El consejero andaluz de la Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha acusado este miércoles a la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, de querer "cambiar" los 1.500 millones de "infrafinanciación" al año que tiene Andalucía por 140 millones anuales, que es lo que supondría la condonación de deuda, en concepto "de intereses".
Con esta afirmación reafirma la postura que desde hace días viene defendiendo el Gobierno andaluz en lo referente a la condonación de deuda: "Andalucía lo que tiene es un problema de infrafinanciación, no un problema de deuda, y, en ningún caso, nosotros hemos planteado que lo que necesita Andalucía sea condenación de deuda, porque es de las comunidades con inferior deuda", ha dicho.
Seguidamente, Sanz ha insistido en que la condonación de deuda planteada por Montero para las comunidades autónomas responde "exclusivamente" a los pactos del Gobierno de España con el independentismo y el "mantenimiento" de Pedro Sánchez en la Moncloa.
Según Sanz, frente a los 1.500 millones de euros anuales de "infrafinanciación" que tiene Andalucía con el actual sistema de financiación autonómica, la "fórmula magistral" del Gobierno central sobre la condonación de deuda "significa no más de 140 millones de euros, a lo sumo". Ha advertido de que la deuda de las comunidades no va a "desaparecer", sino que "la vamos a pagar todos españoles".
Por todo ello sostiene que el Ejecutivo nacional pretende que "se cambien 1.500 millones de euros por 140, que es realmente el ofrecimiento que se hace, lo que está muy por debajo de lo que Andalucía requiere y por justicia le correspondería".
Nuevo sistema de financiación
Antonio Sanz ha considerado "lamentable que se haya retirado" del orden del día del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) que se va a desarrollar este miércoles "lo que más importa y la verdadera preocupación de los andaluces", que es el debate sobre un nuevo sistema de financiación.
A su juicio, es "una torpeza y un retroceso que solamente puede ser entendido porque tenemos un Gobierno central secuestrado por el independentismo que pone el interés de éste por delante del interés del resto de españoles".
