sábado 25/9/21

Existen 4 tipos de piel y estas son las formas de cuidarlas

Pieles normales, grasas, secas o mixtas deben cuidarse de diferente forma
Existen 4 tipos de piel y estas son las formas de cuidarlas
Existen 4 tipos de piel y estas son las formas de cuidarlas

La piel es el órgano más grande del cuerpo humano, lo que permite que existan 4 tipos de piel, cada una dependiente de un determinado cuidado, ya que algunos productos que aplicas en tu piel, sobre todo en la cara, pueden ser abrasivos para ti, y al mismo tiempo beneficiosos para otras pieles; por esta razón, te doy un consejo: identifica tu tipo de piel para aprender a cuidarla.

Existen muchos tipos de piel, los cuales han sido englobados en 4 aristas; éstas son las siguientes:

  1. Pieles normales
  2. Pieles grasas
  3. Pieles mixtas
  4. Pieles secas

Cada una de estas necesita un producto diferente para su constante protección.

Piel normal

Es aquella que presenta un PH balanceado, y su composición se encuentra perfectamente equilibrada entre lo graso y lo seco. Si eres de piel normal, eres una de las personas más privilegiadas, pues este tipo de piel es el más fácil de cuidar. Por lo general, las características de las pieles normales pueden ser:

  • Excelente circulación sanguínea: una buena circulación es realmente beneficiosa para la mejoría en la apariencia de la piel, sobre todo en el cutis; gracias a esto, las pieles normales, que son las más sanas y equilibradas, son diferenciadas por la excelente fluidez de sangre en el torrente corporal.
  • Poros sumamente delgados: esta es otra característica de las pieles normales, que permiten evidenciar el beneficioso equilibrio del que disfrutan. Son el pequeño y poco notable tamaño que pueden tener los folículos pilosos que se encuentran en el cutis, ya que al tener grasas balanceadas, éstos no se hinchan o brotan con facilidad.
  • Excelente apariencia física: si tu cutis se encuentra balanceado, una de las primeras características visuales es su buen aspecto, ya que el estar completamente balanceado, permite que su semblante se vea realmente cuidado y protegido, como lo son en muchas ocasiones las pieles de los bebes.
  • No se aprecian imperfecciones o suciedad: un cutis balanceado no presenta indicio alguno de impurezas, ya que este tipo de piel se obtiene con la constante limpieza y aplicación de productos beneficiosos para su respectivo cuidado.

Cuidados para las pieles normales

A pesar de que es un tipo de piel poco usual y extremadamente atractivo, también necesita cuidados específicos para su mantenimiento saludable, puesto que si no se cuida minuciosamente puede dejar de pertenecer a esta clase de piel.

  • Limpiar rigurosamente: Para mantener el tipo de piel normal, debes dedicarte a realizar una rutina de limpieza que englobe todo el cuerpo, e igualmente la cara, ya que tomar en cuenta estos cuidados podrá mantener tu piel excelentemente sana; de esta manera, se recomienda utilizar productos neutros, que no alteren malignamente el PH de tu piel.
  • Exfoliar de vez en cuando: te recomiendo que utilices exfoliantes al menos una-dos veces por semana, esto facilitará la limpieza de imperfecciones, e igualmente contribuirá a la remoción de células inservibles.
  • Utilizar productos post-limpieza: Para las pieles normales es recomendable utilizar cremas o tónicos hidratantes y balanceadores, que contribuyan a mantener el PH debidamente equilibrado.

Tipos de piel

Pieles Grasas

Este tipo de piel está relacionado con la aparición frecuente de acné, y la presencia de folículos pilosos considerablemente hinchados. Este es el tipo de piel que requiere de un cuidado mucho más característico y diferencial en comparación con los otros, pues los niveles de grasa presente en el cutis y en el cuerpo pueden variar por la carga hormonal que estés experimentando.

Cuidados de la piel grasa

Las pieles grasas se diferencian por la apreciación de folículos notables en el cutis, lo que hace que las medidas de cuidado que debes tomar puedan variar.

  • Limpieza continua: al igual que las pieles normales, las grasas deben limpiarse de forma rigurosa, pero en este caso debes hacerlo con sumo cuidado, prestando mucha atención a los productos que incluyes en tu rutina de limpieza.
  • Evitar la exfoliación: sobre todo si tu caso de piel grasa viene acompañada de la presencia de acné, pues esto ocasiona que las zonas afectadas se vuelvan extremadamente sensibles, por lo que una exfoliación no adecuada puede ocasionar daños leves o irritaciones en la piel.
  • Evitar productos que resequen de más: si tienes este tipo de piel, puedes creer que para sacar el exceso de grasa es necesario utilizar productos abrasivos, lo que es un error, ya que este tipo de químicos te perjudican el cutis, creando más grasa de la necesaria.

Pieles mixtas

La característica más resaltantes de este tipo de piel, puede ser la variedad de texturas en la zona de tu rostro; por lo general, si sueles acumular un poco más de grasa en la zona T, que corresponde a la frente, nariz y mentón, y acumular menos o desarrollar resequedad en la zona de los pómulos, o en las ojeras, puedes considerarte de piel mixta.

Cuidados para las pieles mixtas

Algunos de sus cuidados pueden ser:

  • No obsesionarse con la limpieza: es recomendable que controles tu rutina de limpieza, facial y corporal, pues la constante limpieza altera el PH aún más, favoreciendo negativamente al brote.
  • Escoger adecuadamente los productos de limpieza: las cremas y el protector solar que utilizas deben ser de buena calidad, para que no desfavorezcan los químicos naturales que produce tu piel.
  • Varios productos al mismo tiempo: sobre todo los productos hidratantes, como cremas balanceadoras, puedes usarlos en dúos, ya que te proporciona una mejoría visible en la salud de tu piel.

Piel seca

Este tipo de piel es aquella que presenta ciertas características específicas producidas por la falta de absorción de agua en la epidermis.

Las principales características de una piel seca son: la sensación de rigidez, aspereza, irritación, picazón, enrojecimiento, descamación, ardor y, en los casos más severos, se observa la formación de grietas.

Cuidados para las pieles secas

  • Toma mucha agua para mantener la hidratación de la piel de tu cara y cuerpo. Debes beber por lo menos un litro y medio diariamente.
  • Evita exponerte a los rayos ultravioletas, usando bloqueador solar y gafas de sol.
  • Utiliza cremas hidratantes; debes aplicarlas varias veces al día y después del baño, con el fin de proporcionar la humedad necesaria.
  • Evita usar jabones muy fuertes que resequen más tu piel, debes usar productos de higiene corporal con bases cremosas especiales para pieles secas.
  • Evita los baños de agua caliente, porque ésta dilata los poros de la piel y la hace perder su humedad, al igual que sus aceites naturales.
Si tu piel es extremadamente seca y presentas ardor, enrojecimiento y grietas en las partes más afectadas, puedes estar en presencia de una dermatitis atópica, por lo tanto, es imprescindible que consultes a un dermatólogo, quien te indicará el tratamiento adecuado.

Existen 4 tipos de piel y estas son las formas de cuidarlas