De esta manera, ofrecen información de alto valor sobre la vulnerabilidad del litoral ante fenómenos como la subida del nivel del mar, la pérdida de superficie de playa seca o los procesos de erosión y regresión costera, que ya comienzan a ser perceptibles. El primero de los trabajos corresponde al estudio sobre la vulnerabilidad del litoral andaluz, realizado en el marco del programa PIMA-Adapta Costas, y cuyos resultados se publicaron en 2022. Entre sus principales aportaciones se encuentra la creación de bases de datos georreferenciadas que recogen información detallada sobre recursos, instalaciones, usos del territorio y actividades vulnerables al cambio climático a lo largo de toda la costa andaluza.
Asimismo, el segundo estudio, actualmente en ejecución y pendiente de validación definitiva de resultados, está centrado en el análisis de la inundación y la erosión en zonas costeras en escenarios de cambio climático. Bajo la denominación de "iccoast", esta investigación tiene como objetivo principal obtener resultados de parámetros de afectación por inundación y erosión costera en toda la línea litoral andaluza.
Efectos del cambio climático en Andalucía
Así, el visor permite prever y visualizar la evolución de la línea de costa en función del aumento del nivel del mar. Esta herramienta muestra cómo la línea de costa según los distintos escenarios climáticos y permite apreciar la erosión que sufrirá cada playa. Se trata de una herramienta de gestión de gran utilidad para anticipar impactos y planificar actuaciones con rapidez.
Por otra parte, los modelos utilizados en este segundo trabajo han permitido generar diferentes capas vectoriales con información georreferenciada que ya se han integrado en una herramienta informática de tipo visor, de uso interno, que facilitará la toma de decisiones en la tramitación de concesiones en el dominio público costero. Esta herramienta se plantea como un recurso técnico avanzado para mejorar la gestión ambiental y territorial del litoral, alineada con los principios del PAAC.
El cambio climático tendrá un impacto significativo sobre la costa andaluza en las próximas décadas. En concreto, los modelos proyectan una pérdida de entre 5 y 25 metros de playa seca en el litoral andaluz de aquí al año 2050, siendo la Costa del Sol el tramo más afectado. A medida que se avanza en el tiempo, y en función del tipo de playa y su composición sedimentaria, este retroceso puede intensificarse de manera notable.
Finalmente, hay que añadir que las playas abiertas, de sedimento fino y con una mayor profundidad de cierre, se verán especialmente afectadas, y en los casos más extremos podrían registrar retrocesos permanentes de hasta 65 metros para el año 2100. El informe destaca que, si se materializa el escenario más desfavorable contemplado, el incremento del nivel medio del mar podría provocar la desaparición de hasta 33 playas andaluzas en las próximas décadas.
