La cruda realidad se impone. Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía, ha manifestado este viernes, día 6 de febrero, que va a ser "muy difícil" que los vecinos de Grazalema (Cádiz) puedan volver a sus casas antes de "seis o siete días". En estos términos se ha manifestado el máximo mandatario andaluz en relación con desalojo completo que se tuvo que producir en Grazalema por riesgos de derrumbes y desprendimientos de tierra como consecuencia de la gran acumulación de agua en el municipio, que ha alcanzado cifras históricas en estos últimos días del temporal que azota a Andalucía.
El dirigente popular ha expresado que, dentro de esta difícil e incómoda situación que supone dejar los hogares, los vecinos "están razonablemente bien". Son unos 1.500 vecinos los afectados por la medida y que fueron desalojados con éxito de forma coordinada y ordenada con los servicios de emergencias de la Junta de Andalucía (EMA 112, Infoca y Protección Civil), y la participación del resto de administraciones local y estatal, con la intervención y despliegue de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y la Guardia Civil. Gran parte de los afectados fueron trasladados al polideportivo El Fuerte de la localidad malagueña de Ronda.
Más vale prevenir que curar. Gracias por un comportamiento ejemplar una vez más, #Andalucía.
— Juanma Moreno (@JuanMa_Moreno) February 6, 2026
Estamos tomando decisiones muy duras, pero necesarias. El objetivo número 1 es la seguridad de la población.
La anticipación salva vidas. pic.twitter.com/5fTbyysTmJ
También algunas personas han optado por irse a casas de familiares o de amigos que tienen en la comarca, y otros han buscado alojamiento en la hostelería, según ha añadido el presidente, quien ha valorado el "cariño" y la "solidaridad" que el pueblo de Ronda ha ofrecido a los vecinos de Grazalema, los cuales tuvieron un comportamiento "ejemplar" durante el desalojo, con "mucha serenidad y tranquilidad".
Juanma Moreno, realista sobre la situación de Grazalema
A este respecto ha señalado que "todo parece indicar que, no antes de seis o siete días, va a ser difícil que puedan volver" a sus casas. Ha indicado que se va a estar pidiendo a los especialistas y geólogos que hagan las pruebas de la situación del terreno donde se asienta Grazalema, con un acuífero de 18 kilómetros cuadrados, "lo antes posible", y "que crucemos todos los dedos para que de una manera casi inmediata puedan volver".
En este sentido considera que primero tendrá que amainar la actual situación, dejar de llover, y que drene un poco el agua, según ha señalado el presidente, quien ha apuntado que la previsión meteorológica adelanta que dejará de llover a partir del próximo miércoles 11 de febrero.
A juicio de Moreno, sin duda, cada vez que se toma una decisión de desalojo es un "drama porque afecta a la vida cotidiana de las personas", pero "más vale prevenir que curar" y hay que evitar que se pierdan vidas. Finalmente, añade que "nosotros vamos a actuar con mucha previsión, intentando anticiparnos y sabemos que esto genera molestias y problemas, pero el objetivo uno que nosotros tenemos en el plan de emergencia es salvar vidas".
