La tierra ha temblado con cierta fuerza en Andalucía, concretamente en la provincia de Cádiz, donde el Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha registrado en la madrugada de este lunes 24 de marzo un terremoto de magnitud 4,3 con epicentro en aguas del Golfo de Cádiz que ha sido sentido por la población.
A este respecto conviene especificar que el seísmo se ha producido en concreto a las 06.18 horas a ocho kilómetros de profundidad con epicentro al sur de la costa de Portugal, según los datos recogidos en la web del IGN y que han sido contrastados por este periódico.
Asimismo, el IGN ha contabilizado dos réplicas del seísmo en la misma zona, una previa a las 05.49 horas de magnitud 2,4 y otra posterior a las 07.05 horas de magnitud 1,9.
Terremoto en el Golfo de Cádiz
Por otra parte, en caso de terremotos, el servicio Emergencias 112 Andalucía recomienda una serie de medidas de prevención para disminuir los riegos y contribuir a la seguridad de la población. En primer lugar, el Teléfono Único de Emergencias aconseja a los ciudadanos mantener la calma y permanecer atentos a las indicaciones de las autoridades y organismos que intervienen en la resolución de la emergencia, transmitidas a través de sus efectivos desplazados al lugar o de los medios de comunicación.
Durante el seísmo lo más adecuado es permanecer en el lugar donde uno se encuentra, tanto si se está dentro de un edificio o en la calle, ya que al entrar y salir de los edificios pueden ocurrir accidentes. Dentro de un edificio es necesario buscar estructuras fuertes donde cobijarse, como por ejemplo una mesa o una cama, bajo el dintel de una puerta, junto a un pilar, una pared maestra o en un rincón.
Tras la sacudida, si se han producido daños en el edificio en el que estemos, el 112 recomienda salir ordenada y paulatinamente del inmueble a través de las escaleras y, bajo ningún concepto, usar el ascensor para la evacuación. En el caso de encontrarse en el exterior, se recomienda alejarse de cables eléctricos, cornisas, cristales y demás elementos que puedan sufrir roturas o desprendimientos a causa del movimiento.
