio cuando sus hijos tienen piojos, a pesar de que siempre debe hacerse. La razón para ello, en uno de cada tres casos (29,9%), es la vergüenza y el miedo al estigma social provocado por la pediculosis.
Pero relacionar la pediculosis con la falta de higiene no es el único falso mito en torno a los piojos. Por ejemplo, la mitad de los progenitores españoles con niños en edad escolar sigue pensando que vuelan de una cabeza a otra (55%) o que las mascotas contagian piojos (47%).