La Consejería de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía que dirige Rocío Hernández, va a bajar la edad del cribado del cáncer de mama a mujeres de entre 40 y 45 años, y a incluir también este servicio preventivo para mujeres de 71 a 74 años en Andalucía a través del Servicio Andaluz de Salud. Para ello, ha ido incorporando 30 mamógrafos nuevos con tomosíntesis, lo que supone un "avance más" para diagnosticar "mejor" la mama joven.
En este sentido, Hernández ha reseñado que "estamos haciendo esta inversión muy importante", además de recordar que "se ha invertido un 400% más que en etapas anteriores tanto en procedimientos como en tecnología diagnóstica y para el tratamiento". La consejera también ha confirmado la implantación de la terapia CAR-T en el Hospital Virgen del Rocío y, en los próximos meses, de la prontoterapia tanto en Sevilla como en Málaga.
En relación con el cribado de cáncer de mama, el Servicio Andaluz de Salud empezaba hace meses a invitar a las mujeres de 49 años a participar en el cribado de cáncer de mama en una nueva ampliación de este cribado, que ya se ofrecía a mujeres de 50 a 71 años. Para ello, ha formado específicamente a 70 profesionales, ya que para este cribado se realizan mamografías con tomosíntesis, una técnica específica que permite detectar estos tumores a edades más tempranas.
El compromiso del Gobierno andaluz liderado por Juanma Moreno era extender el cribado de cáncer de mama. En una primera fase, se comenzó a llamar a las mujeres entre 70 y 71 años, y ya se ha empezado con las de 49 años, con el objetivo de seguir bajando hasta los 47, y a continuación a mujeres de entre 40 y 45.
La Junta de Andalucía inició en 2021 la Estrategia de Cáncer para abordar integralmente la enfermedad
En línea con lo anterior, cabe recordar que la Consejería de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía inició en 2021 la Estrategia de Cáncer en Andalucía, que aboga por un abordaje integral de la enfermedad que, entre otros aspectos, prevé una atención prioritaria a la detección precoz y a la reducción del tiempo de espera para conocer los resultados de los procedimientos diagnósticos.
Asimismo, se inició una campaña de comunicación con vídeos descriptivos y testimoniales sobre diferentes programas de cribado que animan a la población de riesgo a participar en el cribado de detección precoz de cáncer. Entre las medidas puestas en marcha destacan el fomento de la prevención y de hábitos de vida saludables, la apuesta por mejorar la participación en los programas de cribado y favorecer la coordinación entre Atención Primaria y Hospitalaria.
Además, potencia una cultura activa de formación entre los profesionales involucrados, la investigación para la lucha contra la enfermedad y sus repercusiones y la incorporación de tecnologías para mejorar la salud de la población. La meta es que, ante cualquier signo de alerta, cada paciente reciba la atención asistencial que requiera en cada momento.
