Un descenso bastante significativo. Los centros hospitalarios de la sanidad pública andaluza han atendido un total de 20.443 partos, vaginales (15.314) o cesáreas (5.129), durante el primer semestre de este año. Esto supone una media de casi 113 partos al día, que han supuesto una estancia media de tres días.
El Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha dado a conocer estos datos con motivo del Día Mundial de la Obstetricia, que se celebra este domingo, 31 de agosto, para "poner en valor la labor fundamental de los profesionales que prestan atención a la mujer embarazada y al recién nacido".
Estos nacimientos suponen un descenso del 11,45% con respecto al mismo periodo del año anterior, cuando se atendieron 23.086 partos. Estos nacimientos se han atendido respetando, siempre que ha sido posible, el modo en que la mujer desea recibir este tipo de atención sanitaria. Una de las medidas incluidas en el Plan de Parto y Nacimiento de la Consejería de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía.
Descenso de los nacimientos en Andalucía
Además han recordado que el Proyecto para la Humanización de la Atención Perinatal del sistema sanitario público andaluz tiene varios objetivos específicos, como la participación de la madre y la adecuación del entorno físico para su comodidad y seguridad durante el alumbramiento, la promoción de la lactancia materna desde el respeto de la decisión de la mujer, disminuir las intervenciones innecesarias especialmente en el uso de las ecografías, las cesáreas, las episiotomías y el rasurado perineal, promocionar una atención multicultural del embarazo, parto y puerperio y desarrollar medidas que contribuyan a fomentar la participación del hombre en el proceso de crianza. En concreto, de estos partos:
- 2.645 han sido en Almería
- 2.780 en Cádiz
- 1.736 en Córdoba
- 2.590 en Granada
- 1.350 en Huelva
- 1.616 en Jaén
- 3.677 en Málaga
- 4.049 en Sevilla
La Consejería de Salud y Consumo ha publicado recientemente un nuevo Proceso Asistencial que incorpora diversas novedades para mejorar la calidad y la continuidad asistencial, así como para disminuir la variabilidad en la atención clínica durante el embarazo y el alumbramiento,
De esta manera, contempla aspectos organizativos y científico-técnicos basados en la última evidencia científica y se reafirma como una herramienta de mejora continua, al ordenar los flujos de trabajo, integrar el conocimiento actualizado y mejorar los resultados.
Finalmente, hay que añadir que en los últimos años, se ha trabajado para que los procesos asistenciales respondan a las necesidades de profesionales y pacientes e incluyan aspectos valiosos como el uso de las tecnologías y la participación de las personas afectadas a través de asociaciones, de manera que se promueva la humanización y la ética.
