Andalucía refuerza su apuesta por la innovación empresarial con una inversión pública que supera los 23 millones de euros destinada a fortalecer el papel de los centros tecnológicos, considerados piezas estratégicas dentro del ecosistema de investigación y desarrollo de la comunidad autónoma. Estas entidades, de carácter privado o mixto y sin ánimo de lucro, desempeñan una función esencial: generar conocimiento tecnológico y transferirlo al tejido productivo para mejorar la competitividad de las empresas andaluzas.
La iniciativa se enmarca en las políticas impulsadas por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía, que el pasado mes de julio puso en marcha dos grandes líneas de incentivos que suman 22,6 millones de euros y que actualmente se encuentran en fase de tramitación para su resolución definitiva. Con estas ayudas se pretende reforzar el sistema de innovación regional y consolidar el papel de Andalucía como uno de los grandes polos tecnológicos del sur de Europa.
La primera de estas líneas, dotada con 16,1 millones de euros, se orienta a financiar proyectos de investigación industrial y desarrollo experimental impulsados por los centros tecnológicos. El objetivo es que estas entidades generen soluciones tecnológicas innovadoras capaces de dar respuesta a retos sociales, económicos y medioambientales que afectan a la comunidad andaluza.
La segunda línea de incentivos moviliza 6,5 millones de euros destinados a la adquisición de equipamiento científico y tecnológico que permita mejorar las infraestructuras de investigación, ensayo y experimentación de estos centros. Con ello se pretende que dispongan de herramientas más avanzadas para desarrollar proyectos de I+D+I y ofrecer servicios tecnológicos de mayor valor añadido a las empresas.
Ambas convocatorias forman parte de la iniciativa ‘InnovAndalucía’, un programa estratégico impulsado por la Junta y financiado a través del Programa Andalucía FEDER 2021-2027, que agrupa seis grandes actuaciones con un presupuesto global de 59 millones de euros orientados a promover la innovación empresarial y tecnológica en sectores estratégicos para la economía andaluza. El objetivo último es atraer talento, generar oportunidades económicas y favorecer una transición hacia un modelo productivo más sostenible y competitivo.
Un sistema tecnológico con presencia en toda Andalucía
En la actualidad, Andalucía cuenta con 18 centros tecnológicos inscritos como agentes del Sistema Andaluz del Conocimiento (SAC), una red de entidades que desempeñan un papel fundamental en la generación de conocimiento científico aplicado a la empresa. Su función resulta estratégica dentro del ecosistema de innovación regional, junto a los parques científico-tecnológicos y los clústeres de innovación, al facilitar la colaboración entre empresas, universidades, administraciones y centros de investigación.
Estos centros están distribuidos por toda la comunidad autónoma, con el objetivo de favorecer la cohesión territorial y el desarrollo económico de diferentes provincias. En concreto, existen tres en Almería, uno en Cádiz, dos en Córdoba, dos en Granada, cuatro en Jaén, dos en Málaga y cuatro en Sevilla.
La acreditación como agente del Sistema Andaluz del Conocimiento supone el reconocimiento oficial por parte de la administración autonómica de que estas entidades cumplen los requisitos necesarios para desarrollar actividades de investigación, desarrollo e innovación (I+D+I) en Andalucía. Esta acreditación tiene una vigencia de cuatro años, tras los cuales debe renovarse para mantener la condición de centro tecnológico dentro del sistema.
Además, la inscripción en el registro público del SAC permite a estos organismos participar en convocatorias de ayudas públicas destinadas a la innovación tecnológica, facilitando su acceso a financiación para proyectos de investigación o transferencia de conocimiento.
ACENTA, la red que articula el sistema
Dentro de este ecosistema tecnológico destaca el papel de ACENTA, la Asociación de Centros Tecnológicos de Andalucía, que actúa como plataforma de cooperación y representación del sector. Once de los centros tecnológicos andaluces forman parte de esta red, que coordina la actividad conjunta y promueve la colaboración entre entidades, empresas e instituciones.
