Los andaluces lo tienen claro y 7 de cada diez consideran que la vista les hace disfrutar más de la vida, según una encuesta llevada a cabo por tercer año consecutivo por Miranza, grupo líder en oftalmología, con más de 30 centros en España y 4 de ellos en Andalucía (Miranza Virgen de Luján en Sevilla, Miranza Oculsur en Cádiz y Jerez de la Frontera; y Miranza Algeciras). Se trata del III Barómetro de Bienestar Ocular, promovido por el Grupo de clínicas oftalmológicas, en el marco del Día Mundial de la Visión, que se ha celebrado el 12 de octubre que señala al estrés como la gran epidemia que amenaza la vista de los andaluces.
El Barómetro pone de manifiesto que, pese a la importancia que damos a la visión, lo cierto es que, según el índice que incluye este estudio, los andaluces logran solo un aprobado justo en lo que se refiere a nuestro estado ocular, con un 5.45 sobre 10, una nota que varía levemente al alza con respecto al año pasado. Si bien la mayoría de encuestados, un 75 %, percibe su salud ocular como “razonable”, el porcentaje desciende al 40 % si solo consideramos a aquellos que opinan que es ‘buena o excelente’.
Curiosamente, mientras otorgamos un gran protagonismo a nuestra vista para disfrutar de la vida, cuando no somos capaces de disfrutarla del todo por estrés y ansiedad, nuestra salud ocular se resiente, entrando así en un bucle que nos impide tanto el bienestar ocular, como vital. Según refleja el III Barómetro de Miranza, las personas que reconocen sufrir estrés o ansiedad (la mitad de los encuestados), son también uno de los colectivos que peor valora su estado ocular.
El estrés, una epidemia que amenaza la vista de los andaluces
La segunda gran epidemia que amenaza la salud y bienestar ocular de los españoles es el abuso de pantallas, que aumenta la miopía infantil, los espasmos acomodativos especialmente entre las personas con presbicia o vista cansada, y el ojo seco, sobre todo con la menopausia.
Se calcula que, en el año 2050, el 50 % de la población será miope, algo que debe preocuparnos ya que este defecto refractivo, más allá de ser un problema de graduación, conlleva mayor riesgo de padecer enfermedades de retina y glaucoma. El oftalmólogo aconseja realizar descansos visuales mirando a lo lejos e incrementar la actividad al aire libre, además de valorar el tratamiento con colirios de atropina para frenar la miopía, especialmente en la edad infantil.
A este respecto, la relación del ojo seco con las pantallas responde, principalmente, a la reducción del parpadeo al fijar la mirada en la pantalla, ya que los párpados funcionan como el parabrisas de un coche y la exposición ocular altera la película lagrimal y la superficie ocular. Se aconseja la obtención de un diagnóstico preciso, ya que “se trata de una enfermedad multifactorial, que requiere un abordaje personalizado.
La edad del susto
El 82 % de encuestados en Andalucía de entre 41 a 64 años afirma que le preocupa su vista y son los más conscientes de la necesidad de cuidarla (94 %). Pese a ello, y aunque en general, 8 de cada 10 personas creen que hay que revisar la vista anualmente, a la hora de la verdad, el promedio de revisiones no llega a una al año.
En cuanto al mayor grado de preocupación y a la mala percepción de su estado ocular de la franja de edad de los 41 a los 64, se confirma que los 40 es la “edad del susto”, en la que debutan los primeros problemas de visión para muchas personas, con la aparición de la presbicia o vista cansada, algo que ocurre, además, en una época de la vida plenamente activa y muy exigente tanto en el ámbito laboral, como familiar y social.
Otro grupo que se muestra más pesimista que el resto en cuanto a su salud ocular es el de los portadores de gafas o lentillas, un colectivo que, además, siente molestias asociadas al uso de corrección óptica, especialmente por las lentillas.
