Un objetivo que se planteaba irrenunciable de cara a 2026 pero que, cada vez, se complica más a tenor de los últimos posicionamientos. Sin embargo la vicepresidenta del Gobierno de España y líder del PSOE andaluz no pierde la fe. María Jesús Montero promete que habrá presupuestos y se "dejará la piel" en buscar apoyos.
La actual ministra de Hacienda ha remarcado que el rechazo del Congreso a la senda de estabilidad 2026-2028 --el primer paso para elaborar los Presupuestos Generales del Estado de 2026-- "no va a impedir en ningún momento" que el Gobierno formule las cuentas públicas del próximo año, al tiempo que ha advertido de que serán los gobiernos autonómicos los perjudicados de esa negativa, ya que no podrán contar con un mayor margen de gasto.
Y continúa lamentando que "tendrá que explicar el Partido Popular por qué permanentemente reclaman recursos para los territorios y, cuando llega la hora de la verdad, votan en contra de dar mayor capacidad de gasto para los territorios, antes de pedir a los grupos que "abandonen los discursos electoralistas o partidistas" y ha instado a los diputados a que no vayan al dictado "de lo que se plantee por Génova o por otras sedes centrales" y piensen en los ciudadanos de los territorios donde gobiernan.
Montero no pierde la esperanza de que se aprueben los Presupuestos
En este sentido, la dirigente socialista ha asegurado que el rechazo del Congreso no va a impedir en ningún momento que formulen las cuentas públicas de 2026 y ha asegurado que incluso se podrían formular unos Presupuestos con mayor holgura para la Administración Central.
El Gobierno la llevará de nuevo a votación ante la Cámara Baja en un plazo de un mes. Pero de volver a rechazarse una segunda vez, entrará en vigor la plasmada en el plan fiscal estructural a medio plazo remitida el año pasado a Bruselas, que deja menos margen de gasto a las comunidades autónomas.
De esta manera, los objetivos del plan fiscal estructural sitúan la senda para las comunidades autónomas en la estabilidad presupuestaria (0% de déficit frente al 0,1% que propone Hacienda), lo que les resta margen de gasto a las regiones, por lo que las comunidades autónomas tendrán que hacer un ajuste fiscal de 1.755 millones de euros en 2026 y, si se tiene en cuenta todo el periodo, se van a perder 5.485 millones en capacidad de gasto para el subsector comunidades autónomas.
Finalmente, pese a reconocer que no será "una tarea fácil", Montero ha asegurado que se dejará "la piel" para que cada grupo pueda tener un motivo suficiente para apoyar los Presupuestos Generales del Estado de 2026, que irán en la dirección de avanzar en el crecimiento económico, en la creación de empleo y en la modernización del país, apoyando especialmente a jóvenes y en el fomento de la igualdad.