Según los datos publicados por la propia asociación, durante 2025 los centros integrados en ACENTA desarrollaron 483 proyectos, trabajaron con 1.211 clientes y contaron con 269 entidades asociadas, generando además 576 empleos cualificados vinculados a la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación.
La actividad de estos centros abarca sectores muy diversos de la economía andaluza, entre los que destacan la industria aeroespacial, el agroalimentario, la construcción sostenible, la metalmecánica, el plástico o las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).
En la provincia de Jaén se concentran cuatro centros tecnológicos vinculados a esta red: la Fundación ANDALTEC, especializada en innovación en plásticos; el Centro Tecnológico Metalmecánico y del Transporte (CETEMET); la Fundación Citoliva, dedicada a la innovación en el sector del aceite de oliva; y Innovarcilla, centrado en tecnología cerámica.
En Almería se encuentra la Fundación TECNOVA, centrada en tecnologías auxiliares para la agricultura; mientras que en Granada operan el Centro de Investigación y Desarrollo del Alimento Funcional (CIDAF) y la Fundación I+D del Software Libre (FIDESOL), especializada en innovación digital.
La provincia de Córdoba cuenta con el Centro de Investigación y Calidad Agroalimentaria del Valle de los Pedroches (CICAP) y el Centro de Innovación Andaluz para la Construcción Sostenible (CIAC). Por su parte, en Sevilla destaca el Centro Avanzado de Tecnologías Aeroespaciales (CATEC), referente europeo en investigación aeronáutica, mientras que en Cádiz se ubica el Centro Tecnológico de la Acuicultura (CTAQUA), especializado en innovación en productos del mar.
Otros centros tecnológicos del sistema andaluz
Además de los centros integrados en ACENTA, Andalucía cuenta con otros siete centros tecnológicos o de innovación inscritos en el Sistema Andaluz del Conocimiento.
Entre ellos se encuentran AICIA, entidad vinculada a la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Sevilla; la Fundación Corporación Tecnológica de Andalucía (CTA); y FIDETIA, dedicada a la investigación en tecnologías de la información.
En Almería operan también el Centro de Innovación Tecnológica de COEX y la Fundación Finca Experimental de la Universidad de Almería, espacios donde la universidad y el sector agroalimentario desarrollan proyectos de investigación aplicada.
En la provincia de Málaga destacan el Centro Andaluz de Investigaciones del Agua (CETAQUA), especializado en soluciones hídricas sostenibles, y el Instituto Ricardo Valle de Innovación (INNOVA IRV), cuyo objetivo es impulsar el crecimiento de la industria tecnológica digital.
Apoyo económico durante la legislatura
Más allá de las nuevas convocatorias de ayudas incluidas en InnovAndalucía, la Junta de Andalucía ha reforzado durante la actual legislatura el apoyo económico a los centros tecnológicos.
En concreto, la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación ha concedido incentivos por valor de 1,69 millones de euros a diez de los once centros representados por ACENTA, con el objetivo de incrementar la transferencia de conocimiento entre estas entidades y el tejido empresarial andaluz.
Entre los beneficiarios destacan el CIDAF, que ha recibido 199.996 euros, y FIDESOL, con 199.914 euros, ambos en la provincia de Granada. También figura la Fundación Citoliva, en Jaén, con 199.626 euros, seguida por CETEMET con 176.270 euros, ANDALTEC con 165.510 euros e Innovarcilla con 146.668 euros.
En Córdoba han recibido ayudas el CICAP, con 172.904 euros, y el CIAC, con 140.771 euros. En Almería, la fundación TECNOVA ha obtenido 164.350 euros, mientras que en Cádiz el Centro Tecnológico de la Acuicultura (CTAQUA) ha recibido 129.800 euros.
Con estas inversiones, la Junta busca consolidar un modelo de innovación basado en la cooperación entre centros tecnológicos, empresas, universidades y administraciones públicas, reforzando la capacidad de Andalucía para generar conocimiento, transferir tecnología y competir en sectores estratégicos dentro del escenario europeo de la innovación.
